Cierra Google Reader, ¿y ahora, qué?

Google ha avisado a sus usuarios del cierre del servicio a partir del 1 de julio, y no son pocos los blogs y sitios especializados los que se han hecho eco de la noticia y están recomendando diversas alternativas para los que seguimos enganchados al método del RSS como medio óptimo a la hora de seguir diversos sitios de noticias sin volvernos locos.

Así pues, tras la triste noticia, toca migrar nuestras suscripciones a otro lector que sea de nuestro agrado. Yo no tengo problemas cuando se trata de realizar la migración bajo Linux o bajo Windows, con Liferea como perfecto lector en el primer caso y FeedReader en el segundo.

El problema llega cuando busco un lector agradable para Android, pues después de haber examinado unos cuantos (Feedly, Pulse News, entre otros), no he encontrado ninguno sencillo y con lectura clara, con el que me sienta a gusto. Al final, me quedo con Pulse, por ahora, aunque no me encuentro satisfecho del todo.

Tal vez nada importante, pero también pierdo esos pequeños detalles, como la versatilidad de un servicio “en la nube”, que sincronizaba móvil y PC para saber qué cosa había leído ya y cual todavía no. También está esa opción de que, si tenías artículos destacados, se mantenían aunque ya no tuvieras suscripción al sitio del que provenían.

Una pena.

Y los “repositorios” conquistan el mundo…

El mundo libre ya lo sabía hace mucho mucho tiempo: no hay nada mejor, tanto para usuarios como para desarrolladores, que centralizar las aplicaciones disponibles para un determinado sistema. Los usuarios lo tienen mucho más sencillo para encontrar e instalar la aplicación que necesitan, así como para buscar aplicaciones nuevas sin comerse la cabeza por todo internet, donde mucho influyen (y muy de agradecer) los diferentes sistemas de votación comunitaria. Los desarrolladores, por su parte, sobre todos los menos conocidos, tienen un sistema sencillo de llegar al público, pero, mejor aún, tienen un sistema eficaz de centralizar actualizaciones y novedades de una manera sencilla para el usuario: al usuario medio, siempre hay que ponérselo fácil.

Así, los sistemas operativos libres llevan años usando el sistema de repositorios, una forma eficaz de centralizar aplicaciones disponibles a la vez que asegurar su funcionamiento con el sistema. Ha tenido que pasar tiempo, pero al fin las “grandes” se han dado cuenta de las ventajas de estos sistemas, y de ahí han ido llegando la Apple Store, el Android Market, la Chrome Web Store, ahora la Windows Store… con visibles beneficios tanto para usuarios como desarrolladores.

Bien, tardaron en darse cuenta y ponerse a ello, pero bienvenidos sean al fin (aunque con sus “peros”) los “repositorios” de manera global. Eso sí, que esto no sea el fin de las otras maneras posibles de hacerse con, instalar o repartir aplicaciones, ya que dado el carácter de veto de estos sistemas, muchas aplicaciones de interés se están quedando fuera del “store” oficial, y siempre hay que mantener una alternativa para evitar la censura y conservar la libertad de elección del usuario. Por tanto, un “store” oficial nunca ha de ser la única manera posible de instalar aplicaciones para un determinado sistema.

Gracias a internet, es posible encontrar cosas ¡que no sabes ni cómo se llaman!

Hace tiempo que quería escribir este artículo que… ¿a quién no le habrá pasado?

Cuando era pequeño tuve acceso de una forma u otra a ciertos contenidos, bien sean juegos, música, vídeos, etc., una vez o un corto tiempo, y siempre me quedé con las ganas de revivirlos. Pero… a saber cómo encontrarlos; cuando éramos pequeños y veíamos una recreativa en un bar lo menos que pensábamos era que fuese un juego que tenía un título, y cuando escuchábamos una canción rara en la radio, le dábamos a grabar y quedaba mal o medio mal, pero lo que muchas veces no llegábamos a saber, tampoco, era el título. Llegó la era internet, con ciertos contenidos accesibles; las cosas que recuerdas con título, muy bien, pero claro, ¿cómo encontrar algo en la red de lo que no sabes el título?

