6,8 kg

Estos días nos encontramos en pleno Tour 2018, comentado en TDP por Carlos de Andrés y Pedro Delgado, junto a un tercer participante rotativo.

Me encontraba ayer siguiendo la aburrida etapa más larga de este año cuando abrieron momentáneamente el debate sobre los 6,8 kg de límite UCI para las bicicletas de los corredores. ¿Para qué mantener este límite cuando hay bicicletas que pesan menos y hay que añadir peso inútil extra para alcanzar esos 6,8 kg? Más o menos, los tres comentaristas estaban de acuerdo en revisar el límite UCI.

Poco después, se abrió el debate sobre el presupuesto de los equipos, donde el Sky se desmarca del resto. En esta ocasión, se habló de si no debería haber límite de presupuesto en los equipos para que en la competición todos los corredores optasen más o menos a los mismos recursos.

¿No llegamos en este punto a un sinsentido? Es decir, los 6,8 kg equiparan el peso de la montura para que todos los corredores puedan escalar en igualdad de condiciones. De esta manera, la victoria dependerá únicamente de las capacidades del corredor y su equipo.

Este tema hace que me pregunte, también, por qué habrá marcas que ofrezcan bicicletas para competición por debajo de los 6,8 kg. Es decir, tener una bicicleta que pese menos que la competencia puede vender de cara al aficionado, está claro. Sin embargo, tener una bicicleta de menos peso a la que luego haya que añadir peso inútil, no tiene sentido para mí, ya que ese peso muerto que hay que añadir a la hora de la competición podría haberse usado para mejorar las capacidades escaladoras de la bicicleta en cuestión, ya sea añadiendo peso al cuadro para mejorar su rigidez o su aerodinámica.

Para finalizar, hay que recordar que la UCI fija sus normas para todas las competiciones, y no sólo para las más profesionales. En las categorías inferiores del ciclismo, a los equipos o a los corredores que se costean ellos mismos sus bicicletas, les cuesta bastante disponer de monturas que rocen los 6,8 kg. Hay que recordar, también, que este límite de peso, pese a que digan que está obsoleto, sigue siendo difícil de alcanzar hoy en día, y está prácticamente reservado para las bicicletas a partir de 5000 € que cuenten con los componentes más punteros.

Ruedas en Bikester.es

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Prueba de material // MSI PL62 7RC

Los equipos informáticos, tanto PCs como móviles, aguantan cada vez mejor el paso de los años. No obstante, siempre llega el punto en el que ya no dan más de sí con el software más moderno, además de quedar obsoleto con las conexiones. Eso ha pasado con mi “sobremesa” Compaq, con lo que llegó el día de cambiarse.

En esta ocasión he elegido un portátil, ya que estaba cansado de tener “cientos” de cables acumulando polvo, además de que quería movilidad. La búsqueda fue árdua. Me podía ir a Acer, marca siempre económica y que en casa nos ha dado buena utilidad y cero problemas; podía optar por HP, ya que mis últimos sobremesas han sido HP-Compaq y muy contento con ellos. Los Asus, equipos un poco más caros pero que siempre gustan a sus usuarios. Pero al final me decanté por una marca para mí poco conocida, MSI, pero que hace buenas migas con la comunidad gamer por su desempeño y calidad. Buscando un poco, encontré un equipo que parecía coincidir con mis expectativas de hardware y, sobre todo, precio. Hablo del MSI PL62 7RC, un portátil de 800 € que lo encontramos mientras escribo este artículo por unos razonables 650 €.

Existen diversas configuraciones hardware dentro del PL62. En mi caso, contamos con:

  • Intel CORE i7 7700HQ (2.8 GHz, 4 núcleos, 8 hilos, 45 W)
  • 8 GB DDR4
  • GeForce MX 150 (2 GB GDDR5 dedicada)
  • HDD 1 TB
  • WiFi, Bluetooth, 1 USB 2.0, 2 USB 3.0, 1 USB Tipo-C, HDMI, mini DisplayPort, lector SD, RJ45, conexiones de audio.

* No cuenta con lector DVD (ni falta que hace, ¿no?), ni tampoco viene con sistema operativo, así que ya puedes echar mano de tu propio Windows o Linux. En cuanto a Windows 10, el disco duro incorpora una partición de serie con todos los drivers necesarios para este sistema. No obstante, no es necesaria. En cuanto actualizas Windows, todos los drivers se instalan desde el Windows Update en su versión más actual.

