Consejos básicos para evitar caídas en bicicleta

[ACTUALIZACIÓN: este post se ha movido a una nueva versión aquí, en MTB Segura]

[Actualizado: 9/02/14]

Hoy quisiera transmitir algo de mi experiencia circulando en bicicleta desde el 2007, a fin de intentar prevenir algún desagradable accidente por caída indeseada.

No voy a hablar aquí, sin embargo, de temas de ergonomía ni de seguridad en general. Vamos a centrarnos en riesgos potenciales que, a veces, sobre todo como novatos, no nos damos cuenta de ellos y nos pueden llevar al suelo. Varios de estos casos me han sucedido, sin graves consecuencias, por suerte. Creo que hubiera estado bien haber tenido acceso a una lista como esta cuando empecé con la bici.

Antes de nada, comenzaremos por la revisión básica de nuestra bicicleta antes de salir. Hay cosas básicas que nunca deben faltar, tales como:

  1. revisar la presión de las ruedas. En la bicicleta, la presión baja bastante entre salida y salida. Muchas veces, a ojo, puede parecer correcta la presión y, sin embargo, estar por debajo del mínimo. El agarre en curva depende mucho de la correcta presión de los neumáticos y, en MTB, una presión muy baja puede provocar un destalonamiento del neumático o un pinchazo de la cámara por pinzamiento.
  2. cadena lubricada. Una cadena sin aceite nos puede romper durante la ruta (aparte de que se estropea antes). No cuesta nada echarle aceite de teflón antes de salir, si vemos que está reseca.
  3. comprobar los cierres rápidos. Habitualmente, tenemos cierres rápidos en las ruedas y en el sillín. Si tenemos niños en casa, tal vez se les haya ocurrido abrirlos. Si hemos sacado la rueda para cualquier cosa, se nos han podido olvidar abiertos. Echarles un vistazo antes de salir tampoco cuesta nada.
  4. revisión de amortiguador y horquilla. Las barras han de comenzar la ruta limpias y, a poder ser, hidratadas con una gota de aceite de teflón, para ayudar a que no se vayan desgastando con el rozamiento (en Fox, por ejemplo, es imperativo su cuidado). Si tenemos sistemas de aire, también conviene revisar las presiones.

Y ahora, vamos a ver si conseguimos enumerar la mayor parte posible de los peligros potenciales en ruta.

Circulando en carretera y bicicleta en general

Lo peor que nos puede pasar es sufrir una caída en carretera, rodeados de tráfico, y resultar ser atropellados por un conductor de esos que no respetan los márgenes de seguridad, que son… la mayoría. ¿Cuáles son los riesgos potenciales de las carreteras para las caídas? Voy a enumerar los riegos que se me ocurren.

a. Pequeñas grietas/desniveles longitudinales (5-10cm de altura en adelante) en la calzada o en los bordes del asfalto. Los desniveles longitudinales son un horror cuando los pillamos con cualquier rueda, sobre todo a baja velocidad, y no hacen ángulo recto con nuestra bici, pues nos desestabilizan por pinzamiento y/o resbalón de la rueda. Según la velocidad, el ángulo soportable por la bici será mayor o menor antes de lanzarnos al suelo. Aquí encontramos grietas profundas en el asfalto, alcantarillado mal puesto, bordes del asfalto con la tierra, aceras, etc. Es fácil verlo así: si vamos a subir a una acera o bajar de ella en perpendicular, nos resultará bastante sencillo. Si vamos al borde de una acera y pretendemos subir a ella prácticamente en paralelo, seguramente nos patinará alguna rueda contra el borde, seguramente la trasera, y nos mandará al suelo. Si circulamos al borde de una acera y nos pegamos demasiado, la rueda delantera puede pinzarse con el borde de la acera y mandarnos al suelo igualmente. Lo mismo, pues para cualquier desnivel longitudinal o que no haga 90º con nuestras ruedas. Si circulamos demasiado al borde del asfalto con la tierra, puede que en un despiste la rueda delantera se nos vaya a la tierra, y con el desnivel la hemos liado. No hay que circular por el medio de la vía con la bici, pero tampoco demasiado al borde.

b. Gravilla, arenilla u obstáculos imprevistos bajando en curva. Cuando bajamos con algo de velocidad y vamos por el borde de la carretera sufrimos un gran riesgo, pues en muchas curvas no vemos lo que se nos viene encima, como gravilla en medio de la curva o algún perro o gato que nos salga de la nada. Si vamos con velocidad en curva y nos aparece gravilla, frenar seguramente nos hará patinar y caer (e incluso sin frenar, si la curva es cerrada). Por tanto, lo mejor en bajada ante las curvas es reducir la velocidad, echar un vistazo rápido atrás (siempre con el frente despejado y llano) y verificar que no viene ningún vehículo para meternos al medio del carril. Así, tomaremos la curva en un asfalto normalmente en mejores condiciones y con más visibilidad, para una vez superada ésta, volver al arcén. Si no es posible irse al medio del carril porque hay tráfico, reduciremos la velocidad de marcha lo que sea necesario para tomar la curva por el borde con seguridad, según sea esta más abierta o cerrada.

c. Con terreno deslizante, como arenilla, mucho ojo con el freno delantero.

d. Roturas de cadena. A veces, las cadenas se rompen, y cuando rompen, solemos caernos porque se nos descompensa el cuerpo. Una caída tonta por rotura de cadena puede acabar muy mal en carretera, por tanto, procuraremos evitarla lo máximo posible. ¿Cómo? Sobre todo en subida, la presión ejercida sobre la cadena es mayor que llaneando o bajando, y a veces incluso nos ponemos en pie. Eso es mala idea en cuanto a que a mayor tensión de la cadena, mayor riesgo de rotura. Lo mejor en subida es tratar de ejercer poca fuerza sobre los pedales, y por tanto sobre la cadena, y no levantarnos del sillín. Para ejercer menos fuerza sobre la cadena, podemos reducir marcha y pedalear con mayor cadencia. Pedalear muy lento subiendo es lo que más fuerza nos hace ejercer sobre la cadena (ya nosotros nos damos cuenta) y es lo que más nos puede hacer caer si hay rotura. Al pedalear con una cadencia mayor, ya nosotros mismos notamos que ejercemos menos presión, y, además, ante una eventual rotura, no notaremos tanta descompensación encima de la bicicleta.

e. Pinzamiento entre ruedas de dos bicicletas. Un motivo recurrente de caída, sobre todo entre novatos, es el pinzamiento entre ruedas de dos bicicletas. Cuando circulamos con compañeros hay que recordar SIEMPRE mantener un buen margen de seguridad entre bicicletas, mínimo 3 a 5 metros, para evitar provocar un pinzamiento, que nos mandará al suelo a nosotros y al compañero. Además, el margen de seguridad nos debe permitir frenar si el compañero de delante se cae o se detiene inesperadamente, sin que lo lleguemos a alcanzar.

f. Bajar apoyados en los cuernos del manillar. Los cuernos están muy bien para ayudarnos en las subidas, pero en bajada uno nunca se debería apoyar en los cuernos, pues ante una requerida frenada de emergencia, estamos muy lejos de las manetas de freno.