Cuántas sorpresas agradables me he llevado gracias a internet, aunque especialmente gracias al servicio YouTube. Cuántos reencuentros nostálgicos, encontrando esa aguja en el pajar, que es lo más llamativo.

Si me remonto a la edad más temprana en que yo recuerdo quedarme con las ganas de algo, era yo muy pequeño aún y en un bar había una recreativa que molaba. Cuánto tiempo estuve deseando poder jugar otra vez a aquel juego que, al poco de conocerlo, lo cambiaron por otro y nunca más supe de él. Sólo sabía una cosa: era un hombre con un martillo. Sí, durante años no encontré nada con esa mera información, sin embargo, un día mi chica sí que encontró algo con esas breves palabras. Era un juego, era de NES, tenía cierto parecido al que yo buscaba, ergo… con el mismo título…, ¡¡sí!! encontré el “Hammerin’ Harry” de recreativa. Ooooooooooooooh!!!! :’) Increíble poder revivirlo al fin y sacarme esa espinita de volver a verlo y jugarlo. Cómo hizo ella para encontrarlo con esa escasa información, que a mí seguía sin servirme de mucho, sigue siendo todo un misterio.

Sí vale, lo recordaba mejor, pero el caso es el caso: poder zanjar ese tema por fin.

Otro hallazgo fue una música que salía en un viejo programa de los 40 Principales llamado Game 40. En sólo una ocasión la pusieron completa (que me coincidiera, al menos), y pude grabarla, pero se me borró de la cinta (o la borré, sin querer). Y nunca más la pusieron completa. ¿Y el título? Quién sabía. Al menos, sabía que podía tener que ver con la banda sonora de Dragon Ball. Pues buscando buscando, hallé un tema llamado “Spirit vs Spirit“. Oooooooooooooh!!!! (otra vez) ¡Ahí está! :DD

Ya en mi época discotequera, dos temas que también me gustaban un montón y que no sabía el título (en esta ocasión, ni una pista tenía) y nunca los pude escuchar fuera de la disco. Uno ya lo encontré “Funny – Sing a song (all night long)“, que tampoco es que me guste demasiado, pero eran más las ganas de revivirlo y no poder, como los anteriores.

Y sí, todavía guardo una música que desearía escuchar y no encuentro porque tampoco sé el título, y es posiblemente el último tema de estos que tengo por zanjar; la última espinita que tengo clavada y que no me puedo quitar todavía.

Había otra canción que salió alguna vez, también, en el programa Game 40. Sabía que pertenecía (o debía pertenecer) a un juego de Mega CD, pero ni idea, ¡como para encontrarla! Pues la encontré. Resultó ser la banda sonora de un (pobre) juego que se llamaba “Black Hole Assault“.

Encontrar este tema fue todo un momentazo, pues lo tocaba yo con el clarinete en mis tiempos de músico y lo que no podía hacer era escucharlo de nuevo ni escucharlo correctamente para emularlo bien.

Estos casos fueron muy especiales, ya que no recordaba gran cosa para poder encontrarlos y en todos casos mis ganas de volver a saber de ellos eran muy grandes.

Luego están otros temas, como viejos VHS promocionales, que sí sabía de dónde salían, que querría volver a ver y no podía porque ya… “habían pasado a mejor vida”. Pero eran casos raros… ¿quién los iba a digitalizar y colgar en la red? Pues buscando de vez en cuando, el increíble YouTube, de mano de algún alma caritativa, los trajo hasta mí. Eran dos VHS promocionales de juegos que venían con revistas del sector de aquel momento.