Experiencia de uso

En casa tenemos, como decía, un Acer de gama básica, punto de referencia que usaré para comparar equipos.

Tenemos la típica pantalla 15,6″ 1366×768. No es el punto fuerte de este portátil. No es IPS y los ángulos de visión son pobres. No obstante, la pantalla ofrece una buena nitidez y una buena legibilidad al incorporar un panel anti-reflejos que funciona de maravilla. Mejor usarla para ofimática/internet. De cara a juegos/vídeo, va bien con contenidos con colores claros, pero de todas formas, mejor añadir una pantalla externa para una mejor experiencia visual. El brillo en exteriores no lo he probado (ni creo que lo vaya a probar), pero en interior bien iluminado tengo que bajarlo un poco para que sea confortable. Podemos optar, por ejemplo, por el MSI GL62M, un ordenador con IPS 1080p y una mejor gráfica GTX 1050, no obstante, si no queremos un ordenador marcadamente gaming, es mejor pillar el PL62 y, con la diferencia de precio, pillarse un buen monitor.

El audio es potente, pero carece de bajos. A día de hoy me sorprende mucho que la calidad de sonido de un smartphone esté muy por encima de la de un portátil moderno. Para solucionar el problema, nada mejor que unos cascos Bluetooth.

El teclado me encanta. Teclas muy cómodas y bien espaciadas. El el Acer tengo problemas para escribir cómodamente viniendo de un teclado tradicional, ya que las teclas de los bordes me quedan demasiado alejadas. En este MSI, ningún problema. El TouchPad tampoco está mal. Es amplio y permite mover el cursor por la pantalla velozmente. Los botones no me gustan, los encuentro demasiado duros, pero con los gestos del touchpad no es necesario recurrir a ellos. De todos modos, contar con un ratón tradicional siempre me parece mejor opción.

La batería no está mal. Jugando se va en una hora, no obstante, navegando por internet o con tareas ofimáticas puede aguantar por encima de las cuatro horas.

Aunque no cuenta con SSD, el arranque del sistema (Windows 10) es muy rápido, apenas 15 segundos desde apretar el botón de encendido. La experiencia con el disco duro en general y a la hora de realizar trasbases entre discos externos/SD y el interno es positiva respecto a lo que he usado anteriormente. Donde flaquea el disco es cargando juegos pesados como pudiera ser un Just Cause 3.

En cuanto a juegos, pues no está mal. Permite jugar a títulos actuales sin mucho problema y, por supuesto, va perfecto con los “antiguos”. Venía de una tarjeta 650 Ti en un equipo con 4 GB RAM y un dual core 2.6 GHz y la diferencia es notoria. Títulos que arrastraba a duras penas, como el Mad Max, aquí van sobrados.

Concluyendo. Existen en el mercado ordenadores portátiles más económicos, pero si buscas uno que pueda con todo, creo que va a ser difícil encontrar alguno que ofrezca tanta potencia por un precio tan ajustado.

Ubuntu 18.04 LTS

Fue en septiembre cuando hablábamos aquí de la próxima aparición de Ubuntu 17.10, que traería consigo el abandono de Unity y la adopción de Gmone 3 como escritorio por defecto de la distro de Canonical. Ese paso se dio en una iteración normal del sistema operativo (soporte de actualizaciones durante 9 meses), que sería la previa de la actual LTS (soporte de 5 años).

Supongo que no fue por casualidad que quisieran hacer este cambio en una edición previa a una LTS, pues habría un margen de error para que los usuarios probasen la integración de Gnome 3 con Ubuntu en el tipo de experiencia de usuario que Canonical busca para sus usuarios, y así se terminaría de probar la integración de cara a la siguiente versión 18.04 LTS.

Y hoy (en realidad desde abril) tenemos a nuestra disposición Ubuntu 18.04 LTS, una versión que, como casi todas las LTS que he probado, me parece muy sólida y bien resuelta. Además, creo que Gnome 3 le cae genial a este sistema operativo. Todo esto es música para los oídos de todo usuario que pretende instalar un sistema operativo y olvidarse durante unos años de cambiarlo o de cambiar la forma de trabajar con él.

