Estuvimos en la BTT Faro de Budiño 2014

Este domingo, 13 de abril, estuvimos en la XIII BTT Faro de Budiño, en lo que, para mí, ha sido una de las mejores rutas BTT a las que hemos asistido.

La mañana arrancaba soleada pero fresca, en su punto perfecto para arrancar con la ropa de verano pero con un toque de frío que se tornaría en una temperatura muy agradable para aguantar la subida sin agobios. La recogida de dorsales se efectuó en una zona amplia, sin complicaciones ni atascos, y nos invitaron a chocolate caliente y rosca antes de salir.

Ya en ruta, esta arrancó por pista amplia largo rato, lo que ayudó a esparcir el pelotón inicial de cara a que no se formasen grandes atascos en los venideros senderos estrechos. La verdad es que la ruta comenzó un poco sosa por esta causa, pero esto se iba a arreglar más adelante, resultando en unos de los 35 km más entretenidos que hemos visto en una marcha organizada.

Poco a poco llegamos a la primera trialera, con alternativa para los más noveles; una trialera rápida con sus escalones técnicos, como no se acostumbran a ver en las marchas organizadas, y que hizo las delicias de un servidor. Ésta fue la primera de otras dos trialeras, a cual más larga y complicada, aunque también hubo diversas bajadas rápidas por caminos más sencillos, pero también muy entretenidas. La única pega de las dos últimas trialeras es que no aparecía marcada alternativa y se metió todo el mundo por ellas. Los que íbamos en cabeza no encontramos atasco y las disfrutamos a lo grande, pero los compañeros que se quedaron rezagados me han comentado que se encontraron bastante atasco en estas bajadas. Una pena, porque, sobre todo la última, fue una bajada con bastante inclinación, sendero estrecho y bastante técnico, y no se puede disfrutar ni pasar con seguridad si te encuentras atasco.

Tras la primera trialera fueron llegando los senderos estrechos, geniales pasos por los que circular, y que ponían la guinda subiendo a lo buenas que fueron las bajadas.

En cuanto al come-come, un primer avituallamiento bastante temprano nos acercó fruta, bollos, agua e isotónicas, pero nos aguardaba la sorpresa de un segundo avituallamiento líquido en una zona imprevista que dio la vida a gran parte del personal que ya iba llegando al tope de sus fuerzas tras tanto sube y baja.

Ya a la llegada, hubo comida para los que así lo hubiesen solicitado en la inscripción, tanto para los participantes de la BTT como en la caminata.

La Asociación Deportiva A FORNA pone ahora a nuestra disposición tanto el track de la marcha como las diversas fotos que han tomado los voluntarios en diversos puntos de la misma. Desde aquí, les agradecemos su esfuerzo y su buen resultado, y marcamos la BTT Faro de Budiño como una de las imprescindibles marchas BTT dentro de la zona de Pontevedra.

Rock Shox Reverb 125 mm: aprobada

Tras la instalación de la Rock Shox Reverb, he salido a probarla en ruta, así que toca ahora darle su nota.

En realidad no hay mucho que contar, y eso es lo bueno, porque la Reverb se ha comportado justo y como esperaba que lo hiciese. Esta tija ha aguantado las subidas bacheadas sin bajarse ni un mínimo, mientras que el accionamiento de su mando remoto permite su bajada de una forma suave, sin tener que hacer fuerza extra para conseguirlo; la velocidad de subida es regulable.

El mando remoto en una tija telescópica, tal y como se preveía, es una delicia, aunque creo que en el caso de la Reverb es un aspecto que se puede mejorar.

En cuanto a los 125 mm, lo mejor para el all mountain. Si ya los 110 mm de la Da Bomb Cannon iban bien para bajar con seguridad, podéis estar seguros de que los 125 mm de la Reverb son más que suficientes para afrontar cualquier bajada con garantías.

100% recomendada; si estáis en la coyuntura de haceros con una tija telescópica, vale la pena ahorrar un poco más y hacerse con una de estas.

