Cierra Google Reader, ¿y ahora, qué?

Google ha avisado a sus usuarios del cierre del servicio a partir del 1 de julio, y no son pocos los blogs y sitios especializados los que se han hecho eco de la noticia y están recomendando diversas alternativas para los que seguimos enganchados al método del RSS como medio óptimo a la hora de seguir diversos sitios de noticias sin volvernos locos.

Así pues, tras la triste noticia, toca migrar nuestras suscripciones a otro lector que sea de nuestro agrado. Yo no tengo problemas cuando se trata de realizar la migración bajo Linux o bajo Windows, con Liferea como perfecto lector en el primer caso y FeedReader en el segundo.

El problema llega cuando busco un lector agradable para Android, pues después de haber examinado unos cuantos (Feedly, Pulse News, entre otros), no he encontrado ninguno sencillo y con lectura clara, con el que me sienta a gusto. Al final, me quedo con Pulse, por ahora, aunque no me encuentro satisfecho del todo.

Tal vez nada importante, pero también pierdo esos pequeños detalles, como la versatilidad de un servicio “en la nube”, que sincronizaba móvil y PC para saber qué cosa había leído ya y cual todavía no. También está esa opción de que, si tenías artículos destacados, se mantenían aunque ya no tuvieras suscripción al sitio del que provenían.

Una pena.

¿Dará guerra Windows Phone 8?

Microsoft presentó oficialmente Windows Phone 8, su nueva plataforma móvil, y, con ello, todas las novedades que aportará al mundo de sistemas operativos móviles.

Como muy bien saben los de Redmond, la clave del éxito de un sistema operativo comienza por atraer masivamente a los desarrolladores, poniéndole las cosas lo más fáciles posible. Y, si algo tiene Microsoft detrás, es la mayor base de desarrolladores del mundo, aunque operando en el Windows clásico. Así que, no se les ha ocurrido otra cosa que meter un núcleo común con el sistema Windows tradicional en su nuevo sistema operativo móvil y, con ello, han puesto a disposición de los desarrolladores las herramientas necesarias para que programar o portar aplicaciones entre plataformas sea bastante más sencillo, con cosas como DirectX, C/C++ nativo…

En Microsoft, conocen bien las debilidades del usuario medio, quienes buscan siempre el apartado lúdico de cualquier dispositivo (juegos, multimedia). En ese sentido, con las novedades para los desarrolladores, portar juegos entre plataformas se ha facilitado muchísimo y se han abierto muchas posibilidades, ya que ahora se pueden portar fácilmente motores y APIs ya existentes.

También sabe cuidar el gigante de la informática a las empresas, y así les ofrecen características específicas demandadas por éstas.

Si a esto se añade un sistema estable y al día en cuanto a tecnologías móviles se refiere, me parece que, con lo volátiles que son los usuarios de móviles entre plataformas, el nuevo Windows Phone 8 tiene muchas bazas para ganar terreno y ponerle las cosas difíciles a mi amigo el Android. Éste, bajo mi punto de vista, tiene unas interfaces más vistosas y amigables, con los temas pulidos de HTC o Sony, por ejemplo, y va muy bien en terminales de gama media-alta, pero la tranquilidad que tenía con la plataforma Android de cara a medio plazo, se me viene un poco abajo con este próximo lanzamiento de Microsoft.

Os dejo con la presentación en inglés, por si os interesa.

Software que vale la pena comprar

Uno de mis programas favoritos es el FL Studio. Éste es uno de los mejores y más sencillos secuenciadores de música para PC, usado por varios músicos famosos principalmente para hacer pruebas y prototipos en cualquier lugar, pues con llevar consigo el portátil es suficiente. Con FL Studio no se necesita saber solfeo ni saber tocar un instrumento para componer. Para el usuario doméstico, permite obtener unos resultados bastante profesionales con unos recursos hardware mínimos.