Es más el valor sentimental, y ahí están, acabaron apareciendo en YouTube y pude revivirlos, y, además, hallé el título de dos canciones que salían en uno (el valor del buen feedback) y que eran la caña. Y éstas me gustan hoy más que entonces, especialmente la que sigue!!:

Con todo, está claro que, en internet, quién busca, encuentra, aunque uno no sepa muy bien cómo expresar qué es lo que busca exactamente.

Opera Mini 5.1: aprobado; Mini vs Mobile

Al fin me decidí a probar el más afamado navegador web para teléfonos móviles y smartphones, y la verdad es que quedé gratamente sorprendido y satisfecho por su funcionalidad y buen hacer.

Los desarrolladores del cuarto navegador en discordia, Opera, han dado en el clavo con su navegador para dispositivos móviles. Los usuarios demandan cada vez más servicios web en el móvil, más para informarse que para otra cosa, pero cualquier acción en la web requiere de un navegador eficaz. Opera se ha convertido en líder indiscutible en el segmento y todo gracias a un navegador más que capaz y sencillo de usar.

En realidad, los de Opera Software juegan con dos tipos de navegadores para móviles: Opera Mini y Opera Mobile. Los dos son prácticamente idénticos en visualización, pero Opera Mobile está más enfocado a smartphones de gran pantalla con un buen ancho de banda y holgados de RAM mientras que Opera Mini se desenvuelve mucho mejor en dispositivos con pantallas inferiores a 3.2″, poco ancho de banda y/o poca RAM. La diferencia entre ambos se ha ajustado mucho con la entrada en juego de Opera Mini 5, que equipara prácticamente la funcionalidad, con la salvedad de que:

- Opera Mobile 10.1 incorpora un motor de renderizado web completo. Puede operar en modo tradicional (carga de páginas directa) o en modo Turbo (carga de páginas acelerada, gracias a la precompresión por parte de servidores dedicados que actúan como proxy). Opera Mobile se instala en modo nativo en Symbian, Android, etc., de manera que fluye suave y su acabado es… impecable. En cambio, contra Opera Mini, la carga de páginas se nota lenta, muy lenta, incluso en modo Turbo. Esto se puede suplir, en parte, gracias al uso de caché de páginas ya visitadas (memoria que se puede borrar, por supuesto). Un punto negativo es que se come la memoria RAM enseguida, al menos cuando un terminal no cuenta con más de 128 MB, y pronto Symbian nos pide que cerremos aplicaciones para liberar memoria.

- Opera Mini 5.1 incorpora un motor de renderizado especial. Toda transacción web se efectúa de manera encriptada entre el terminal y los servidores de Opera Software, quienes precomprimen las diversas páginas web en el llamado Opera Binary Markup Language, formato en el que llegan al dispositivo. Además, es posible que algunas páginas web que no están preparadas para el formato móvil sufran un cambio para hacerlas más legibles en un terminal de este estilo. Pese a lo que pueda parecer, las webs se visionan de manera muy aceptable y la carga es súper rápida, incluso sin disponer de conexión 3G. Por contra, no dispone de caché (aunque sí guarda cookies, historial y contraseñas, si lo permitimos). Esto evita que se coma memoria del terminal. De manera tradicional, Opera Mini funciona sobre Java, y aún así, aunque tarda unos segundos en cargar la aplicación, va muy fluido (probado en un Nokia 5800), aunque también están preparando la versión nativa S60 y tienen la Android ya terminada, entre otros.

Ambos soportan navegación por pestañas, marcadores y traen integrado un lector RSS.

En cuanto al Flash, no está soportado por estos navegadores, excepto el Opera Mobile para Windows Mobile, que soporta Adobe Flash Player de manera parcial. Aún así, si pensamos en YouTube, podemos visionar los vídeos por medio del reproductor local.