g. Circular muy pegados a los vehículos estacionados. Un vehículo estacionado siempre se puede poner en marcha o bien se puede abrir una puerta de improviso. Incluso nos puede salir un gato de debajo de alguno. Circularemos con mucha precaución cerca de los vehículos estacionados y lo más alejados de ellos que nos permita el tráfico. En ciudad, si hay varios carriles por sentido, irnos al medio de un carril no es demasiada mala idea. Además, a veces vamos al ritmo del tráfico. Por otro lado, si hay dos carriles por sentido y nos pegamos mucho a los vehículos estacionados, los coches nos adelantarán demasiado pegados a nosotros. Es mejor, por tanto, “obligarles” a que nos dejen margen de seguridad al lado y nos adelanten directamente por el otro carril. Si vamos subiendo a baja velocidad, podemos acercarnos más a los vehículos estacionados para no entorpecer demasiado el tráfico, pero siempre atentos a posibles aperturas de puertas o arranques inesperados, fijándonos, por ejemplo, si hay gente dentro del coche estacionado.

h. Nunca desviar la vista del frente demasiado tiempo. Muchos ciclistas echan vistazos a sus compañeros que se han quedado atrás o a los cambios o ruedas, para comprobar… ¡quién sabe qué! durante un tiempo demasiado largo. Echar un vistazo rápido atrás no está mal para ver si nos precede algún vehículo cuando tenemos, por cualquier razón, que desviarnos de nuestra ruta e invadir la calzada. Pero esto siempre hemos de hacerlo a baja velocidad, con un firme en buen estado y llano por delante, y de manera muy rápida. Quedarnos uno o varios segundos viendo hacia otro lado que no sea el frente, es mala idea. Además, la bici se desvía cuando no vemos al frente, no como cuando vamos en coche, que mantiene su ruta. Cuando queramos ver qué pasó con nuestros compañeros o comprobar algo en la mecánica de la bici, debemos pararnos en lugar seguro y bajarnos de la bici, si es necesario.

i. Si usamos pedales con calas o algún tipo de sujeción al calzado, debemos familiarizarnos bien con el sistema antes de salir al tráfico aglomerado. Si el sistema tiene niveles de presión, regularlos en el nivel más blando al principio.

j. Evitar “ir a tope” y detenerse repentinamente, bien por un paso de cebra, un semáforo, etc. Rodar a un ritmo excesivo no es muy saludable, pero lo peor es ir a tope y parar de golpe, pues hay mucho riesgo de desvanecimiento. Por eso, si vamos un poco forzados y prevemos que nos vamos a tener que detener en un semáforo o similar, aminoraremos el ritmo de manera paulatina, para que el cuerpo se vaya adaptando y pase de una situación de esfuerzo a una de reposo adecuadamente.

k. Superar las fobias a los bichos. Esto, que puede parecer lo más trivial del mundo, representa un grave problema para ciertas personas, tanto vayan en coche como en moto como en cualquier otro vehículo. Hay gente que tiene pánico a arañas, saltamontes, abejas, etc., y es ver un bicho de estos al lado y perder los nervios y el control, con el gravísimo peligro que ello conlleva. Si vamos en bici o en coche (u otro) y vemos una araña (o pon aquí tu bicho más odiado) enorme y fea que nos sube por un brazo, o notamos algún bicho que se nos ha subido a la cara (bastante probable en montaña), tenemos que mantener los nervios de acero, la calma total, hasta detenernos, y entonces, ya sin peligro, tratar de quitárnoslo de encima con mayor o menor paciencia. Por tanto, si tenemos alguna fobia concreta que nos pueda hacer perder los nervios y el control del vehículo, es mejor tomarse un tiempo de concienciación hasta que estemos preparados, porque un bicho como mucho nos picará, pero una salida de carril nos puede llevar la vida consigo, o la de otras personas. ¿Qué es una picadura al lado?

l. Evitar el agotamiento. Es habitual, sobre todo como novatos, no calcular bien los límites de fuerza de que disponemos para el camino, de manera que apretamos mucho cuando vamos frescos y terminamos la vuelta de regreso exhaustos. Con ese nivel de agotamiento, las caídas se producen de la forma más tonta y, además, nos arriesgamos a sufrir un desvanecimiento. Así, lo ideal sería empezar con rutas cortas, de media a una hora, sin forzar el cuerpo durante el camino, ahorrando energías (muy recomendable llevar una barrita energética o alguna fruta o así por si la necesitamos durante la ruta, así como tomar algo justo antes de comenzar el viaje; a mí me funciona muy bien un plátano antes de salir de casa), e ir subiendo paulatinamente la duración hasta las dos horas, duración recomendada de una buena vuelta en bici, y el ritmo. Por otro lado, sea cual sea nuestra condición física, hay que comenzar calentando durante los primeros minutos de cada salida en bici. Si comenzamos tirando fuerte al inicio porque nos encontramos con fuerzas, el agotamiento llegará enseguida y tendremos una salida más arrastrada físicamente. Hay que calentar bien durante los primeros veinte minutos (dependerá del clima), con desarrollos cortos y alta cadencia de pedaleo, hasta alcanzar nuestro nivel cómodo de temperatura, momento en el que podremos tirar con tranquilidad. Especial cuidado debemos tener cuando toca comenzar la salida con subidas: tranquilidad, pese a que estemos llenos de fuerzas.

m. Usar gafas. La mayoría de las gafas que se venden para bicicleta tienen tres tipos de cristales: oscuros para el sol, en tono amarillo para el atardecer y transparentes para la oscuridad y usos diversos; vamos, adaptadas a poder llevarlas en todo momento. Esto se debe a que, aunque en subida las gafas no tienen efectos aparentes en la seguridad, llaneando a velocidad y en bajada son un equipamiento fundamental. Bien por gravilla que nos tiran los coches o el compañero de delante a los ojos, barro por nuestra propia rueda delantera, o por abejorros, moscones, etc., que pueden impactar a alta velocidad contra nuestros ojos (cosa bastante frecuente), las gafas son más que deseables, ya que estas situaciones nos pueden hacer perder el equilibrio, aparte de producirnos gran malestar o incluso heridas debido a lo sensibles que son los ojos.

n. Viento lateral, rebufo de camiones. A menudo, un ciclista novato (e incluso experimentado) obvia el grave problema del viento que nos azota lateralmente. En varias ocasiones he sufrido “volantazos” a manos del manillar que me han desviado de mi ruta a causa de un viento lateral de fuerza inesperada, y, más recientemente, el mismo efecto causado por el fuerte rebufo que produjo un camión que pasó a mi lado a unos 70 km/h, y que me atrajo hacia sí con suficiente fuerza como para desestabilizarme. Bien, lo mejor ante estos casos es, como siempre, extremar las precauciones y disminuir la velocidad. No es mala idea, al menos en el caso de que veamos que nos sobrepasa un camión o autobús a “gran” velocidad, inclinar ligeramente el cuerpo haciendo contrapeso hacia el lado opuesto y sujetar el manillar con firmeza, a fin de que un posible rebufo no logre atraernos hacia sí. No es mala idea, tampoco, alejarnos lo máximo posible del tráfico hacia el borde de la carretera, a fin de que el rebufo creado por el vehículo pesado que nos adelanta nos atrape con menos intensidad. En caso de un viento moderado/fuerte durante la ruta, tendremos en cuenta estas precauciones durante todo el trayecto, sin otorgarle confianzas, que en el momento menos pensado nos va azotar lateralmente con contundencia.