DayoScript

En YouTube podemos encontrar muchos canales personales y profesionales sobre videojuegos, pero ninguno atrae ni interesa más que puntualmente a un, ya ex desde hace mucho tiempo, jugador como yo. Casi ninguno.

DayoScript es el canal de YouTube de Dayo, un chaval que elabora PostScript, una serie de vídeos muy personales de análisis y opinión sobre videojuegos y la industria de éstos. PostScript presenta unos análisis extremadamente críticos, pero, también, entretenidos, incluso sin necesidad de tener especial interés en los entresijos del mundo de los videojuegos.

Los vídeos de Dayo están muy trabajados; más allá de mostrar un simple vídeo in-game y comentarlo, incluye en ocasiones actuación propia y de amigos suyos, supongo, una amplia contextualización para apoyar sus opiniones, dibujos propios, muchas horas de edición detrás de cada trabajo y un toque de humor único.

En mi caso, PostScript ha hecho algo más que entretenerme o transmitirme conocimientos: me ha devuelto las ganas de ponerme ante un buen juego y exprimirlo de principio a fin. Así es; aprovechando que rompí la escápula (palabra que le mola a los médicos para llamar al omóplato) tras una contundente caída de bici, y que tengo que pasar muchos días y horas parado sin nada que poder hacer salvo estar sentado, aproveché para ver de qué iba eso de Steam, y, aprovechando las ofertas del fin de semana del black friday y ciber monday, me pillé unos cuantos juegos tirados de precio. Y así, me he pasado el último Tomb Raider y el Anniversary, BioShock Infinite, he probado el Portal y ahora estoy con el Half-Life 2, que me mola como el primero (que fuera uno de los únicos juegos que consiguió engancharme para pasármelo enterito) y que considero que está mejor que los dos más novedosos mencionados ahí atrás (y no estoy hablando del impecable Anniversary).

Volviendo al tema, si tenéis un mínimo interés por los videojuegos, os animo a echar un vistazo a cualquiera de los vídeos de Dayo.

Tijas telescópicas, el siguiente paso para el endurero

ACTUALIZADA (27/01/14)

Hace tiempo que las tijas telescópicas están ahí para facilitar la vida y el rodaje a los montañeros de espíritu altamente endurero, y, aunque el precio aún sigue siendo bastante alto, es un elemento cada vez más deseable.

Hasta el día de hoy, estos elementos no tenían demasiado interés para mí; cuando hay que bajar el sillín, se para un momento la marcha, se toma un respiro, se baja la tija con el cierre rápido y adelante.

Sin embargo, cuando uno va a marchas beteteras con continuos sube-baja terreno, o cuando uno rueda con gente que usa este tipo de tijas, tener que parar y perder el ritmo o la posición se convierte en un auténtico fastidio. Me ha llamado la atención la cantidad de aficionados a las marchas BTT que ya disponen de una tija telescópica.

No es oro todo lo que reluce: tenemos a nuestra disposición una amplia gama de tijas automáticas; las hay de fijación hidráulica y mecánica, diversos recorridos, con mando remoto o palanca directa en la tija. Hay “gangas”, pero no hay que dejarse llevar: la mayoría de las tijas demasiado baratas (y no tan baratas) ceden más o menos recorrido con el peso. Además, hay que recordar que requieren un mantenimiento adecuado cada cierto tiempo (cambio de aceite, retenes…) como si de una horquilla se tratase; de no hacerlo, perderán capacidad de fijación y aparecerán holguras. Las tijas más interesantes son las que ofrecen zero offset, es decir, cero hundimiento; ahí encontramos la famosa Rock Shox Reverb, aunque hay otras.