Pues bien, dicho esto, ¿cuál recomendar? Creo que si buscas un navegador web móvil para leer noticias y navegación variada, de manera rápida, incluyendo uso de servicios poco exigentes (correo, facebook, etc.), Opera Mini es el navegador perfecto. Si buscas un navegador más completo y que pueda ser utilizado sin pasar por los servidores de Opera Software, o bien porque alguna página web o servicio se le resiste al Opera Mini, entonces Opera Mobile se ajusta más a tus necesidades.

Sea como sea, Opera es una gran apuesta para la navegación en el móvil. Ver más datos en la web oficial.

Cómo eliminar tu cuenta de Facebook

He aquí uno de los usuarios de Facebook que un buen día decidieron que querían borrar DEFINITIVAMENTE su cuenta. Como quien lo haya intentado, me topé conque, por defecto, Facebook lo único que te permite es desactivar indefinidamente la cuenta, sin borrar tus datos, de modo que se puede volver a reactivar en cuanto vuelvas a entrar con tu nombre de usuario y contraseña. Mientras esté inactiva, no existes para el resto de usuarios, pero tus datos siguen por ahí, listos para ser reactivados.

Pues bien, a continuación te cuento lo que hay que hacer para eliminar tu cuenta de Facebook de manera definitiva.

Básicamente, se trata de ir a esta dirección en el navegador

http://www.facebook.com/help/

Ahí buscamos donde pone: “¿Qué tengo que hacer para eliminar permanentemente mi cuenta?”. Hacia abajo, una vez seguido el link, aparece otro link que nos dice “envía tu solicitud aquí”, nuestra solicitud de eliminar la cuenta de manera permanente.

A partir de ahí, tendremos 14 días durante los cuales aún podremos cambiar de idea; pasado ese tiempo, la cuenta será borrada y no se podrá recuperar.

Así de “fácil”.

¿Es tan seguro mi GNU/Linux?

Un tema del que estoy bastante harto es del de las “violentas” discusiones tipo usuario de Windows contra usuario de Linux a ver quien lo tiene más… seguro (el sistema operativo, se entiende).

Como usuario habitual de Linux, me gustaría dar mi visión personal.

Primero. Creo que acerca de qué sistema es más seguro es un tema del que sólo un buen y experimentado hacker podría hablar con conocimiento de causa. Además, no me cabe ninguna duda de que rebentaría la seguridad de cualquier sistema operativo de escritorio sin apenas despeinarse, sea uno u otro.

Segundo. Como usuario de Linux, ¿me siento seguro ante ataques? Ciertamente, no. Vale que sí, me siento seguro contra virus y malware en general, pues, para empezar, la inmensa mayoría no está creado para ejecutarse sobre mi sistema operativo, aparte de que sí creo que el sistema tiene menos predisposición a padecer este tipo de males. Ahora bien, no puedo más que rezar porque ningún hacker o cracker desee atacar el PC que se encuentra tras mi IP, bien sea para copiar/borrar información, para instalar un keylogger o cualquier efecto indeseado, pues me temo que dará igual que use un firewall, que lo tenga configurado con denegación de conexiones entrantes o que no responda a los pings, porque me parece más que probable que mi sistema vea su seguridad comprometida.

Sí, vale, tengo la sensación de estar un poco más protegido que en Windows, pero tampoco mucho más. Si he elegido Linux como sistema operativo no ha sido por temas de seguridad.

A los usuarios de Linux: no ser tan inocentes ni tan rayantes con la seguridad de nuestro bien querido sistema operativo. Ni los servidores más seguros, con sus propios sistemas dedicados de firewall y sus técnicos dedicados a supervisar los ataques consiguen a menudo eludirlos, por mucho que ejecuten el Linux más avanzado, estable y seguro. Basta con ver una muestra reciente. Cuanto más en un PC de escritorio. Y otro tanto a los usuarios de Windows, por supuesto.