o. Gatos y perros. Los gatos son unos animales con una extraña afición: cruzar la carretera justo cuando pasas. Es más, un gato que está cruzando la calle y ya está llegando al otro extremo cuando pasas, tiende a dar media vuelta y volver a la cuneta de la que salió antes que apartarse hacia la que está llegando. En cuanto a algunos perros, tienen la afición de perseguirte ladrando al lado de tus pies. Mantén la calma, pues no te van a morder (en general); es más perjudicial que te desestabilices y te caigas, pues entonces llevarás la caída y, si el perro era agresivo y te iba a morder, entonces la liaste. Cuidado con ambos tipos de animalitos.

p. Conocimiento de nuestra bici. Cuando llevamos unos cuantos kilómetros con nuestra bici, empezamos a conocer “como suena” y como va. Hay que prestar especial atención a todos los ruídos y sensaciones extrañas que nos transmita y que no nos había transmitido con anterioridad, pues a menudo son síntoma de algún componenete que comienza a fallar o romper y que nos podría mandar al suelo en breve. Por ejemplo: un derrape o movimiento extraño, sobre todo en curva, es la situación más normal que nos encontraremos, y nos avisa de un neumático pinchado que está perdiendo aire y pronto perderá la total adherencia; un ligero fallo en las pastillas de freno puede estar diciéndonos que han deslizado dentro del mecanismo del freno y que, en breve, van a salir por los aires y nos quedaremos totalmente sin frenos; una vibración extraña nos puede avisar de un tornillo flojo que se va a caer. Pues eso, atención a lo que nos comunica nuestra compañera de viaje.

q. Mecánica reciente. Hay gente que siempre lleva la bici al taller y gente manitas que siempre hace los cambios/ajustes oportunos en casa. Tanto una cosa como otra, cuando hemos hecho algún cambio importante a nuestra bici, conviene prestar atención, sobre todo en la primera salida, por si algo no hubiese quedado debidamente apretado o ajustado, especialmente si somos novatos en el tema de la mecánica de bici y nos hemos puesto manos a ello nosotros mismos. Ruedas, frenos, manillar/potencia/dirección, pedales, bielas… son temas en los que, un tornillo flojo, es algo a temer. Cambios, platos, piñones… son menos traumáticos. Por tanto, hecho un ajuste o cambio reciente en algún elemento vital, especialmente si hemos cambiado varias cosas en la bici a la vez, requiere un tiempo de prueba antes de meterle caña a dicho elemento, no vaya a ser… Salir una o dos veces con tranquilidad y comprobar después su correcta fijación es recomendable para evitarnos “sorpresas”.

r. Cambios recientes. Esto es más visible en bicicletas de montaña que en carretera. Es posible que llevemos tiempo con nuestra bici y nos hayamos acostumbrado a ella y a su forma de subir y bajar por el terreno. Hemos cogido seguridad en el rodaje. Pero un buen día cambiamos de bicicleta, o, simplemente, cambiamos de pedales, o de manillar, por uno más alto o ancho; o incluso, hemos cambiado los neumáticos. Cuando cambiamos algo importante en nuestra bicicleta, hay que darle un tiempo para acostumbrarnos. Si es referente a la postura, nos encontraremos diferentes, raros, con las novedades introducidas, y, especialmente en bajadas, nos puede causar algún susto si queremos mantener el ritmo de rodaje con la seguridad previa que ya teníamos ganada. Si cambiamos de neumáticos por unos de taqueado distinto, a veces responden diferente a lo que ya conocíamos ante terreno deslizante. A veces van mejor, pero a veces peor. En general, hay que darle un tiempo a las novedades para volverles a pillar el punto.

s. Circulando con lluvia. No hace falta decir lo de extremar las precauciones con lluvia, etc. etc., pero sí recordar los puntos conflictivos, esos que muy bien conocen los motoristas. Las pinturas en la calzada, de pasos de peatones, etc., se convierten en una trampa resbaladiza con agua, así como las tapas de metal de alcantarillado y demás. Sólo el asfasto se salva, y aún así, con las primeras lluvias, está aceitoso y también puede hacernos patinar bastante. Mucho ojo por donde tomamos las curvas con lluvia.

Así que, de lo que se trata en carretera, es de no invadir nunca la calzada de manera imprevista. Nunca nos hemos de desviar de nuestra línea imaginaria marcada hacia el interior de la vía ni tan sólo medio metro, pues los coches y camiones nos acechan en todo rato y el viento en las orejas suele impedir incluso que los oigamos antes de tenerlos encima. Concienciaros siempre de que, en caso de que en alguna ocasión sea imposible evitar una caída en carretera, durante ese breve lapso de tiempo en que aún tengáis la opción de elegir hacia que lado caer, tener la predisposición y hacer todo lo posible por caer hacia la cuneta o acera, NUNCA hacia el lado del tráfico; hacedlo como si os fuera la vida en ello.

Circulando en montaña

En montaña, las pequeñas caídas no suelen revestir gravedad, ya que no hay ningún vehículo pesado que nos vaya a atropellar por ello. Lo que debemos evitar son las caídas a cierta velocidad. Para ello, aparte de los temas mencionados anteriormente, en principio sólo debemos:

a. bajar con prudencia a causa del terreno resbaladizo típico montañero, no apurar las frenadas en curvas ni tomarlas a demasiada velocidad, bien por riesgos de resbalones al frenar o por los más que comunes animales en medio del camino.

b. prestar atención a los palos sueltos en el terreno, que se nos pueden enredar en las ruedas y liarnos una buena.

c. tener mucha precaución con los terrenos pedregosos y/o poco uniformes. Para pasar por estos, nos apoyaremos sobre los pedales, con el cuerpo en pie, ya que esto ayuda a mantener la estabilidad y se absorben mejor las irregularidades del terreno. Es importante familiarizarse con los pedales con cala, que al principio parece que es un rollo inseguro, pero en cuanto vamos por un par de terrenos irregulares veremos cuanto nos ayuda que el pie no se nos vaya fuera del pedal, lo que es trompazo casi seguro al ir en pie. Además, acostumbrarse al sistema no lleva mucho tiempo. Aún con calas y todo, con una gran vibración el pie se nos puede ir fuera de su sujeción y del pedal. Para evitarlo todo lo posible, nos “agarraremos” a la bicicleta con las piernas mientras vamos en pie, si vemos que es necesario.