Hay dos apectos, que pueden afectar a nuestra salud, a tener en cuenta cuando nos compramos una tija telescópica. El primero es si el sillín sube directo o con retraso. Debemos coger una tija que lleve el sillín en la misma posición de nuestra tija actual. Si tenemos una tija con el asiento sin retraso y pillamos una que retrasa el sillín, ese centímetro lo sufrirán nuestras rodillas y comodidad más de lo que pensamos. El segundo es el offset. Si pillamos una tija que cede al peso, aunque sólo sea 1 ó 1/2 cm por salida, ese centímetro nos molerá las rodillas después de una vuelta medio-larga, por lo que en este caso debemos prestarle atención y revisar la posición cada cierto tiempo durante la salida. Es decir, si sabemos que nuestra tija va cediendo medio centímetro cada 10 o 15 minutos, debemos tomarnos el tiempo de pulsar el botón o la palanca y recolocarla, o será peor para nosotros.

Os dejo con un enlace interesante sobre este tipo de tijas y más o menos los modelos disponibles a día de hoy.

Mi primera experiencia con una tija automática fue (y sigue siendo) la Da Bomb Cannon de 110 mm sin mando remoto. El resultado obtenido fue el siguiente:

- Tenía dudas sobre si el recorrido de 110 mm era suficiente a la hora de afrontar una trialera (muchas tijas automáticas ofrecen 125 mm, para las bajadas más técnicas, y mi tija normal bajaba 140 mm). En este punto, comprobé que 110 mm son suficientes para proporcionarnos seguridad en las bajadas, sin echar de menos los 30mm extra que llevaba antes.

- El mando remoto en el manillar es lo mejor que hay, y lo echaremos en falta si no lo tenemos, aún sin nunca haber usado uno. Aún así, llaneando es posible subir y bajar esta tija sin bajarse de la bici; no así en cuestas o bajadas, donde, aún siendo éstas llanas, esa tarea se vuelve casi imposible.

- Es una tija con retraso de sillín, punto que hay que tener en cuenta.

- Es una tija hidráulica y la presión se ajusta con un bombín de alta presión según el peso del ciclista. Aún así, y con la presión cercana al máximo (para mucho más peso que el mío), la tija sufre de hundimiento involuntario al circular sobre terreno bacheado, así que es necesario prestarle atención durante la ruta y devolverla a su posición correcta cada cierto tiempo.

Una vez probada una tija telescópica, es difícil volver a montar en bici ella. Y es que te acostumbras a bajar el sillín en cualquier bajada, más allá de las trialeras más complicadas; incluso bajando una pendiente pronunciada de carretera, aprecias la seguridad que da bajar en una posición retrasada, y también a la hora de tomar las curvas, con un manejo más fluido de la bicicleta y la obtención de una posición más aplomada sin la atadura del sillín en medio.


Estuvimos en la marcha BTT Raíña Aragonta 2013

Cada vez disfruto más con las marchas que organizan los diversos clubes ciclistas del panorama gallego, por su buena organización y elección de ruta, tanto subiendo como bajando.

En esta ocasión nos fuimos hasta Salceda de Caselas, lugar desde el cual el club ciclista Aragonta dio pistoletazo de salida de un recorrido que tocaría Porriño, Salvaterra y Ponteareas.

Aparentemente, se trataba de una “marcha más”, con 35 kilómetros de dificultad media-alta. La salida no fue puntual, como sería deseable en una mañana algo fría y como ocurre en otras marchas, y se demoró cerca de 15 minutos, pero bueno, lo pasamos por alto. A cambio, invitaron a chocolate caliente antes de salir, primer detalle del evento, y no sería el último.

El recorrido comenzó un poco pobre visualmente, pero los senderos chulos fueron apareciendo poco a poco y terminaron siendo la constante de la marcha. El ascenso fue duro; si bien la ascensión total no pasaba demasiado de los 300 metros, las pendientes constantes fueron más empinadas de lo habitual, y en cuanto se subía un poco, se bajaba y había que volver a subir, y otra vez pendiente y más pendiente. Diré que aguanté la subida en el grupo de cabeza, pero también que mantenerse ahí sin bajarse de la bici fue todo un reto, sólo apto para gente que entrena bien cada semana. Mis dos compañeros enseguida se quedaron atrasados, pues al llevar una temporada de poca bici (es lo que tiene tener peques), no les daba el cuerpo para aguantar tanta subida a buen ritmo sin descanso.