La única ventaja en seguridad de Linux que veo, de cara a servidores, es la posibilidad del software libre de permitir realizar un parche propio ante un problema puntual. En todo caso, en nuestro PC de escritorio, si somos víctimas de un ataque puntual, estoy seguro de que, o bien ni nos enteraremos, o bien nos daremos cuenta del ataque, pero esto será cuando ya sea tarde, tras ser conscientes de unos visibles desperfectos.

¿Y cómo puede un hacker conocer mi IP si mi firewall hace que mi equipo no responda a pings y sea “invisible” en internet? Muy sencillo: cada vez que visitamos una página web, cada vez que chateamos, cada vez que uno usa P2P, cada vez que nos conectamos a un FTP, etc. etc., nuestra IP queda al descubierto ante nuestro “interlocutor”.

¿Cuál es el problema de la seguridad? Los sistemas operativos van corrigiendo agujeros de seguridad, en Windows porque se buscan de forma masiva nuevas puertas y los buenos hackers los comunican a Microsoft, y también porque aparecen nuevas amenazas que atacan a gran escala y es posible enterarse de las vulnerabilidades y corregirlas gracias, sobre todo, a los datos provenientes del feedback de los usuarios de las aplicaciones de seguridad. En GNU/Linux hay que añadir la auditación de cógido, tarea que se realiza con menor frecuencia de la que sería deseable. Con todo, hay multitud de agujeros de seguridad sin tapar en cualquier sistema operativo, unos porque no han sido descubiertos aún y otros porque sus descubridores prefieren guardarse el secreto para usarlo en beneficio propio. Si un agujero de seguridad se explota a baja escala y se usa con usuarios sin conocimientos concretos (la mayoría), sería bastante difícil de detectar el problema y más aún de informar correctamente a los desarrolladores para crear un parche adecuado.

Podéis dudar de mis palabras, pero no creo ir muy desencaminado.

Simon’s Cat in “The box”

El gato animado más famoso de YouTube vuelve a la carga con un nuevo capítulo, que en apenas dos días ya ha sobrepasado el millón de visitas. “Simon’s Cat” propone una temática muy sencilla: las peripecias de un gato en su vida cotidiana. Sin embargo, la calidad de su animación unida a la simpatía del personaje han cosechado un buen número de seguidores. Yo me enganché con aquel estupendo “Fly guy” y, desde entonces, bienvenido sea cada nuevo capítulo (cosa que ocurre muy de cuando en cuando).

Que lo disfrutes.

Descubriendo los servicios “de moda”: Twitter y Facebook

Como buen informático curioso que se precie, siempre he trasteado y experimentado con las novedades, software a menudo y hardware en la medida de lo posible. Los servicios de internet tienen el interés añadido de soler ofrecer el servicio de manera gratuita, de modo que crearse una cuenta y probarlo es sumamente sencillo.

Dos servicios de amplio uso se me resistían, no obstante: Twitter y Facebook. Por un lado, me parecía que no me tenían absoluto interés; por otro, la curiosidad siempre estaba ahí, pinchándome, hasta que abrí cuenta en ambos.

Comenzaré por Twitter. Este servicio llegó hasta mis oídos bajo el nombre de servicio de microblogging. La primera idea que me vino a la mente acerca de qué debía significar eso, respaldada por los primeros comentarios leídos, fue la de que debía tratarse de un servicio para gente que se aburre mucho, donde puedan dedicarse a contar cosas tipo “14:23 – Me dispongo a comer”, “15:07 – Terminé de comer, me voy al sofá”, “15:20 – Viendo una peli”, “16:44 – Me aburro”. La verdad es que, ahora que abrí una cuenta e investigué más a fondo, vislumbro la idea original de sus creadores, que está más enfocada a ser un lugar de información puntual a gran escala que a lo anteriormente comentado. Información del tipo “Accidente en F-63 km 5. Hay retenciones.”, “Sash! esta noche en la discoteca N-Techno”, “Alonso gana la carrera”.