d. atrasar el cuerpo, y con ello el centro de gravedad, en bajadas pronunciadas, especialmente ante desniveles tipo escalones, y tocar poco o nada el freno delantero según las condiciones del terreno. Con atrasar el cuerpo quiero decir levantar el culo del sillín y desplazarnos hacia atrás de éste, manteniéndonos así “colgando” sobre la rueda trasera. Es muy conveniente bajar el sillín en estas situaciones, si lo llevamos muy subido, pues el riesgo de dar una voltereta por encima del manillar es alto; basta con un mínimo palo, piedra, raiz, etc., que nos encontremos con la rueda delantera, mientras vamos en una posición muy adelantada sobre el centro de gravedad, para acabar de morros y rodando por los suelos en la pendiente. Con todo, es muy importante no atrasar el cuerpo demasiado encima de la bici, pues si nos apoyamos en exceso sobre la rueda trasera, la rueda delantera quedará sin tracción y no seguirá nuestras órdenes.

e. No tomar bajadas complicadas (pedregosas, raíces, trialeras, etc.) con agotamiento de piernas. Si falta “fuelle” tras una larga ruta o tras una subida difícil, o tras tiempo sin salir (o no haber salido anteriormente) deberíamos evitar cualquier bajada complicada, pues si las piernas están agotadas, ni bajaremos con seguridad ni nos responderán bien ante el terreno.

f. Los cuernos están bien para una bici de montaña con propósito XC tranquilo y/o que también ruede mucho por carretera. Pese a que nos ayudan es las cuestas de carretera y en las cuestas leves de montaña, deberíamos evitar usar los cuernos en las cuestas difíciles de montaña, pues la rueda delantera se levanta y perdemos el equilibrio. En las cuestas difíciles es mejor llevar bien asentada la rueda delantera (la trasera por supuesto), y los dedos en los frenos, pues si nos patina la rueda trasera con las piedras o por baja velocidad por agotamiento, frenamos la bici y ponemos un pie en el suelo sin complicaciones. El problema está en que nos patine la rueda de atrás y la bici se nos vaya para atrás antes de conseguir poner el pie en el suelo. Levantarse sobre los pedales para subir este tipo de cuestas complicadas con piedras tampoco es recomendable, pues la rueda trasera patinará más que otra cosa.

g. Como bien apunta el comentarista anónimo, cuando bajamos, sobre todo por terreno inestable, hay que mantener el cuerpo en lo que se denomina “relajada tensión”. Hay que absorber las irregularidades del terreno, pero controlar la bici en todo momento. De manera especial, hay que prestar atención al manillar. Éste intentará desviarse a la primera de cambio, por acción de piedras o raíces, y hemos de mantenerlo derecho en la línea que queremos seguir, sujetándolo con firmeza en todo momento, pero sin llevar los brazos rígidos. Llevar un manillar ancho ayuda sobremanera en esta tarea.

h. Cuando nos encontramos subiendo una cuesta empinada en terreno resbaladizo y nos hemos detenido, hay que cuidar el arranque. Dar un “golpe de pedal” y querer subir el culo después al asiento, suele ser mala idea; la rueda trasera patinará, puede que nos golpeemos contra el sillín, y encima nos caeremos por desequilibrio. Lo que hay que hacer es buscar un punto alto (una piedra, un resalto, etc.) donde apoyar bien el pie, y colocar el cuerpo bien asentado con la bici en vertical, para arrancar con apoyo en la rueda trasera, con tracción, y sin usar los cuernos para intentar hacer más fuerza, pues puede que se nos levante la rueda delantera y perdamos el equilibrio.

i. La montaña es un terreno exigente. Al principio, nuestro cuerpo lo pasa mal con la primera irregularidad que se presenta en el camino; las piernas nos vibran y se nos cansan enseguida; los brazos se nos estresan; la espalda sufre. No podemos intentar hacer el primer día lo mismo que hace la gente más veterana. El cuerpo necesita hacer muchos kilómetros por montaña para endurecerse a sus condiciones. Con el tiempo, brazos y piernas dejarán de sufrir y comenzaremos a disfrutar plenamente la montaña. Con el tiempo, ya no notaremos tortuoso el pedalear por terreno irregular ni iremos inestables en las bajadas; los brazos aguantarán firme el manillar sin agotarse. Nuestro equilibrio mejorará, así como nuestra templanza y confianza ante los terrenos sueltos y escalonados, y aunque una rueda nos resbale, conseguiremos mantenernos en pie. Recomiendo practicar a posta las dificultades a medida que nos ponemos en forma. Practicar poco a poco el equilibrio, el subir por terreno pedregoso y escalonado, el coger confianza bajando. Por ejemplo, si un camino es llano subiendo pero tiene una pequeña parte de piedras sueltas, intentar subir por ella en vez de por la parte llana, añadiendo cada vez más dificultad. Así, cuando no nos quede más remedio que enfrentarnos a esos caminos a todo lo ancho, ya estaremos preparados.

j. Circulando con lluvia / (tras) tormenta. Igual que en carretera, con lluvia hay que extremar precauciones. Esos lugares por los que habitualmente bajamos tan tranquilos, se volverán resbaladizos, comenzando, claro, por el barro. Pero, más concretamente, se volverán autenticas “pistas” deslizantes: piedras lisas y madera en general. Especial atención a los palés y tablas dispuestos a modo de rampa a lo largo de muchos trazados. Si hay o acaba de haber tormenta con vientos fuertes, estará todo el camino plagado de ramas, cortezas y demás restos de maleza y árboles, lo que implica un gran riesgo de agarre para la rueda delantera, o de atravesamiento de rama en los radios.

Esto es lo que se me ocurre por ahora, así que, para finalizar, os invito a completar esta lista con vuestras sugerencias, que serán muy bienvenidas.

41 comentarios el “Consejos básicos para evitar caídas en bicicleta

  1. Yo me caí a 34 Km/h pq mi rueda delantera cogió una pequeña piedra que había en la cuneta.Fractura de húmero brazo izquierdo y fractura extremo distal radio mano derecha.Porqué??????,aun no me lo acabo de explicar.Ademas fuí a para al medio de la carretera,menos mal que no venía ningun coche.Sigo sin entenderlo.Iba por el arcden.Yo lo atribuyo a que quizas no iba bien cogido al manillar a esa velocidad y a que las ruedas son muy estrechas (700×23) y a mucho presión(son tubeless) y si la piedra está bastante bien asentada en el asfalto te desvía la rueda delantera.De hecho,ahora voy a montarme una 700×24 o incluso una 700×25 con cámara y disminuiré la presión.Y por supuesto iré bien cogido al manillar.Aun no he salido desde hace 3 meses pq no me encuentro al 100% y tengo un poco de miedo.En fin un desastre.Pero yo pienso que una cubierta de 700×23 con alta presión si tropieza contra algo duro,sea lo que sea,te va a desviar de la trayectoria y como no vayas fijamente atado a tu manillar te caes seguro sobre todo si vas a cierta velocidad.Hay que ir con todos los sentidos y no relajarse o confiarse.Igual con una bici de MTB no me hubiera ocurrido porque ahí solo hay una única posición de agarre del manillar.

  2. Gracias, Vicente, por compartir esa experiencia con nosotros. Una pregunta, ¿ibas tomando curva cuando apareció la piedra o ibas en recta? Sea como sea, imagino que no la viste venir, así que la recomendación es que, para otra, veas bien lo que tienes delante antes de rodar el siguiente paso, y si no lo tienes claro, que reduzcas la velocidad. Hay que ir siempre con todos los sentidos y no relajarse o confiarse en ningún momento, como muy bien dices.