Y como ya hay mucha gente que ha realizado artículos más exhaustivos del nuevo sistema, si queréis saber más sobre los entresijos de la nueva versión de Ubuntu, os animo a leer este artículo de Genbeta.

Y volvieron los plataformas…

Años 90. Atari 2600. Master System/NES. Mega Drive/Super Nintendo. Diversidad de juegos donde los plataformas eran mis favoritos, ya que me parecía que ofrecían la mayor variedad de mecánicas, momentos, acciones y localizaciones.

Los plataformas prosperaban a buen ritmo, y las nuevas generaciones de consolas parecían presagiar que su calidad aumentaría, tanto en mejoras gráficas como en variedad de situaciones y acciones, momentos inolvidables, tal vez, dentro de grandes escenarios repletos de “vida” y elementos con los que interactuar. Del Alex Kidd al Sonic, del Super Mario al Donkey Kong Country, del Mickey Mouse y el Duck Tales, al Aladdin y al Rey León. Y qué decir de las recreativas, con ese fabuloso Metal Slug que nos hacía la boca agua.

Entonces entran en escena las 3D, y el panorama cambia totalmente. Y no nos equivoquemos, las 3D atraían a todo el mundo al poder vivir por primera vez un mundo de manera más inmersiva con los shooters, sin embargo, muchos de esos primeros pasos en las 3D (y muchos actuales) ofrecían y ofrecen experiencias de juego muy por debajo de lo que es ponerse al mando de un buen plataformas.

Los plataformas clásicos de scroll lateral parecían tener ya los días contados en un panorama que se construía por completo en mundos tridimensionales, salvo contados indies, y hubo que esperar muchos años para que los desarrolladores vieran que los clásicos plataformas volvían a tener tirón, y que había que volver a trabajar en serio en el tema.

Y así, afortunadamente, a día de hoy podemos disfrutar de grandes títulos que cumplen con nota con las expectativas que hace 20 años tenía puestas en el futuro de los plataformas. A los nuevos títulos de los clásicos Donkey Kong, Sonic, Duck Tales, Rayman (con su excelentísimo Rayman Legends), etc., se unen propuestas originales y únicas, como Ori and the Blind Forest o Unravel.

Quién sabe, tal vez no era el momento, tal vez había que dejar enfriar un género que estaba ya muy visto, pero ha vuelto, ha vuelto con ganas, y muchos no podemos estar más contentos.

Prueba de material // Garmin Forerunner 25

Actualmente tenemos el mercado plagado de dispositivos GPS deportivos dedicados. Los hay de tipo reloj y los que van en un soporte en el manillar de la bicicleta, los hay también de mayor y de menor calidad, con batería de mayor y menor duración, con mapas integrados o no, dedicados a algún deporte específico, capaces de leer las notificaciones del móvil y con capacidades multimedia… Las posibilidades se disparan y a veces “perdemos el rumbo” con los GPS.

Hoy quería hablar del dispositivo que me he pillado para grabar carreras y caminatas, que no es otro que el Garmin Forerunner 25.

En el punto de mira estuvieron otros dispositivos tales como el Lezyne Micro GPS y el TomTom Runner. Buscaba un dispositivo útil, sencillo y eficaz, y creo que he acertado de pleno. Lo he estado probando durante unas semanas y realmente estoy encantado con este GPS. ¿Por qué?

El Forerunner 25 es un dispositivo que, a día de hoy, es bastante económico, ya que lo encontramos por debajo de los 90 euros. Por ese precio obtenemos un GPS que incorpora todas las funciones básicas que puede necesitar alguien que corra a nivel no profesional, incluidos temporizadores y alarmas para realizar series, alarmas por zonas cardíacas (necesitas banda de pecho) y también sirve como monitor de actividad diario. Es un reloj de bajo peso y reducidas dimensiones, con pantalla monocromo de buena legibilidad y batería para unas 10 horas de ruta (formato L) o varias semanas en “modo reloj”. Además, es capaz de leer notificaciones del móvil, así como permite sincronizar las rutas de manera inalámbrica con la aplicacion de Garmin. El menú es sencillo e intuitivo, y el funcionamiento impecable.