La verdad es que abundan ambas modalidades de uso por parte de sus usuarios, y también modalidades mixtas noticia/entrada personal. Lo que pasa es que como centro de noticias, hay demasiada información y no hay forma de aclararse, hay que suscribirse a unos cuantos twitteros bien elegidos, y, de todas formas, seguirlos es un comecocos, se pierde un montón de tiempo. Como seguimiento de personas concretas, puede tener su interés, aunque si tienen un blog o página personal seguramente será más interesante de seguir. No obstante, el servicio cuenta con millones de usuarios, lo que, les guste o no, resulta atractivo para las empresas, a la hora de hablar o presentar nuevos productos. Y en esos casos, de nuevo, seguir el RSS o la página oficial me parece mejor manera de mantenerse informado que a través de los twits, que, al fin y al cabo, suelen enlazar a la página oficial para ampliar la información.

En cuanto al punto de vista del editor… tampoco me despierta interés. Prefiero tratar temas en un blog, bien explicados y con la importancia que se merecen, que en micro posts en Twitter. Un uso más interesante lo veo entre amigos, para intercambiar enlaces de interés o curiosidad vistos en internet de manera rápida y sencilla, aunque también hay otras maneras, un poco mejor organizadas, para hacer esto y otras cosas, como puede ser Facebook. Eso sí, es mucho mejor usar Twitter para estas cosas que plagar los correos de los amigos con emails de reenvío.

Total, que a Twitter no le encontré utilidad, aunque sí que saqué algo el limpio de la experiencia. Por un lado, aprendí acerca de los acortadores de URL (mejor no usarlos, pero si me encuentro con un link de ese tipo, ya sé de qué va), y por otro lado, aprendí como se “lee” lo que escribe un usuario en Twitter, ya que el servicio tiene su propio… lenguaje de expresión.

Ahora comentaré mis impresiones acerca de Facebook. La verdad es que Facebook ha supuesto un antes y un después en internet en los últimos tiempos. Sin darme cuenta, todo el mundo que me rodea, ya estaba en Facebook. Más curioso es el hecho de que antes la gente usaba el chat, por ejemplo, y evitaba siempre dar datos reales hasta entablar amistad profunda con alguien al otro lado. En Facebook, no sé por qué, todo el mundo muestra, de entrada, todos sus datos sin ningún complejo. Fotos personales, correo electrónico y muchas más cosas compartidas alegremente con todo el mundo.

Antes de entrar pregunté a estas personas qué se podía encontrar en Facebook que no se pueda encontrar usando otros servicios. Lo primero que me dijeron es que, para usar Facebook, hay que dedicarle tiempo. Esto… me echó para atrás una buena temporada, obviamente. Las estadísticas avalan este hecho.

Lo primero que creo conveniente decir, es que para que Facebook tenga utilidad, tienes que tener amigos dentro. Sin amigos, Facebook es un servicio inútil (a no ser que lo uses para crear una página de una compañía, un grupo musical propio, o cualquier producto que quieras promocionar). Pero para una cuenta personal, necesitas contactos en el servicio. Si son amigos conocidos, del “mundo real”, mejor que mejor, más utilidad vas a encontrar.

Lo segundo que creo conveniente señalar es que lo mejor es hacer un uso moderado y con sentido del servicio. Desde esta perspectiva, Facebook se convierte en una herramienta útil. Así como con Twitter, estar en contacto con tus amigos en la red no tiene por qué ser motivo de tener que escribir ni comentar cosas de manera ininterrumpida. Es un servicio; no debería absorber tu tiempo. Revisar una o dos veces al día lo que tus amigos han compartido con los demás, como se hace con el correo electrónico, o usar el chat integrado para tratar temas puntuales, quedar para salir o así, y pasar a otra cosa, es el uso más apropiado que se le puede dar. En fin, cada uno… ya verá como quiere y debe administrar su tiempo, por supuesto.