Tras las subidas, llegaron las bajadas, con las deseadas trialeras por las que hemos luchado durante la subida esperándonos. Nos hemos encontrado con trialeras aptas para “todos públicos”; trialeras serpenteantes y con terreno batido, pero sencillas, sin escalones ni demasiada complicación más que mantener el equilibrio y estar acostumbrado a bajar con puntos de gran verticalidad. La única dificultad vendría dada por esa gente que se niega a parar unos segundos para bajar el sillín para poder así sortear y disfrutar plenamente de una trialera. Para el resto, pan comido.

Dos habituallamientos líquido-sólido nos dieron la vida para aguantar tanta subida, más una tercera bebida (y callos) al finalizar la marcha, donde nos esperaba la segunda sorpresa del evento: regalo a cada participante de una fotografía tamaño folio, de gran calidad, entregada en sobre; una fotografía tomada durante la marcha, a cada cual la suya. Imagino que no debió ser nada fácil el tomar las fotos durante la marcha y organizarse para imprimirlas, numerarlas y tenerlas disponibles para cada participante justo al llegar a la meta. Todo un detallazo.

Tenéis aquí la crónica de la marcha contada por los propios organizadores. Por mi parte, como siempre, mis felicitaciones por la estupenda organización y elección del camino y animarles a que sigan repitiendo año tras año esta marcha que ya va siendo toda una veterana.

Y, para terminar, un par de vídeos. En el primero, fijaos cuanta gente subiendo “a patas”, y en el segundo, el resumen de la marcha.

Tubeless, ¿sí o no?

Veo mucha gente que se pregunta si debería pasarse a tubeless, y la mayoría de los comentarios dicen que sí. Bien, el tubeless, que duda cabe, es técnicamente superior en prestaciones a las cubiertas convencionales; no obstante, creo que no es lo más adecuado para todo el mundo. Creo que el tubeless es buena opción para gente que rueda mucho, para gente que exprime sus neumáticos en los terrenos más escarpados y para gente a la que le gusta la mecánica. ¿Por qué?

1. Las cubiertas tubeless cuestan entre 40 y 50 euros, mientras que sus versiones básicas para cámara se sitúan entre 15 y 25 euros. Y que no te hagan cuentas extrañas sumando cámaras, parches, ruedas rajadas, etc.: excepto en casos puntuales, el tubeless te va a salir más caro.

2. Las tubeless son técnicamente más duras, mejores compuestos, pinchan menos, menos torsión, etc. etc. La realidad: si no le das mucha caña a la bici, apenas notarás esas mejoras. Será más difícil rajar la rueda, aunque las normales tampoco se rajan a menudo. En cuanto a pinchar, esto no es como los coches: las dos necesitan líquido, pues pinchar con abrojos, se pinchan las dos, tarde o temprano, y con un buen líquido, ni te enteras con una ni con la otra durante mucho tiempo. ¿Que el tubeless pincha menos? Tal vez. Yo, en un par de semanas, le metí 5 ó 6 pinchos a la Nevegal tubeless…

3. Las tubeless con líquido requieren mecánica y rodaje habitual. Mientras que una cámara con látex aguanta hasta 2 años sin que se seque el líquido (comprobado), el líquido de las tubeless requiere un rellenado cada 2-6 meses, y rodar habitualmente para que aguanten ese tiempo en forma, sin que el líquido se haga una bola en el interior.

Ahora bien, si te decides a pasar al tubeless, olvídate de chapuzas y hazlo bien: pásate al UST. Sólo tienes que ver la diferencia de aguante entre una cubierta en llanta UST y la misma cubierta en llanta normal. Además de que el UST es lo más cómodo, creo que, para tubelizar una llanta normal, mejor te quedes con la cámara de toda la vida. Unas llantas UST no son lo que cuesta; lo caro van a ser las cubiertas UST, o bien las Tubeless Ready, y esas las vas a tener que montar sí o sí en una llanta tubelizada, igual que en la UST, para que aguanten el trote sin cámara.