Hay personas que se quejan de que tarda un montón de tiempo en sincronizarse con los satélites GPS. Esto puede ocurrir cuando usamos el reloj sin haberlo sincronizado con la aplicación móvil recientemente, ya que, cuando sincronizamos, se cargan los datos actuales de los satélites en el reloj, lo que ayuda a captar la señal en cuestión de segundos. En cualquier caso, si vemos que tarda en recibir la señal, basta con sincronizarlo con el móvil un momento, hasta que pilla señal, y después ya podemos usarlo sin necesidad de llevar el móvil encima. En mi caso, pilla señal perfectamente incluso iniciándolo en el interior de casa y sin conectarlo al móvil.

El Forerunner 25 es un GPS centrado en el running, pero esto no quiere decir que no nos vaya a solucionar la grabación de nuestras rutas en bicicleta. Lo único que sucede es que, en esa tesitura, no nos ofrecerá en directo datos relativos a la altura o grado de desnivel, entre otros, ni tampoco nos ofrece la opción de seguir una ruta prediseñada. En cualquier caso, una vez sincronizada la actividad con la web (también se puede cargar automáticamente en el Strava, por supuesto), basta con especificar qué tipo de deporte estuvimos haciendo para que los datos se muestren acorde a lo que hemos practicado, con todos los datos bien representados.

Relojes GPS en Bikester.es

Shimano mueve ficha: XTR M9100

Shimano ha presentado hace pocos días su nuevo XTR de 12 velocidades, llamado M9100. Dado que los entresijos del grupo se han dejado ver en múltiples artículos, no vamos a tratarlos aquí. Os dejo un enlace a ESMTB donde cuentan bien claro las novedades que nos encontraremos en este nuevo XTR.

Lo que en este artículo quería tratar, no obstante, es la decepción que muchos hemos tenido con el nuevo XTR. Hay que ponerse para ello en los antecedentes de que SRAM lleva ya dos años con su Eagle comiéndole terreno al gigante asiático, en especial desde la aparición del GX Eagle el pasado año. Dado los dos años “de retraso” que llevaba Shimano a cuestas, muchos éramos los que pensábamos que darían un golpe en la mesa avanzando directamente hacía las 13 o 14 velocidades de una tacada. Pero no ha sido así, y es una pena.

En cualquier caso, el nuevo XTR de 12 velocidades lo veo con buenos ojos, ya que creo que no sólo igualan la apuesta de SRAM en 12 velocidades, sino que la superan en varios puntos y opciones de configuración, en especial manteniendo el doble plato como opción. El problema es que habrá de pasar un año más hasta que veamos las 12 velocidades de Shimano en formato XT, y supongo que dos años hasta que haga su entrada en el más “mundano y terrenal” SLX, y eso es mucho tiempo en el que el Eagle seguirá manteniéndose como el rey de las 12 velocidades.

Componentes Shimano en Bikester.es

Prueba de material // Pro4 Endurance || Bielas y casete 105

Michelin PRO4 Endurance v2

En febrero me puse las GP 4000S II en 25c y he tenido que quitarlas porque llegaban a rozar con el cuadro de la Orca en momentos de alta carga. Así que tenía que buscar cubierta 23c y en esta ocasión quería algo más resistente a pinchazos, ya que con las Continental estaba pinchando últimamente cada dos meses y ya estoy un poco cansado de perder tiempo reparando pinchazos. Anteriormente había probado las GP 4 Season, con buen resultado, pero es una cubierta que tiene un lastre mayor y, además, son más caras. Así que me decidí por probar una solución intermedia, y me pillé las Michelin PRO4 Endurance, las cuales tienen fama de ser ideales como cubierta de entrenamiento, ya que son de las más resistentes a pinchazos del mercado, con buen agarre en curva, bajo desgaste y un lastre apenas mayor que las GP 4000S II, situándose entre estas y las GP 4 Season. Las PRO4 las he colocado en las llantas Racing 5 LG, que son 17c. Este tema lo estudié cuidadosamente, ya que, en principio, en estas llantas la cubierta mínima son las 25c, pero no quería cambiar de unas ruedas que me gusta como van y que tienen “2 días” de uso. Después de empaparme de información de gente que ha metido 23c en 17c, las he colocado, y, tras de haber rodado con ellas, creo que van perfectas. Dice la norma que hay riesgo de destalonamiento al colocar cubiertas 23c en llantas 17c. Tal vez depende de cada caso, ya que hay cubiertas con más o menos balón, o que entran más flojas o más ajustadas. Los comentarios de la gente son positivos para colocar 23c en 17c y, además, ayuda un poco a ganar confianza en que no habrá destalonamientos cuando tenemos en cuenta lo difícil que es encajar estas PRO4 en las Racing 5 LG. En cualquier caso, las he colocado, le he dado caña, y me parece que el rodaje es bueno. Es cierto que las 23c son cubiertas un pelín más incómodas que ir montado en unas 25c, pero, a cambio, se nota como guían la bicicleta justo por donde quieres. Cabe comentar que las PRO4 vienen recubiertas por una especie de lubricante que garantiza su calidad mientras no se montan en la bicicleta. Esta capa se va en el primer par de kilómetros de rodaje, no obstante, he apreciado que en las primeras curvas nos puede crear algún movimiento extraño, así que hay que tenerlo en cuenta.