Lo tercero que hay que citar sobre Facebook es que tiene un montón de ajustes de privacidad, que por defecto están bastante abiertos. Antes de nada, tomarse un tiempo en ajustar estos niveles de privacidad es lo más acertado. Por defecto, tus intereses, dirección de email, fecha de nacimiento, etc, están visibles, a todo el mundo o a tus amigos, y tal vez se unirá gente a ti que no conoces de nada, y la cautela siempre es bueno tenerla presente. La mayoría de tus datos personales deberían estar visibles, por defecto, para “sólo yo”.

Y bien, ¿pero de qué va Facebook? Pues la verdad es que me parece una herramienta acertadamente construida para compartir intereses, links o información con amigos, así como servir de medio de comunicación entre éstos. Cada usuario dispone de un panel personal con un montón de opciones para interactuar con los amigos, así como un “muro” personal donde escribir temas a compartir (a modo de Twitter pero ampliado en funcionalidad), que los amigos verán en su panel personal en cuanto se conecten. Permite cosas como enviar mensajes personales (de modo que no son accesibles a todos los amigos) o realizar comentarios sobre los temas que los amigos han escrito en su muro. Incluso se pueden escribir entradas en los muros de los amigos, según la configuración que hayan elegido. También tiene un pequeño, pero útil, servicio integrado de mensajería instantánea. El servicio permite subir fotos y vídeos para compartir. Cada entrada de texto que creamos o foto que subimos a Facebook tiene su propia configuración de privacidad. Podemos hacer que sea visible a todo el mundo, a amigos, a amigos de los amigos, o sólo a ti. Es importante tenerlo siempre en cuenta. Fuera de lo que son los contactos o amigos, puedes unirte a grupos temáticos y discutir o aportar en sus temas. También puedes seguir a personajes públicos o productos que estén en Facebook (y son muchos) y usar el servicio para conocer sus novedades. Así como ocurre con Twitter, la red social cuenta con el atractivo de sus millones de usuarios, de cara a quienes quieren publicitar sus servicios o productos, de modo que se puede encontrar de todo. De todas formas, las páginas oficiales en Facebook son sólo una extensión a las páginas oficiales del  producto en cuestión, un modo de comunicación extra con el usuario, y rara vez van a contener más información o noticias que los sitios oficiales. Con lo cual, volvemos al principio: Facebook es, principalmente, un modo ideal para estar en contacto con amigos.

Facebook dispone de dos tipos base de cuenta. Está el tipo “cuenta personal”, que es la habitual para los usuarios, y está el tipo “página oficial”, que permite crear a los representantes oficiales de una web o producto cualquiera su sitio oficial en la red social, para potenciar su difusión y estar en contacto con los usuarios. Si  un usuario quiere crear una página de un producto o artista del que es fan, pero no tiene los derechos oficiales para hacerlo, lo que ha de crear es un grupo, pues crear una página de un producto de que no se es “dueño” puede llevar al cierre de la página creada e incluso de la cuenta personal de un usuario.

Dos apuntes importantes sobre Facebook. Si subes fotos o vídeos al servicio, así como cualquier información que compartas, aceptas que cualquier usuario que tenga acceso a dichos datos pueda copiar dicho contenido y compartirlo, por lo tanto, si decides borrar una foto pero alguien la ha copiado y compartido, no tienes poder para hacer que la borre. La otra cosa es que no se puede eliminar la cuenta creada de manera rápida y sencilla. Facebook te permite desactivarla, pero los datos quedarán en el servidor, a espera de que los quieras reactivar algún día. Para pedir el cierre definitivo de cuenta y borrado de tus datos de registro, has de hacer esto.