    Muchas veces las caídas vienen por bajar la guardia cuando menos te lo esperas, y da igual el tipo de bici o de rueda que montes. Hace dos semanas, a punto de enfilar una bajada pedregosa y ligeramente complicada en montaña, en la primera parte, más sencilla y aún tomando velocidad, mi hermano bajó la guardia (suponemos) y se llevó un tremendo tortazo contra el suelo, también por culpa de una pequeña piedra, sin más complicación que un gran mazazo, rasguños varios y un casco ligeramente abollado. Afortunadamente, no tuvo mayor consecuencia, pero la caída fue de impresión. Y todo esto en el sitio más sencillo de la bajada, tal vez confiado de que lo difícil aún iba a empezar más adelante.

    Una caída en carretera es temible, así que no escatiméis nunca precaución para evitarla.

    Vicente, que te recuperes del todo y no pierdas esa, normalmente, sana afición al ciclismo.

    Saludos :) (:

  3. En mi opinión es fundamental mantener la concentración en todo momento, sobre todo por el campo, y no relajar los brazos, pues cualquier tramo de arena o de gravilla suelta o una piedra te dobla la dirección de la rueda delantera y vas al suelo. En las subidas, como no lleves bien asentada la rueda delantera no controlas la dirección y acabas en zonas problemáticas, pierdes tracción y al suelo si no consigues liberarte de las calas.

  4. Me llama la atención como ciclistas btt cuidan los más mínimos detalles de sus bicicletas y luego no usan protección ninguna para su persona. Cuando te caes por el campo, lo normal es que el casco ni se arañe, pero en cambio los codos o las rodillas te las haces polvo. Para mí es fundamental llevar coderas, rodilleras y guantes, además del casco. Si vas bien preparado, la daños de la caida se reducen muchisimo. Por tanto un ciclista que se enfrente a las trialeras que se presenten, debe. No no hacerlo así es una insensated.

  5. Como practicante de CICLOMONTAÑISMO permanente recomiendo si el presupuesto lo permite el cambio de la tija fija por una neumática que se pueda bajar desde el manilar, será muy útil en bajadas duras por que nos permite tener más estabilidad de la bicicleta brindándonos seguridad.

    • En salidas habituales, paramos unos segundos y bajamos el sillín a mano, sin embargo, en marchas organizadas, se echa de menos la tija automática para no perder tiempo y, con ello, la posición en el grupo.

  6. Hola, acabo de empezar este deporte, casi 1 mes, en donde vivo hay muchas pendientes y pues sólo ando en la ciudad, y hoy m caí,se me atravesó una grieta, y fui a dar al suelo, raye mi bici nueva, traigo muchos moretones y raspones pero esos no me preocupan, lo q si es mi mano derecha, no puedo levantar cosas, bueno ni enchinarme la pestaña!, lo bueno q traía casco y guantes, menciono lo de la bici nueva por q antes usaba la de mi marido, pero no m siento cómoda del todo con esta, mi pregunta es: cuando se me quitara el dolor de mi mano?, no tengo raspadura ni me rompí nada pero me duele al hacer los cambios!, gracias por sus consejos!, y piedad para una mujer q anda empezando en esto!, jajaja gracias.
    Linda
    Mexico

    • Mis compañeros y yo caemos a menudo, aunque casi nunca pasa de moratones y raspazos. Las muñecas suelen sufrir en el túnel carpiano, al apoyar el peso del cuerpo sobre ellas, y puede tardar un par de semanas en pasarse.

      Ahora bien, nunca nos impide el dolor levantar cosas. Puede ser sólo contusión, pero también puede haber rotura de ligamentos, esguince o cualquier otro problema que no se vea a simple vista. Nuestra recomendación es que si el dolor el fuerte o te sigue fallando la fuerza para agarrar, acudas al médico cuanto antes, que es quien mejor te puede revisar, aconsejar y tratar.

      Ánimo y saludos :) (:

  7. Saludos, me parece muy completo el artículo, muy ilustrativo para quienes comenzamos en este deporte, hace poco me caí por no sostener fuerte el manillar mientras iba por terreno irregular y un montículo me giró la dirección, algo que me ayudó bastante aquella vez fue la protección que llevaba, no pasó de pocos raspones y algún moretón.

  8. Buen articulo DANI,quería aportar un dato , tuve un accidente con la bici en plena carretera panamericana sur en peru , fue una volcada muy fuerte gracias a Dios ningún rasguño pero hasta ahora no entiendo las causas sospecho que fue por la botella de agua que estaba muy floja y se paso por debajo de la rueda trasera perdiendo el equilibrio y me di un buen susto , mi bici ahora esta en el taller recuperándose. consejo no tener botellas flojas en la porta agua es muy peligroso.

    • Gracias por el aporte, Raul.

      Relacionado con lo tuyo, hoy en día se está poniendo de moda el adaptar ruedas 650B en horquillas hechas para ruedas de 26″. Es una práctica con un alto grado de riesgo por un motivo similar, ya que, aunque la rueda cabe, queda poca claridad entre la rueda y la horquilla y puede pasar lo mismo que te pasó a ti con un mínimo palo o piedra, aparte de que la horquilla no está pensada para soportar las nuevas fuerzas de una rueda más grande.

      Saludos :) (:

  9. Buenas tardes,
    muy bien post!!
    Tengo desde el 2003 practicando bicicleta de montaña, hace un año inicie con bicicleta de carretera y a los 4 meses tuve una caida, por estar pendiente de algo que pasó, me descuide y pinzé la goma de la bici de un compañro, el resultado fue rotura de clavicula.
    hace un mes volví y me cai por el deslizamiento de la carretera con la goma delantera, en esta ocacion me fracture un dedo, he tomado la opcion de solo seguir con ciclismo de montaña.

    que me recomiendan?

  10. Siempre uso btt y me he comprado una de carretera. El primer dia y de la forma mas tonta al cruzar un paso a nivel del tren en la carretera se me cruza de repente y dos costillas rotas.