Lo primero a mencionar en favor de Image-Line, la empresa detrás de FL Studio, es que ofrece actualizaciones gratuitas de por vida. Es decir, si compras el programa, directamente obtienes gratis todas las futuras versiones. Y versiones aparecen constantemente, con correcciones y siempre con novedades. Además, con cada nuevo FL Studio, se añaden nuevos plugins gratuitos y nuevas funcionalidades, evidentemente. Hay un gran trabajo detrás del programa, y se nota.

Y aquí es adonde quería llegar. En palabras de Image-Line, de las que no tengo motivos para dudar, si tan solo uno de cada diez usuarios “ilegales” comprase el programa, ellos podrían ofrecer con cada nueva versión el doble de plugins gratuitos (y, sin duda, podrían pulir y crear nuevos plugins más rápido).

Otro punto a su favor es que, de vez en cuando, conmemorando el lanzamiento de un nuevo plugin, lo ofrecen los primeros días a un precio irrisorio, de “ponle tú el precio”, a partir de un precio básico que suele rondar 1 o 2 euros. El precio final de los plugins suele estar entre 60 y 100 euros. Así ocurrió con el genial Harmless que ofrece unos sonidos increíbles, y más recientemente con el Newtone y el Pitcher, unos plugins al estilo de Melodyne y Antares Autotune para ajustar el tono vocal que se defienden bastante bien para ser la primera versión. No aposté por el Harmless cuando tuve oportunidad de pillarlo barato y ahora me arrepiento…

Bien, no quiero con esto hacer apología antipiratería ni nada parecido. Solo quiero expresar que hay empresas que se merecen que les vaya bien, por su buen hacer y por el beneficio de todos los usuarios.

Ideas sobrevaloradas

El mundo actual parece moverse en torno al valor de las ideas y sus patentes, más que del trabajo en sí que cuesta cualquier desarrollo. “¡Es mía, yo la pensé primero!”, piensan y dicen muchos de los que algún día tuvieron una acertada idea.

Creo que está sobrevalorado lo que es la idea en sí. Todos tenemos, o hemos tenido en algún momento de nuestra vida, alguna que otra idea genial, que mejoraría la vida de todos (fin del hambre, trabajo para todos, útiles nuevos…) o que les gustaría su resultado (una canción, libro, película…). Pero no las patentamos, ni, más importante, no las trabajamos para llevarlas a cabo. Por tanto, ¿si la hubiésemos patentado en su momento, deberíamos cobrarle a otro u otros que se pusieran manos a la obra a desarrollar lo que, un día, por pura casualidad, nos vino a la mente? No me parece lógico.

Vamos a ver, el mundo se ha formado a base de “copiar” y mejorar las buenas ideas y desechar las malas. ¿Qué hay de malo? Que unos cuantos no podrían “vivir del cuento”.

Ahora bien: una cosa es copiar y mejorar ideas y, otra muy distinta, para mí, copiar trabajo. Es decir, uno tiene una idea más o menos revolucionaria. Se busca la vida, el apoyo, la financiación, si hace falta, y se invierten muchas horas y trabajo en desarrollarla. Al final del proceso se obtienen planos, código, etc. ¿Es lícito copiar éstos a fin de mejorarlos? Yo aquí no estoy a favor.

Es decir, si yo desarrollo alguna idea con mucho trabajo a mis espaldas, me parece normal que esa idea le haya gustado a alguien y haya trabajado por su cuenta en desarrollarla hasta el punto de competir con mi trabajo. Si no he sido capaz de hacerlo mejor que él, enhorabuena. Pero si directamente ha copiado mis planes y mejorado éstos ligeramente y sin esfuerzo y ahora me hace la competencia, creo que, moralmente, ha robado y se beneficia de mi trabajo.

Tener una idea no nos cuesta trabajo, y, tarde o temprano, a otro se le ocurriría lo mismo. Pero realizar un trabajo, en el que has tinvertido tiempo, ganas, ilusión…, y que venga otro, que se salta esos pasos a tu costa, y te gana sin una competencia leal, me parece deplorable y triste, ¡y reclamable legalmente, por qué no!