Mi nueva máquina: Orbea Occam S50

En septiembre del 2007 compré mi primera bici, una Scott Scale 50 del 2006, que me salió a mitad de precio por ser “usada”, aunque estaba en perfecto estado. Seis años me ha acompañado, con un comportamiento y resistencia ejemplar; años durante los cuales le he ido cambiando piezas a medida que su uso iba pasando de ser una pistera a ser una trialera, a medida que mi destreza mejoraba en las bajadas. Manillar más ancho, disco delantero de 180 mm, potencia más corta, ruedas más agresivas…

Sin embargo, no dejaba de ser una XC adaptada a un uso más endurero, y aunque cumplía y estaba habituado a ella, no es lo mismo que una buena bici de doble suspensión preparada para las bajadas escalonadas y técnicas. Además, la “comodidad” de la rígida subiendo o llaneando por terreno pedregoso siempre me terminaba afectando al culo o espalda debido a los continuos baches, sobre todo tras más de dos horas de ruta.

Así que llegó el día de cambiar, casi seis años después y ya curtido en el MTB, con las ideas más claras. Y resulta que, en la misma tienda, volví a encontrar un chollazo de bici. Se trata de una Orbea Occam S50 del 2012, de nuevo a mitad de precio, aunque impecable, porque era bici de muestra y prueba. Eso sí, a diferencia de una bici de segunda mano, viene con la garantía original. Fox 120mm aire delante y detrás, active braking pivot, cuadro de carbono (de lo que no me di cuenta hasta llegar a casa con ella y caer en la cuenta de que no había soldaduras), cassette de 10 velocidades. Además, han cambiado unas cuantas cosas que no vienen en la configuración de fábrica. Así, han añadido unas ruedas MT65 UST Tubeless, horquilla con eje pasante QR15 en vez del tradicional de 9mm y frenos XT en lugar de los Formula R1X. Ya por mi cuenta, como colofón final, le he añadido un cambio XT trasero con bloqueo, de los que hablaba en el post anterior, una pasada la estabilidad que da a la cadena, especialmente en las bajadas bacheadas.

Resultado: tercera salida, 5 horas de bici con trialera incluida: comodidad (espalda y culo sin resentir tras tantas horas), rodar suave, poca contaminación de la pedalada por parte de la suspensión trasera incluso abierta, sin propedal, y, en las trialeras escalonadas, una gozada. Esta bici aporta una mayor sensación de seguridad bajando debido al mayor recorrido y robustez de la horquilla y al ángulo más lanzado de ésta respecto a la Scale, y, por supuesto, la suspensión trasera afianza la bajada con creces, absorbiendo la caída de los escalones y los sobresaltos o abultaciones inesperados en el camino. Cabe comentar también que la tija de este tipo de bicicletas permite bajar la altura del asiento para los descensos bastante más recorrido que en una XC convencional, lo que ayuda mucho a conseguir una buena postura atrasada cuando hay grandes desniveles o pronunciados escalones. Pero no sólo se han apreciado mejoras en las bajadas, sino también en las subidas complicadas. La bici es ligera al ser de carbono y moderna, tanto o más ligera que la Scale, y sube sin problemas, pero más aún se nota cuando la subida se vuelve técnica, con raíces y piedras, donde sale a relucir la suspensión trasera y la mejora en la tracción que produce. Por si fuera poco, para las pendientes de mayor inclinación, he descubierto lo que el piñón de 36 dientes puede hacer por nosotros.