  11. Hola
    Me parece super el blog. Yo me cai montando en una cicla de ruta. Al intentar meter el cambio del plato central para tener mas velocidad perdi el equilibrio, en ese momento tenia mucha velocidad, y termine en el asfalto, tuve una fractura parcial en el humero derecho. Habia practicado judo hacia varios años, lo malo fue que no puse en practica el hacer un rollito.
    Les comparto esto para que como dice el autor del blog, yo tuve varios errores aqui descritos, no mire al frente, no conocia del todo la cicla (normalmente uso una de montaña).
    Tengo que tener cabestrillos por un mes, y quien sabe cuanto de terapias antes de volver.
    Saludos

  12. Hola Dani, muy buen blog de primeras, soy principiante en esto, y subí de primeras con gente que entiende mucho por zonas de montaña, la subida fue bien, cometiendo errores y ellos me corregían, todo perfecto hasta la bajada, le tengo mucho miedo a las bajadas rapidas con piedras, que la verdad que era una bajada importante y bastante empinada, todos la bajaron perfecto y yo pensé que sería fácil aunque me diera miedo, pues fui bajando y la bicicleta me empezó a coger una velocidad increíble, pillé una piedra e intenté recuperarme del bache pero ya sabia que me iba a ir al suelo, afortunadamente no me pasó nada, pero quiero saber porque me caí, es decir, ¿que hicieron ellos para no caerse que yo no hice?
    Me vendría bien que me contestaras, gracias.
    Un saludo. Murcia

    • Miguel Ángel, seguramente te has caído por intentar seguir a gente experimentada, nada más. Cada uno tiene que bajar siempre en base a sus capacidades y experiencia, y eso se va aprendiendo con el tiempo. Entre otras cosas, cuando llevas mucho tiempo rodando, tienes fortalecidos los músculos de las piernas, vas cogiendo sangre fría y tienes mucho más equilibrio. Cuando bajas de novato por una zona complicada, la mínima duda es la que te echa al suelo. No te preocupes por ello, pero para otra, sigue sólo tu propio ritmo, no intentes seguir la velocidad de los que controlan, que, además, entre otras cosas, seguramente ya conocen el terreno por el que bajan.

      Saludos :) (:

  13. Hoy me han abierto una puerta de golpe y me he ido al suelo. Mi primera caída desde que estrene bici hace 2 meses. Tengo la clavícula hinchada y un dedo tmb. Roces por todo el cuerpo. Suerte que no venía nadie detrás. Me hicieron placas y nada roto. La bici unos raspones en el sillín, las abrazaderas de apertura/cierre de las ruedas y el puente delantero desviado (no se queda en el centro). Me pregunto si caídas de este tipo es lo habitual? Quiero decir yo voy con mucho cuidado pero el tráfico rodado voy aprendiendo es realmente peligroso. A este paso no salgo más.

    • Por descontado que no son habituales estas caídas, al menos si comparamos lo que es la caída con el total de ciclistas que deambulan por las carreteras. Aunque sí es cierto (y no digo que sea tu caso) que los “novatos” sufren muchas caídas tontas o son más propensos a cometer ciertos errores, tanto en montaña como en carretera, un poco por inexperiencia. (Conste que digo errores por decir algo, ya que la mayoría de las veces no tienen la culpa, sólo que sí son ellos los que sufren las consecuencias). Es un poco como cuando eres novato con el coche. Da igual lo atento que vayas, la mayoría siempre termina abollando el coche contra otro o contra algo, en un choque “tonto”. Con la bici igual, sólo que, claro, se paga más caro.

      Realmente nos alegramos de que no haya sido nada grave.

      Ánimo y saludos :) (:

  14. El otro día tuve una caída de lo más tonta, pero sin consecuencias. Llevó 20 años en bici de carretera, y freno indistintamente con el delantero , trasero o los dos. Pues el otro día en mi segundo día con mi mountan bike frene con el delantero y la rueda trasera se me levantó. Tengo que quitarme ese vicio y frenar con las dos.

  15. Enhorabuena por tu blog Dani, y muchas gracias por compartirlo con todos los demás.
    Compartiré yo también mi experiencia del pasado 31 de julio de 2015, cuando en una ruta noctura MTB, me caí.
    Íbamos en grupo compacto, con poca distancia de seguridad entre bicis, circulando a poca velocidad y relajadamente por una calle de pueblo. Tenemos la costumbre, sobre todo los diestros, de soltar la mano derecha para cualquier cosa: beber, comer, revisar la bici, etc. Lo que yo hacía era revisar la luz trasera, perdiendo “un instante” la mirada hacia adelante. Cuando recupero la vista delantera me veo sorprendido por la cercanía de otra bici en mi trayectoria, y para evitar el choque frené institivamente, y con ansias, con la única mano que llevaba en el manillar, la izquierda. Y claro, ¿qué pasó?, pues bloqueo inmediato de la rueda delantera, al ser freno de disco, y al suelo.
    A pesar de la poca velocidad que llevábamos, el golpe fue muy violento contra los adoquines. Afortunadamente el resultado pudo ser peor: esguince y contusión en mano izquierda, distensión muscular en el brazo izquierdo y dos costillas fisuradas y astilladas, aunque no rotas; por eso digo afortunadamente.
    Consecuencia y aprendizaje: No soltar nunca las manos del manillar; una piedra, un obstáculo o una sopresa sobrevenida,impedirá que corrijais correctamente la trayectoria, si es que tenéis aún la oportunidad de hacerlo. Si habéis de soltar una mano del manillar, soltad la izquierda y mantener la derecha, aunque seáis diestros, pues como tengas que frenar, o frenes instintivamente, lo harás con la izquierda e irás al suelo instantáneamente, como me fui yo, y como también le ha pasado a a algún amigo mio.
    Por supuesto, que si no hubiéramos ido tan juntos, o no hubiese mirado atrás, el accidente no hubiese ocurrido, pero a pesar de estos otros dos errores, si hubiese frenado con la derecha tampoco habría habido accidente.
    Independientemente, pienso que deberían desarrollar alguna tecnología añadida al freno de disco de la rueda delantera, en el sentido de impedir el bloqueo inmediato de la rueda tras un accionamiento brusco. Debería incorporar una especie de absorción inicial de la fuerza para evitar el bloqueo, e ir aumentando la eficacia de frenado a medida que mantenemos presionada la maneta. Una especie de ABS de la maneta izquierda, que permitiese un mayor control sobre la fuerza de frenado.

    Espero, al menos, que mi experiencia evite caídas por el accionamiento brusco del freno de disco delantero, y perdón por el tocho.

    Un saludo a tod@s.
    Manuel.

    • Manuel,
      realmente agradezco mucho tanto tu comentario como el anterior de David, y lo primero a comentar es que me alegro de que nos os haya pasado nada grave. Lo cierto es que me gustaría comentar un par de cosas.

      Primero, sobre lo de soltar la mano. La mayoría de los diestros soltamos la derecha para beber o comer, y esto es por una razón: si soltamos la izquierda, realmente el peligro de caer aumenta. Yo no me veo capaz de guiar la bici con la derecha y realizar acciones con la izquierda. Tanto en el coche para cambiar las marchas como en otros ámbitos, llevamos bien el guiar con la izquierda y hacer cosas más “técnicas” con la derecha. Creo que lo más importante es no hacerlo nunca en bajada y no desviar la vista del frente, y si la vamos a desviar un momento, comprobar que tenemos margen de seguridad para hacerlo. Podemos coger una barrita del maillot sin apartar la vista de la carretera, y también podemos coger y volver a colocar el bidón de agua en el cuadro de igual forma. Sólo hay que practicar un poco para saber donde encaja. Puestos a buscar una solución, antes te diría de cambiar las manetas al modo moto, es decir, derecha para el freno delantero e izquierda para el freno trasero.