Por ejemplo, en software. Si uno tuvo una idea de poner cierto botón en cierto sitio y que haga cierta cosa. Luego viene la competencia y se curra lo mismo, con su propio trabajo, eso sí, y luego, mejoran o cambian ese aspecto, ¿por qué han de reclamar los primeros? Sin embargo, si el trabajo de la competencia ha consistido en un copia/pega de código, evidentemente creo que sí hay motivo para la reclamación.

En efecto, a menudo es difícil discernir cuando la copia ha sido de la idea o del trabajo en sí, pero, aunque el efecto parece o es el mismo, moralmente una acción me parece “legal” mientras que la otra no.

Por ejemplo, en software libre, a base del trabajo de decenas o cientos de personas se consigue emular o mejorar el funcionamiento de una aplicación de las “grandes” aplicaciones… Pues enhorabuena muchachos. Ahora bien, que unos se han colado en los servidores de X empresa y han copiado código y reutilizado este sin permiso expreso… Pues no me parece correcto.

Un poco de respeto mutuo nunca está de más, ¿no? Aparte, creo que el trabajo por realizar una idea nos convierte en expertos en el tema, mientras que, con el copia/pega, nunca llegaremos a dominar lo que tenemos entre manos y los errores serán nuestros acompañantes. Si uno no ha trabajado en su obtención, ¿va a hacerlo en su comprensión?

Ubuntu 11.10 con Gnome Shell: aprobado

Hace escasos días que Canonical publicó la última actualización de su famoso sistema operativo Ubuntu. En este caso, llegamos a la versión 11.10, que ya está disponible para descarga en versiones de 32 y 64 bits.

Canonical ha ido un paso más allá en esta ocasión, en la buena dirección en la mayoría de los puntos, aunque han quedado colgando algunos flecos. Primeramente, hay que decir que han instaurado Unity de manera global, tanto si poseemos aceleración gráfica por hardware como si sólo podemos usar un escritorio sin aceleración gráfica. En cierto modo, no han tenido más remedio, puesto que han dado el salto a Gnome 3 y ya no podían usar el tema por defecto de Gnome 2. Así, han pulido su entorno Unity de manera que funciona prácticamente igual de ambas maneras, aunque, eso sí, hay que acostumbrarse a que se acabó Gnome 2 y ese es un cambio drástico que no gusta a muchos.

Han trabajado muy duro en Canonical, y se aprecia, para adaptar y mejorar Unity, el Centro de Software de Ubuntu y cambiar todo a Gnome 3. Aún así, han desaparecido muchas opciones de personalización y temas por defecto, cosas no soportadas aún por Gnome 3, y ahí llegamos a un nuevo punto que puede resultar negativo para muchos usuarios, eso de… ¿y ahora como hago esto?

Lo bueno es que, en general, el cambio ha sido positivo, y tras buscar un par de cosas, como el de cómo cambiar las fuentes o cómo quitar el antialiasing de las mismas (hay que instalar un programa que se llama “Configuración avanzada (de Gnome 3)”, todo comienza a quedar a gusto del usuario, yo, en este caso.

Aunque se ha trabajado mucho en Unity y funciona correctamente, los temas por defecto que trae usan letras en tono “pastel” que me fuerzan demasiado la vista (nada mejor que negro sobre blanco, para leer, o viceversa), así que la mejor parte del nuevo Ubuntu, para mí, es que han puesto a golpe de click la instalación de Gnome Shell directamente desde el Centro de Software. Gnome Shell trae consigo el tema visual Adwaita (tema que usa unos colores de letras más amigables a mi gusto), y la verdad es que, tras un rato de uso, quedé totalmente encantado con el modo de funcionamiento de Gnome Shell, por encima de la experiencia con Unity y por encima de lo que era Gnome 2 clásico. La parte negativa es que ciertos programas, como el reproductor de música Banshee, se integran con Unity, mientras que no lo hacen con Gnome Shell.

Así que el nuevo Ubuntu me ha convencido por completo, y ya es para mí la mejor versión de este sistema publicada hasta la fecha. Esto otorga buenas vibraciones de cara a la próxima versión LTS. Enhorabuena, Canonical, y gracias por dos cosas: una, por este estupendo sistema operativo, y dos, por haber despejado mis dudas e incertidumbres acerca del futuro del escritorio sin Gnome 2 y haberme devuelto la confianza y pasión por vuestra distro.