Así y todo, haciendo un uso correcto del servicio, me parece una herramienta útil. Aunque incluso si no tienes amigos puede tener su utilidad tener una cuenta personal en la red social: si tienes un blog o página web, por ejemplo, como “todo el mundo tiene Facebook”, puede servirte como otra opción para que los visitantes o interesados se puedan poner en contacto contigo, complementaria a la dirección de correo, por ejemplo. También, en este sentido, si tienes una web, servicio o producto famoso, puedes complementarlo con una página oficial en Facebook, para potenciar su difusión.

YouTube actualiza la lista de reproducción y se carga el modo aleatorio (solucionado)

Tal y como reflejaron en el blog oficial de YouTube, la lista de reproducción del servicio ha cambiado de aspecto. Lo malo es que consigo se ha llevado por delante el modo aleatorio de reproducción, que tan útil resultaba cuando se trataba de listas de reproducción de música, para que no sonasen las canciones siempre en el mismo orden.

Está claro que escuchar música por internet no es la mejor opción, pero muchas veces resulta interesante, y, de cualquier modo, eliminar (en lugar de añadir) funcionalidad  a un software o servicio, no me parece acertado.

Por lo menos, por ahora aún dejan activa la posibilidad de seguir usando el modo anterior del servicio, pulsando en “Old YouTube”, en la parte superior derecha de la página.

Actualizado (6/05/10): parece ser que la opción estar está, sólo que, por motivos de traducción (chapuza), el botón ha quedado fuera del campo visual. Abajo, en los comentarios, MADXTAR nos ha dado la solución.

Configurando el Comodo Firewall

Hace ya medio mes que abandoné el ZoneAlarm, que tantos años me acompañó, en pro del Comodo Firewall, un programa mucho menos pesado para el equipo y que me parece más completo en versión gratuita.

Ahora bien, la configuración que trae por defecto no me gusta, así que os propongo una configuración diferente, explicado el porqué.

Una vez instalado el programa (basándome en una instalación del cortafuegos + seguridad proactiva, sin antivirus), me molestan un par de opciones, que serán las que cambiaremos.

Si abrimos la pantalla del Comodo Firewall nos encontraremos con dos valores para Network Defense y Proactive Defense. Ambos están situados en modo Safe por defecto. Pero resulta que el firewall en modo Safe permite automáticamente conexión a internet a todos los programas que se han incluido en una lista de software seguro. Esto no me hace gracia, pues hay varios programas que utilizo, que son “seguros” y que intentan conectarse a internet y van a estar permitidos, pero son programas que yo no quiero que se conecten a internet, ya que para cumplir su función no necesitan tal cosa. Esto se resuelve poniendo el cortafuegos en modo Custom Policy Mode. Activada esta opción, el programa nos pregunta si permitimos o denegamos cualquier programa que intente acceder a internet, al igual que ocurría con ZoneAlarm.

El otro detalle es la configuración de Defense+. Este elemento parece un buen protector del sistema. Así, nos avisa cuando un programa no reconocido intenta modificar algún archivo o carpeta importante, o cuando éste intenta conseguir derechos que no tiene. Por defecto, en el modo Safe, nos va a marear sobremanera con alarmas  de accesos sospechosos. Recomiendo cambiar esta configuración, pero sí (y sólo sí) acabamos de reinstalar el sistema y estamos seguros de que hemos hecho una instalación limpia de malware. Así, Comodo Firewall admite el modo Clean PC Mode para Defense+. Lo que hará este modo será reconocer que todo el software instalado en el equipo está limpio, por lo tanto no nos mostrará alertas de seguridad acerca de las actividades normales que realizan los programas que usamos a diario, y se limitará a avisarnos sólo ante programas nuevos que se introduzcan (voluntaria o involuntariamente) en el ordenador a partir de ese momento y que intenten ejecutar alguna acción considerada de riesgo. Aunque si has instalado Comodo Firewall en un ordenador que lleva tiempo sin reinstalar, es posible que sea mejor dejar el Safe Mode activado, por si acaso el disco duro ya está infectado por algún tipo de malware, para que nos avise más convenientemente acerca de la seguridad del equipo.