      En cuanto a lo del freno… Los hidráulicos de la MTB usados con un solo dedo son bastante progresivos y el riesgo de bloquear la rueda es bajo, sobre todo la delantera. Un ABS ciertamente ayudaría mucho, sin embargo, frenar con una sola mano en el manillar, sea la que sea, y se bloquee o no la dirección, lo veo peligroso de todas formas. Es decir, si tu frenas muy fuerte, aunque la rueda no derrape, no sé si serías capaz de controlar el manillar con una sola mano. En cuanto a lo que comentaba David, es que siempre se ha de frenar con los dos frenos a la vez, y ningún fabricante se cansa de decirlo, y si se ha de frenar solo con uno, cosa bastante habitual en montaña, será con el trasero. La potencia de frenada y el aplomo de la bici al realizarlo con los dos a la vez es indiscutible. Nunca es tarde para coger buenos hábitos… ;)

      Saludos a ambos y… más suerte la próxima vez. A veces, por muy pendientes que vayamos de todo, siempre basta un pequeño descuido para mandarnos al suelo y… es un tema que parece inevitable. Lo bueno es que la probabilidad de caer disminuye cuanto más atentos y concienciados circulemos. Por eso lo de la suerte, para ese pequeño porcentaje de descuido que es inevitable ;)

      Saludos y gracias por compartir vuestra experiencia :) (:

      • Muchas gracias por tus valiosas apreciaciones y consejos, Dani. Tienes mucha razón en lo que dices.
        Lo de intercambiar los lados de las manetas de freno, me parece muy buena idea, aunque supongo que no será fácil acostumbrarse. Quizá pruebe.
        Gracias de nuevo, y, enormemente agradecido por tu indispensable blog.

        Un saludo.
        Manuel.

    • La gente que ha probado las manetas al revés dicen que se acostumbran pronto, sin embargo, que no notan mejoras. En España creo que los frenos se colocan así por normativa, sin embargo en muchos países los frenos se montan al revés, como en las motos. Sin ir más lejos, hay quien se ha comprado la misma bicicleta en España y Andorra y los frenos venían al revés de una a la otra.

  16. Hola!! Buenisimo blog Dani; muchas gracias a ti por ello y a todos cuantos en èl participan.
    contaros que hace un mes me compre mi segunda bici, de las llamadas polivalentes, algo sencillo, tenia gqnas de volver a sentir las dos ruedas y pedalier…soy novato no obstante. Ayer y dentro de un carril bici al atravesar despacio las vias del tranvia la rueda delantera se metio y cruzo en una de las vias. Resultado; al suelo y muñeca algo tocada y algun rasguño en brazos, pudo ser peor. Llevo muñequera y espero ver mañana como me siento para salir un ratillo.
    Mi pregunta es, merece la pena ir bien protegido mas aun para aquelos q como yo ya no tenemos la elasticidad y reflejos de una persona de 20 años?
    Muchas gracias por este blog y sus consejos!

    • Hola Jaime. Como aficionado, no soy el más indicado para dar consejos de salud, no obstante, tengo leído que vale más la pena invertir tiempo en ejercicios de calentamiento y elasticidad (según las posibilidades de cada uno) que gastar dinero en según qué protecciones. Por ejemplo, una persona que había sufrido una luxación de hombro, preguntaba qué tipo de protección debía usar. La respuesta que le dieron es que lo primero que debía hacer eran ejercicios para fortalecer los músculos del hombro, pues las protecciones poco le iban a ayudar frente a otro impacto si no atajaba el problema de raíz. Creo que con el resto del cuerpo ocurre un poco lo mismo. Tengamos más o menos años, un calentamiento siempre es factible, y la elasticidad siempre se puede mejorar si la teníamos olvidada. Pros: es lo que mejor nos va a ayudar para evitar lesiones el cualquier deporte. Contras: hay que dedicarle tiempo. En cuanto a protecciones en sí, si haces bicicleta tranquila sólo el casco se suele usar, guantes y gafas. La siguiente medida serían rodilleras flexibles que no molesten en el pedaleo. Existen culotes con ligera protección en las caderas y camisetas con acolchado en los codos, para las típicas caídas laterales, pero en fin, a gusto de cada uno. Sin embargo, para las manos y dedos que es lo primero que echamos al suelo, sólo tenemos los guantes, así que, calentar y estirar va a ser lo mejor, y con la práctica, aprender a prever las situaciones que nos pueden tirar al suelo y cómo solventarlas en la medida de lo posible.

      Saludos :)

  17. Ayer me fracture la clavícula por querer competir contra el tránsito, había congestión vehicular y yo circulando a más de 30 km/h ente los autos y la solera, un pasajero bajó de un taxi y los estupendos frenos evitaron atropellar los pero salí volando por encima de la puerta y mi bicicleta intacta. No se si ante el hecho podría haber evitado la caída, físicamente es imposible evitar la inercia, ¿unos pedales con fijación me hubieran mantenido en la bicicleta o hubiéramos volado juntos?

    • Normalmente las fijaciones se desenganchan al momento del impacto, así que no influirían. En tal caso, incluso podrían perjudicarte.

      Ánimo, a recuperarse y siempre precaución extrema en carretera.

  18. Hola, Dani. Tengo 15 años y bueno digamos que mi gran aficion es montar en bici, suelo salir a menudo ya sea solo (aunque se que no es recomendable) o con amigos, y la verdad me gusta arriesgar bastante, y para que nos vamos a engañar, ya sea por esto o por lo que sea me suelo caer al suelo con la btt o con la bmx, nada mas alla del golpe (lo mas grave que tuve fue una fractura de muñeca), hoy por ejemplo, a un amigo y a mi nos estaba diluviando mientras bajabamos por un carril bici en curva ademas, entonces he tumbado la bici y me deslice hacia el suelo. Mi amigo me llamo animal por tomar la curva asi, mientras que el la tomo despacito… Yo insisto que cuantas mas veces te caes mas experiencia ganas para no volver a cometer ciertos errores pero no se, me da palo lo que puedan pensar… Que consejo me darias? PD: buen blog, he aprendido bastante. Saludos ;)

    • Interesante pregunta, Pablo.

      Vaya por delante decir que lo primero es ir convenientemente equipados y protegidos para nuestra modalidad en concreto de bicicleta.

      En cuanto a la cuestión en sí, yo soy de la opinión de que todo aprendizaje y asunción de riesgos ha de ser incremental. Es decir, si uno quiere aprender, por ejemplo, a dar saltos de un metro, primero comenzará por 10 cm, una y otra vez hasta hacerlo con total control de la situación, en la medida de lo posible, hasta que uno sienta realmente que lo domina. Luego se pasan a los 20 cm, y lo mismo 30… 40…, a lo largo de días de entreno, hasta que uno termina saltando un metro con soltura y control. Así, aparte de preparar la mente y las capacidades de resolución del riesgo, también uno va adecuando el cuerpo, musculatura, articulaciones, etc. Ocurre que saltar un metro tiene graves riesgos para la salud tanto para uno que se ha ido preparando para ello como para uno que quiere hacerlo en un día, sin embargo las probabilidades de éxito y la capacidad de reacción si algo va mal durante la ejecución del salto son mucho mayores para el que se ha entrenado a conciencia. Y si nos vamos a cualquier otro tipo de disciplina de riesgo, pues lo mismo. Si practicamos mejoras con cabeza, caeremos, y es normal, pero será más difícil que tengamos accidentes graves.