También he comprobado las bondades del sistema de suspensión ideado por Orbea gracias a su tecnología Advanced Dynamics. He probado otras bicicletas de doble suspensión, como la Top Fuel de Trek, y no me imaginaba que pudiese haber tantísima diferencia entre unos y otros sistemas de suspensión. Así, mientras que un sistema de pivote virtual ABP como el de Trek va genial para las dobles de XC, al “bloquear” la contaminación de la pedalada ante los impactos a baja velocidad y permitir más eficiencia en la pedalada, el sistema monopivote articulado ABP, usado y reestudiado por Orbea para sus Occam, aporta una tremenda suavidad a la hora de querer disfrutar de la montaña sin ánimo de competir, al absorber de maravilla todo tipo de irregularidades del terreno.

Y aquí está mi Occam. Una maravilla.

Gracias, BTTinto 2013

Este año, he participado en la dura BTTinto 2013 con los colegas, 46 km cargados de subidas, bajadas y calor.

Quiero agradecer desde aquí a la organización por todos los detalles de la marcha, que en su segunda edición ya se ha convertido en una de las citas gallegas más relevantes, con casi 2000 participantes. Para empezar, marcha gratuita y con dos habituallamientos, más bebida al final de la ruta. Los detalles de la buena organización comenzaron antes de arrancar la marcha, con una buena disposición de mesas por apellidos para conseguir cada uno su dorsal. En cuanto a la marcha en sí, contó con una buena elección de ruta, con versión de ruta larga (46 km) o corta (33 km), bien señalada y con carteles simpáticos por todo el camino. También hubo versión de andaina (15 km) y combinada bici-carrera (33 km bici más carrera a pie de 18 km), vamos, día de marcha para todos los gustos, en una, a mi entender, titánica organización.

Para finalizar, la ruta estuvo cubierta en foto y vídeo por diversos reporteros voluntarios, y desde el día de la marcha nos han enviado enlaces por correo a los diversos álbumes de fotos y vídeos que han publicados online para disfrute de los participantes.

Pues nada más; a los organizadores, seguir así y que el año que viene sea todavía mejor, y a los aficionados al MTB, no dudéis en participar en la próxima BTTinto.

Y ahora, disfrutar con el vídeo resumen oficial.

Sobre ruedas va el tema

ACTUALIZADO 9/10/13.

A lo largo de varios años en bici he gastado ya unas cuantas cubiertas, casi todas en su formato básico/económico (sin compuestos especiales), y se me antoja hacer una valoración. Cabe comentar que soy uno de esos ciclistas All Mountain, vamos, que ruedan por todos lados, pistas, senderos, carretera, en todo tipo de condiciones, incluyendo barro a raudales, suelos sueltos, pedregosos, trialeras a baja velocidad y lo que surja; tipical Galician MTB.

Mi Scott traía de serie unas Michelin XC/AT de compuesto simple, que ahora se pueden encontrar bajo el nombre de Michelin Country All Terrain. Tenían una medida de 26 x 2.0, aunque ofrecían un buen balón para ser 2.0. Con ellas empecé y no tenía rival para valorar, aunque ahora puedo comentar que me parece una rueda decente para All Mountain tranquilo, bastante buena en todo, pero peca de poco agarre lateral en terrenos sueltos, así que evitaría usarla en la delantera. Buena opción como rueda trasera buena-para-todo que no lastre demasiado.

De ahí me pasé a una combinación Schwalbe Smart Sam 2.1 en la trasera y Continental Mountain King II 2.2 en la delantera. La Mountain King II trajo consigo un soplo de aire fresco en cuanto a seguridad se refiere, y las trialeras cobraron gran atractivo con ella al mando de la rueda delantera. Tiene un gran agarre lateral debido a su continuo taqueado, que te permite pasar las curvas velozmente, por suelto que esté el terreno, y te avisa con antelación si fuerzas y la rueda comienza a perder el agarre. Se ha comportado decentemente y ha aguantado el trote del último año sin problema alguno ni casi desgaste, si bien los laterales terminaron el año con unos bonitos surcos laterales cortesía de las rocas del camino, supongo. Con un salto en el tiempo, como trasera (y delantera conjuntas), he probado exitosamente la Mountain King II en la dura BBTinto 2013 (46 km, 1934 participantes). Resulta que he descubierto que como rueda trasera lastra mucho menos de lo que cabría esperar y en la delantera, ya está dicho, un gran agarre. Durante la marcha se apreció su buena disipación de barro, su buen agarre en mojado, su buen rodar, su gran frenada y su agarre en las trialeras, tanto secas como embarradas. Ya no me cabe duda: la Mountain King II es toda una reina de la montaña.