Sin más, os dejo unas cuantas capturas de pantalla, correspondientes, eso sí, a la interfaz Gnome Shell.






Y los “repositorios” conquistan el mundo…

El mundo libre ya lo sabía hace mucho mucho tiempo: no hay nada mejor, tanto para usuarios como para desarrolladores, que centralizar las aplicaciones disponibles para un determinado sistema. Los usuarios lo tienen mucho más sencillo para encontrar e instalar la aplicación que necesitan, así como para buscar aplicaciones nuevas sin comerse la cabeza por todo internet, donde mucho influyen (y muy de agradecer) los diferentes sistemas de votación comunitaria. Los desarrolladores, por su parte, sobre todos los menos conocidos, tienen un sistema sencillo de llegar al público, pero, mejor aún, tienen un sistema eficaz de centralizar actualizaciones y novedades de una manera sencilla para el usuario: al usuario medio, siempre hay que ponérselo fácil.

Así, los sistemas operativos libres llevan años usando el sistema de repositorios, una forma eficaz de centralizar aplicaciones disponibles a la vez que asegurar su funcionamiento con el sistema. Ha tenido que pasar tiempo, pero al fin las “grandes” se han dado cuenta de las ventajas de estos sistemas, y de ahí han ido llegando la Apple Store, el Android Market, la Chrome Web Store, ahora la Windows Store… con visibles beneficios tanto para usuarios como desarrolladores.

Bien, tardaron en darse cuenta y ponerse a ello, pero bienvenidos sean al fin (aunque con sus “peros”) los “repositorios” de manera global. Eso sí, que esto no sea el fin de las otras maneras posibles de hacerse con, instalar o repartir aplicaciones, ya que dado el carácter de veto de estos sistemas, muchas aplicaciones de interés se están quedando fuera del “store” oficial, y siempre hay que mantener una alternativa para evitar la censura y conservar la libertad de elección del usuario. Por tanto, un “store” oficial nunca ha de ser la única manera posible de instalar aplicaciones para un determinado sistema.

Instalar Firefox 5 en Ubuntu 10.04 LTS

Somos unos cuantos los que nos resistimos a cambiar (o estamos encantados con) la LTS de Ubuntu, pero claro, algunas aplicaciones, aunque con actualizaciones de seguridad al día, se encuentran estancadas en una versión algo antigua, como es el caso de Firefox.

Para ponerlo al día, nada más fácil que introducir una línea en el terminal:

sudo add-apt-repository ppa:mozillateam/firefox-stable

Tras introducir el password, se añade el repositorio de la última versión estable de Firefox al gestor de paquetes. Ahora sólo tenemos que ir al menú Sistema – Administración – Gestor de actualizaciones y, al pulsar en Comprobar las novedades, ya nos muestra la disponibilidad de la última versión de Firefox, que se instalará sin problemas y sin más preguntas.

Opera Mini 5.1: aprobado; Mini vs Mobile

Al fin me decidí a probar el más afamado navegador web para teléfonos móviles y smartphones, y la verdad es que quedé gratamente sorprendido y satisfecho por su funcionalidad y buen hacer.

Los desarrolladores del cuarto navegador en discordia, Opera, han dado en el clavo con su navegador para dispositivos móviles. Los usuarios demandan cada vez más servicios web en el móvil, más para informarse que para otra cosa, pero cualquier acción en la web requiere de un navegador eficaz. Opera se ha convertido en líder indiscutible en el segmento y todo gracias a un navegador más que capaz y sencillo de usar.