Bielas y casete 105 (52/36 x 11-28)

Fue también en febrero cuando quise cambiar de aires y me cambié a Compact con un 11-25. Esto ha resultado en un sistema al que no acabé de adaptarme, y es que no sólo noté falta de desarrollo en las subidas más duras de mi zona, sino también, y mucho más acusado, en bajada. De modo que cambiar sólo casete no me iba a solucionar el problema. Así que vendí los platos y casete Ultegra apenas usados y decidí volver al semi-compact probando con unos mucho más económicos 105. No puedo estar más contento con el cambio. Es decir, si hay algún elemento de la bicicleta donde compensa la calidad/precio que ofrecen los componentes 105 5800, esos son las bielas, casete y pedales. Sólo hay que comentar que con ellos he reventado varios tiempos en tramos de subida que había marcado anteriormente con los Ultegra para darse cuenta de que la eficiencia de este conjunto no tiene nada que envidiar al hermano mayor, que cuesta el doble a cambio de un peso marginalmente menor.

Cubiertas y cámaras en Bikester.es

Seguro ciclista

Hoy me despertaba con un mensaje de un colega ciclista que nos informaba de esta noticia acerca de la multa a un ciclista por haber atropellado a un peatón.

Sin sacar las cosas de quicio, no es la primera y, desafortunadamente, no será la última vez que alguien atropelle a alguien, sea uno u otro peatón, ciclista, motero, conductor, etc. Los atropellos ocurren, a veces por imprudencias (lamentable), y muchas veces por despistes, tanto del atropellado como del arrollador.

Desde esta página, y que quede bien claro, animamos siempre a cualquier persona, en especial a los ciclistas, a mantener siempre la máxima concentración durante nuestra actividad, respetando al máximo a los demás usuarios de las vías públicas y las normativas vigentes, y si hay que disminuir la velocidad o detenerse por completo para evitar cualquier tipo de accidente, aunque creamos tener la razón, hay que detenerse y punto.

Dicho esto, como ciclistas no tenemos obligatoriedad de contratar un seguro contra accidentes como en el caso de los vehículos a motor. Esto no nos exime de que, en caso de causar daños a terceros o a sus bienes, tengamos que afrontar las penas y/o gastos derivados de tales daños. Es por eso que, en especial cuando hablamos de ciclistas habituales, quiero recomendar hacerse un seguro como ciclista, que no es algo caro y nos puede sacar de apuros.

En España, el seguro ciclista federativo funciona por comunidades autónomas. En concreto, en mi zona, en Galicia, tenemos múltiples modalidades de asegurarnos como ciclista. Los clubes y los profesionales saben bien cómo ha de hacerse, así que trataremos el tema como cicloturistas independientes. Como decía, aquí en Galicia, existen tres modalidades básicas de asegurarse: licencia federativa, carnet ciclista y carnet básico.

La licencia federativa, que es la opción más cara, nos otorga un seguro contra accidentes además de habilitarnos la asistencia a eventos deportivos sin coste extra, como las clásicas marchas cicloturistas, tanto de montaña como de carretera. El precio oscila desde los 88 euros/año, si formas parte de un club, hasta los 150 euros/año si eres un cicloturista independiente. Consulta tarifas aquí.