En cuanto al Smart Sam, es un neumático que rueda de maravilla, especialmente en asfalto, y se defiende bastante bien en todo tipo de terreno, pero lo pasa bastante mal con el barro y las rocas y raíces mojadas, donde resbala que da gusto. El Smart Sam no lo pondría nunca en la rueda delantera para un uso All Mountain, pero sí en la trasera, siempre y cuando las zonas de barro contundente y las rocas lisas y mojadas sean escasas en la zona.

La siguiente en la lista ha sido la famosa Kenda Nevegal 2.1, tanto en versión aro rígido como en UST. Su fama proviene de su supuesto gran agarre como rueda delantera y su gran balón, para ser una 2.1. Y es cierto, ofrece un gran agarre; en las trialeras incluso diría que mejora el agarre respecto a la Mountain King II. Lo malo es que el agarre lo mejora rodando en vertical, pero tumbando, en el paso rápido por curva en terreno suelto, se va con bastante facilidad y casi no avisa de su pérdida de tracción. Además, el barro se le pega a gusto y le cuesta evacuarlo, con lo que llevas un kilo más encima cuando pasas sobre él. La he probado también como rueda trasera, de hecho, ahí la llevo actualmente en 2.1, donde me ha convencido mucho más que como delantera, pues tracciona muy bien cuando el terreno se vuelve difícil y da mucha seguridad en las bajadas con su buena retención. Lo bueno de la Nevegal es que, en UST, es una de las cubiertas más económicas.

La última de la hornada ha sido la Hutchinson Mosquito 2.0 UST, que me venía con la doble en la trasera. Esta rueda es una de las más rodadoras que me he encontrado. Va muy bien llaneando y subiendo, al menos en terreno seco tracciona bastante bien incluso si se vuelve complicado. Lo malo es que para las bajadas en terreno suelto retiene bastante poco y derrapa enseguida. No la pondría en la rueda delantera, pero en la trasera va bien si no le das caña a las bajadas. Si haces trialeras en terreno suelto, mejor no la pongas.

¡Qué buenos chavales que son los ciclistas! … ¿Seguro?

Dice la norma popular que los ciclistas son un tipo de deportistas que, al contrario que en otros deportes, disfrutan de la compañía de otros ciclistas, saben perder, amigos de los rivales, respetuosos con los demás usuarios de la vía, etc. etc.

Sí, así suele ser, pero eso no quita de que haya auténticos cafres sueltos, cosa que lamento. En las marchas organizadas a las que he ido, entre 300 y 1000 personas, siempre llevas a alguien al lado que no para de quejarse por todo; que si el tráfico va lento cuesta arriba (qué quieres, con 300 o 1000 personas, es inevitable que haya cuellos de botella por los senderos), que si las bajadas son una mierda (buen trabajo han hecho los organizadores preparando todo para la gente que va a disfrutar -y tampoco estaban tan mal las susodichas bajadas-), etc. Por otro lado, tengo salido varias veces con integrantes de un club de bicis de la zona que, hasta que dejan la ciudad y entran en montaña, son unos auténticos despropósitos, a saber: circulan (y ocupan) las aceras por donde transcurren abuelitos, haciéndolos apartar; se saltan semáforos en rojo; cruzan calles de doble carril y mediana por donde cuadra, el caso es pasar del lado A al B lo más rápido posible; circulan en sentido contrario largos trechos… Todo con tal de atajar, moleste quien se moleste. Vamos… así, no. Desde luego, no es el espíritu ciclista que yo comparto.

Por suerte, en el lado positivo, estos casos son los menos, pero empañan bastante la visión que la sociedad suele tener de los sufridos ciclistas, y es una pena.