En realidad, los de Opera Software juegan con dos tipos de navegadores para móviles: Opera Mini y Opera Mobile. Los dos son prácticamente idénticos en visualización, pero Opera Mobile está más enfocado a smartphones de gran pantalla con un buen ancho de banda y holgados de RAM mientras que Opera Mini se desenvuelve mucho mejor en dispositivos con pantallas inferiores a 3.2″, poco ancho de banda y/o poca RAM. La diferencia entre ambos se ha ajustado mucho con la entrada en juego de Opera Mini 5, que equipara prácticamente la funcionalidad, con la salvedad de que:

- Opera Mobile 10.1 incorpora un motor de renderizado web completo. Puede operar en modo tradicional (carga de páginas directa) o en modo Turbo (carga de páginas acelerada, gracias a la precompresión por parte de servidores dedicados que actúan como proxy). Opera Mobile se instala en modo nativo en Symbian, Android, etc., de manera que fluye suave y su acabado es… impecable. En cambio, contra Opera Mini, la carga de páginas se nota lenta, muy lenta, incluso en modo Turbo. Esto se puede suplir, en parte, gracias al uso de caché de páginas ya visitadas (memoria que se puede borrar, por supuesto). Un punto negativo es que se come la memoria RAM enseguida, al menos cuando un terminal no cuenta con más de 128 MB, y pronto Symbian nos pide que cerremos aplicaciones para liberar memoria.

- Opera Mini 5.1 incorpora un motor de renderizado especial. Toda transacción web se efectúa de manera encriptada entre el terminal y los servidores de Opera Software, quienes precomprimen las diversas páginas web en el llamado Opera Binary Markup Language, formato en el que llegan al dispositivo. Además, es posible que algunas páginas web que no están preparadas para el formato móvil sufran un cambio para hacerlas más legibles en un terminal de este estilo. Pese a lo que pueda parecer, las webs se visionan de manera muy aceptable y la carga es súper rápida, incluso sin disponer de conexión 3G. Por contra, no dispone de caché (aunque sí guarda cookies, historial y contraseñas, si lo permitimos). Esto evita que se coma memoria del terminal. De manera tradicional, Opera Mini funciona sobre Java, y aún así, aunque tarda unos segundos en cargar la aplicación, va muy fluido (probado en un Nokia 5800), aunque también están preparando la versión nativa S60 y tienen la Android ya terminada, entre otros.

Ambos soportan navegación por pestañas, marcadores y traen integrado un lector RSS.

En cuanto al Flash, no está soportado por estos navegadores, excepto el Opera Mobile para Windows Mobile, que soporta Adobe Flash Player de manera parcial. Aún así, si pensamos en YouTube, podemos visionar los vídeos por medio del reproductor local.

Pues bien, dicho esto, ¿cuál recomendar? Creo que si buscas un navegador web móvil para leer noticias y navegación variada, de manera rápida, incluyendo uso de servicios poco exigentes (correo, facebook, etc.), Opera Mini es el navegador perfecto. Si buscas un navegador más completo y que pueda ser utilizado sin pasar por los servidores de Opera Software, o bien porque alguna página web o servicio se le resiste al Opera Mini, entonces Opera Mobile se ajusta más a tus necesidades.

Sea como sea, Opera es una gran apuesta para la navegación en el móvil. Ver más datos en la web oficial.

¿Es tan seguro mi GNU/Linux?

Un tema del que estoy bastante harto es del de las “violentas” discusiones tipo usuario de Windows contra usuario de Linux a ver quien lo tiene más… seguro (el sistema operativo, se entiende).

Como usuario habitual de Linux, me gustaría dar mi visión personal.

Primero. Creo que acerca de qué sistema es más seguro es un tema del que sólo un buen y experimentado hacker podría hablar con conocimiento de causa. Además, no me cabe ninguna duda de que rebentaría la seguridad de cualquier sistema operativo de escritorio sin apenas despeinarse, sea uno u otro.

Segundo. Como usuario de Linux, ¿me siento seguro ante ataques? Ciertamente, no. Vale que sí, me siento seguro contra virus y malware en general, pues, para empezar, la inmensa mayoría no está creado para ejecutarse sobre mi sistema operativo, aparte de que sí creo que el sistema tiene menos predisposición a padecer este tipo de males. Ahora bien, no puedo más que rezar porque ningún hacker o cracker desee atacar el PC que se encuentra tras mi IP, bien sea para copiar/borrar información, para instalar un keylogger o cualquier efecto indeseado, pues me temo que dará igual que use un firewall, que lo tenga configurado con denegación de conexiones entrantes o que no responda a los pings, porque me parece más que probable que mi sistema vea su seguridad comprometida.