      Haremos un apunte, sin embargo, cuando practicamos en carretera, zonas de paso de gente, etc. Podemos asumir riesgos de caída controlados cuando practicamos en zonas seguras, pero, creo, no deberíamos arriesgar si una caída nuestra puede dañar o poner en peligro a otra persona. El típico ejemplo: tomamos una curva cerrada (tanto carretera como montaña) a una velocidad tal que controlamos nuestra estabilidad, pero no tenemos visión de la curva ni si hay alguien en su interior, y nuestra velocidad no nos permitirá detenernos a tiempo ante un obstáculo imprevisto, que puede ser un niño pequeño o una persona mayor. Entra entonces en juego la importancia de una zona controlada de entrenamiento, cuando nuestras habilidades son tales que, para mejorar, realizarlo donde otros transitan, podría ponerlos en peligro.

      El ser animal no depende, pues, desde mi punto de vista, de tomar un riesgo que otro no se ve capacitado, sino de tomarlo sin haberlo practicado convenientemente.

      Saludos :)

  19. Me han servido mucho el articulo y los comentarios pues a mi edad (64) ezstoy aprendiendo a andar en bici porque me gusta y pienso que es posible hacerlo, pero ya llevo varias caidas por “imprudente”, entonces creo que debo tomar en cuenta mis posibilidades y practicar mas que la gente joven que tiene mejores reflejos, pero seguiré adelante pues creo que vale la pena. Muchas gracias por compartinos sus conocimientos y practica.

  20. Monto en bici de montańa desde hace mas de 23 ańos (ando en 54) y he visto caer hasta a los más experimentados María Guadalupe, sin embargo, aparte de los buenos consejos aquí aportados yo podría agregar lo siguiente:
    – No distraerse, mis peores caídas han sido cuando pierdo la concentración al ir más relajado y no rápido. Si vas distraído te sorprende una raíz, una piedra una pequena sanja etc. y caes.
    – Siempre ten tu trayectoria trazada delante de tí unos 8 a 15 metros o más. En un paso dificil que obligue a bajar la vista, resuelve y sigue viendo adelante, no te quedes mirando el obstáculo porque irás directo a el; más bien busca por donde es mejor librarlo.
    – Las bicicletas evolucionan constantemente mejorando eficiencia y seguridad. Una buena suspensión, una buena geomet’ria adecuada a tí, una rodada mas grande te dará más confort y seguridad. En esto deberemos hacer un balance en cuanto a nuestros objetivos, rapidez/eficiencia-confort/diversión. Creo que no debemos escatimar en cuanto a traer lo mejor sin caer en modas pasajeras o accesorios del momento.
    – Y lo más importante: disfrutar del deporte sea cual fuere tu ritmo y objetivos.

  21. hola amigo una consulta tengo una bici de montaña y soy muy bueno en ella pero ahora me estoy armando una de ruta mi pregunta es en cuanto a que plato le debo colocar el técnico me dijo que le colocara un 52-39 y 11-28 pero tengo dudas en cuanto ala fuerza que depronto sea muy dura y tu sabes que la bici de montaña es mas rotación que tal seria un 50-36 tengo 26 años peso 72 kilos y mido 1.73 te agradezco gracias

    • Mauricio, yo te diría la que uso yo actualmente, que es 52/36 y 11-32 en 11v. Aún en el caso de que estés fuerte, o no suelas subir duras pendientes (+15%), y no necesites usar el piñón de 32 (yo casi nunca lo necesito), sigue compensando ese casete porque ganas margen para rodar en plato grande más rato.

      Saludos :)

  22. hola, una consulta tengo una bici de montaña y el otro dia mientras circulaba por una calle se me salio la cubierta de la rueda delantera. Momentos anteriores senti una vibracion en la rueda delantera y luego se empezo a salir hasta quedar el aro solo con el pavimento. Sabes a que se puede deber esto? Ah los neumaticos son chaoyang 29. Saludos

    • Esa es la típica situación de un pinchazo que terminó deshinchando la rueda por completo.

      Siempre que notes “algo raro”, especialmente en la rueda delantera, detente a comprobar que todo esté correcto. Puede ser que esté pinchada/deshinchada; puede ser que se haya abierto o desplazado el cierre rápido (en el eje tradicional de 9 mm, habitual tras un impacto); puede ser que se haya roto un radio… Precaución siempre.

      Saludos :)

  23. Hola a todos/as, yo practico la BTT desde hace 2 años y solo me he caído dos veces, siempre se me va de la rueda delantera, le puse tubles desde que me compre la bici ( es una Specialized Épic) porque en teoría son más seguras porque el perfil es más bajo y tiene mejor agarre, siempre la ajustó antes de salir y la llevo al mecánico, es decir, llevo a rajatabla todo lo importante, sin embargo y lo peor de todo es el exceso de confianza, es nuestro peor aliado, hace un año me caí en una curva por exceso de velocidad en bajada y me caí hace el lado izquierdo dejándome la piel y con heridas importantes, a las dos semana ya me subía a la bici para recuperar la confianza, seis meses después de primera caída y con la moral al 100% me caigo en una recta con gravilla y aún no me explico cómo me pude caer, resultado final: 2 costillas de la espalda rotas y clavícula rota, después de tres mese me han tenido que operar la clavícula porque no soldaba, sin embargo tengo un “mono” de bici después de 4 meses de baja brutal…en un mes creo que me dejaran volver a subir a la bici…todo esto es para decir que el riesgo siempre existe, que la confianza es nuestra peor aliada y la precaución es la buena, yo tengo claro dos cosas: la primera que las bajadas me las tomare con mucha más calma y que cuando uno se cae no ha de ponerse rígido, porque así es como se rompen los huesos. Ánimos a todos y a los novatos les diría que con constancia os sorprenderéis de la progresión que iréis haciendo, eso sí, sin forzar y a vuestro ritmo. Animooooos

  24. saludos. Les cuento mi experiencia. acostumbro salir en familia a ciclear, no me considero un experto pero alguna experiencia si poseo, bueno el caso es que en mi bici llevaba a mi hija de 3 años en el asiento delantero (weeride) y adicional remolcaba un trailer(weehoo) en la que llevaba a una amiguita )7 años)de mi otra hija, el caso es q en una subida se abrio un eslabon de la cadena y atoró la bici imposibilitando mantener el equilibrio, para colmo de males en ese sector la carretera tenía un peralte (inclinación) y sumado a esto la cuneta, esto impidio que pueda tocar el piso con los pies con la consecuencia de un espantoso volcamiento; gracias a Dios salimos si un rasguño(pero a mi bicicleta se le rompio el dropout (la patilla o fusible del tensor trasero). Pensandolo friamente creo q el accidente se produjo por estimar mal mis fuerzas y seleccionar mal los cambios, esto provocó q mi equilibriose reduzca. Otra cosa fue en mi desesperción por querer subir tratar de bajar los platos, asi q mi consejo es q si por A o B evaluamos q no podemos enfrentar la carretera lo mejor es bajarse y caminar, total la carretera segirá ahí y ya habrá otro día para vencer al camino.

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