Más interesante me parece para los aficionados el carnet ciclista. Aquí tenemos dos opciones. Un carnet ciclista por 40 euros/año, que nos cubre de responsabilidad civil hasta los 150.000 euros, defensa jurídica y gastos por daños propios hasta 2.000 euros, y 6.000 euros en caso de fallecimiento/invalidez. Además, nos otorga un descuento del 50% en el seguro federativo de 1 día si asistimos a marchas federadas.

Y para terminar tenemos la opción del carnet básico, a razón de tan sólo 20 euros/año, que nos cubre con un seguro de responsabilidad civil hasta 150.000 euros además de defensa jurídica.

Deseamos no vernos nunca envueltos en ningún tipo de accidente y tenemos que poner todo de nuestra parte por evitarlo, pero como sabemos que los accidentes ocurren, por lo que cuesta, diría que vale la pena hacerse el seguro ciclista.

Federación Galega de Ciclismo

Prueba de material // High5

Hoy voy a hablar de un par de productos específicos para deporte que tomo desde hace tiempo y que han supuesto un antes y un después en mi rendimiento: batido de recuperación y barritas energéticas de la mano de High5.

El batido de recuperación empecé a tomarlo hace ya unos tres años, cuando las duras sesiones de 5 ó 6 horas de carretera comenzaron a hacer mella en mi estado físico. Ciertamente, hay maneras naturales de recuperar después de una intensa sesión, no obstante, yo encontré la panacea en el batido de recuperación de High5. Y es que, madrugar a las siete de la mañana, mandarse una sesión de cinco horas y luego ir a trabajar nuestras ocho horas de rigor a pleno rendimiento, y al día siguiente volver a estar fresco para salir, no es tan fácil como parece. Hay que dormir bien y tener una buena alimentación general. Pero ese toque recuperador justo cuando llegas de la ruta, antes de irte a la ducha, y salir de ella fresco como una rosa, no tiene precio. Y eso es lo que consigue un batido que lleva un poco todo lo que necesitas para recuperar energías y musculación y que, disuelto en agua, consigue que pase directamente a las zonas afectadas en cuestión de minutos. He probado el de chocolate, que es mi favorito y el que recomendaría, y también he probado el de plátano/vainilla, que es el que tengo actualmente en casa, que funciona igual de bien pero para mi gusto es un sabor que no me entra tan bien. Llegamos de una dura sesión: nos merecemos algo rico jaja.

NOTA IMPORTANTE: Hay que aclarar que hay muchos tipos de batidos para deportistas. Los más conocidos son los de proteínas, para ganar musculación. También los hay de carbohidratos, para mezclar con agua y tomar durante la ruta a modo de bebida isotónica. No es este el caso. Los batidos de recuperación se basan en carbohidratos y sales minerales para recuperar energía tras los esfuerzos y además llevan un 30% de proteínas de calidad para una correcta reparación muscular. Son para recuperar, como su nombre indica, ni más ni menos. No son recomendados para tomar durante la ruta ni tampoco esperemos ganar musculación con ellos.

Y ahora hablemos de complementos para tomar durante la ruta. La verdad es que, hasta la fecha, he probado:

– geles: un chute de azúcar que no pega conmigo.

– pastillas de electrolitos para recuperar sales minerales. Éstas están bien de sabor y son cómodas para llevar en un bolsillo, pero no he notado mucho efecto con ellas y apenas las usé unos días.

– bebida isotónica: una bebida isotónica da la vida cuando vas quemado. No obstante, hace tiempo llevaba un botellón de 750 ml de agua para las primeras horas y otro igual de isotónica para las siguientes, pero no acababa tampoco de pegar conmigo, así que ahora sólo llevo agua en mis rutas y sólo muy de vez en cuando, si me noto quemado, paro en un local a pillar una isotónica para recuperar un poco.