Sí, vale, tengo la sensación de estar un poco más protegido que en Windows, pero tampoco mucho más. Si he elegido Linux como sistema operativo no ha sido por temas de seguridad.

A los usuarios de Linux: no ser tan inocentes ni tan rayantes con la seguridad de nuestro bien querido sistema operativo. Ni los servidores más seguros, con sus propios sistemas dedicados de firewall y sus técnicos dedicados a supervisar los ataques consiguen a menudo eludirlos, por mucho que ejecuten el Linux más avanzado, estable y seguro. Basta con ver una muestra reciente. Cuanto más en un PC de escritorio. Y otro tanto a los usuarios de Windows, por supuesto.

La única ventaja en seguridad de Linux que veo, de cara a servidores, es la posibilidad del software libre de permitir realizar un parche propio ante un problema puntual. En todo caso, en nuestro PC de escritorio, si somos víctimas de un ataque puntual, estoy seguro de que, o bien ni nos enteraremos, o bien nos daremos cuenta del ataque, pero esto será cuando ya sea tarde, tras ser conscientes de unos visibles desperfectos.

¿Y cómo puede un hacker conocer mi IP si mi firewall hace que mi equipo no responda a pings y sea “invisible” en internet? Muy sencillo: cada vez que visitamos una página web, cada vez que chateamos, cada vez que uno usa P2P, cada vez que nos conectamos a un FTP, etc. etc., nuestra IP queda al descubierto ante nuestro “interlocutor”.

¿Cuál es el problema de la seguridad? Los sistemas operativos van corrigiendo agujeros de seguridad, en Windows porque se buscan de forma masiva nuevas puertas y los buenos hackers los comunican a Microsoft, y también porque aparecen nuevas amenazas que atacan a gran escala y es posible enterarse de las vulnerabilidades y corregirlas gracias, sobre todo, a los datos provenientes del feedback de los usuarios de las aplicaciones de seguridad. En GNU/Linux hay que añadir la auditación de cógido, tarea que se realiza con menor frecuencia de la que sería deseable. Con todo, hay multitud de agujeros de seguridad sin tapar en cualquier sistema operativo, unos porque no han sido descubiertos aún y otros porque sus descubridores prefieren guardarse el secreto para usarlo en beneficio propio. Si un agujero de seguridad se explota a baja escala y se usa con usuarios sin conocimientos concretos (la mayoría), sería bastante difícil de detectar el problema y más aún de informar correctamente a los desarrolladores para crear un parche adecuado.

Podéis dudar de mis palabras, pero no creo ir muy desencaminado.

Ubuntu 10.04: cómo mostrar avisos de notificaciones sin retardo

El notificador de actualizaciones, tanto de seguridad como recomendadas, de Ubuntu 10.04, está configurado por defecto para avisarnos sólo una vez por semana si hay actualizaciones, aunque las encuentre antes. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los usuarios de GNU/Linux prefieren “sufrir” los avisos más a menudo e instalar las actualizaciones en cuanto están disponibles.

Lo que tenemos que hacer para que el gestor de actualizaciones nos avise en cuanto encuentre algo nuevo es lo siguiente.

Primero, pinchamos con el botón derecho encima del menú del panel de aplicaciones y seleccionamos “Editar los menús”.

A continuación, nos vamos a “Herramientas del sistema” y marcamos el “Editor de configuración”.

Ahora vamos al menú “Aplicaciones – Herramientas del sistema” y abrimos el programa del “Editor de configuración”. En el, buscamos en la sección “apps” la subsección “update-notifier”, y, pinchando con el botón derecho sobre “regular_auto_launch_interval”, editamos y cambiamos el valor de 7 por 0.

7 es el número de cada cuantos días se nos avisará de que hay nuevas actualizaciones para el sistema. Podemos poner más o menos días, y 0, en este caso, que significa que nos avise en cuanto encuentre algo nuevo, sin demora.