Lo que sí me ha ido realmente bien ha sido pasarme a barritas energéticas de calidad. Siempre he llevado en mis rutas las típicas barritas de cereales de propósito general, sin embargo, en las rutas de 4 horas o más, siempre volvía para casa un poco cansado de más. La cuestión es que, para entrenamientos de fondo, la recomendación general es consumir unos 80 gramos de carbohidratos por hora, que es la cantidad que el cuerpo puede asimilar, y así te puedes tirar horas de bici en las mejores condiciones. Y lo que ocurre es que yo tomaba una barrita generalista por hora, que suelen ser de 20 o 25 gramos, y además son poco específicas para deporte, ya que tienen más grasas y azúcares que unas más específicas, de modo que el nivel de glucosa y glucógeno lo perdía en las primeras tres horas y, de ahí en adelante, las fuerzas mermaban bastante. Entonces se me ocurrió probar las barritas EnergyBar de High5 y la diferencia fue más que notable. Las he probado de sabor plátano y hay que decir que es una textura y un sabor que a muchos empalaga o no son capaces de tragar, no obstante conmigo se llevan genial. Se trata de unas barritas de 60 gramos cada una. Fijaros en la diferencia, que lo que tomas de carbohidratos en una hora con estas barritas, ¡es lo mismo que lo que tomaba en tres horas con las clásicas! Bajas en grasa y ricas en cereales y fruta triturada, ofrecen un aporte progresivo de carbohidratos para que no decaiga la energía. La mejora ha sido tal tomando este suplemento, que en mi última ruta de 5 horas subí la última cuesta del día a mejor ritmo que en el arranque fresco a primera hora, cosa que es la primera vez que me pasa. Está claro que sería mucho mejor alimentarse de manera más natural durante la ruta, pero llevar fruta fresca, algún bollo, frutos secos, a razón de 80 gramos la hora para rutas largas, no es nada cómodo o no es factible para muchos, y ahí es donde las barritas no tienen rival.

NOTA IMPORTANTE: Al igual que ocurre con los batidos, hay muchos tipos de barritas específicas para deportistas. Las tenemos como las comentadas, sólo de carbohidratos, para aportar energía durante las rutas. Pero hay que saber que también las hay de proteínas, para musculación, y también las hay que llevan carbohidratos con un aporte proteínico para recuperación, indicadas para tomar al finalizar una sesión de deporte. Cada una está indicada para un fin concreto, con lo que conviene que no nos liemos a la hora de comprar unas para llevar en la bicicleta.

Nutrición deportiva en Bikester.es

Prueba de material // Racing 5 LG || SLR || Compact

Fulcrum Racing 5 LG + Continental Grand Prix 4000S II 25mm

Esta temporada me he cambiado de las Zonda a las Racing 5 LG para probar un conjunto llanta + cubierta ancha. Ya de entrada, he de decir que estoy muy muy contento con el resultado de estas Racing 5 LG, que para el precio que tienen, creo que no tienen mucho que envidiar a las superventas Zonda. Hace cerca de dos años, había probado las Racing Quattro LG, una rueda que rivaliza con las Scirocco 35, pero que ofrecían llanta ancha C17. En aquel entonces, no quedé nada contento con las ruedas de Fulcrum. Por un lado, los bujes con rodamientos sellados hacían algo de ruido por roces al rodar y no tenían nada que ver con la finura con la que ruedan los bujes de las Zonda. Por otro lado, pese a su escaso perfil, no me gustaban nada sus reacciones con viento. En cambio, las nuevas Racing 5 LG, aunque cuentan en sus bujes con rodamientos de bolas/cojinetes, parecen rodar con la misma finura que las Zonda. Por tanto, ¿qué notamos? En la parte positiva, y comparando con las Zonda, notamos un rodar suave, con un peso contenido de 1645 gramos por par, mayor facilidad para arreglar un radio roto, y un núcleo menos ruidoso cuando no pedaleamos. En la parte negativa, notamos una unión de llanta que no es perfecta (se nota la unión), y notamos también que el equilibrado para compensar el peso de la válvula no es tan bueno. ¿Compensa comprarla para los 233 € que cuesta? Rotundamente, sí. Si piensas competir, evidentemente una rueda menos pesada es lo que necesitas, pero si vas a hacer cicloturismo, realmente es una buena rueda. Rueda fina, es resistente, frena genial y, por qué no decirlo, tienen una estética lograda. Es decir, en el nivel superior, tenemos tanto las Racing 3 LG como las Zonda C17 en unos 370-380 euros, mientras que tenemos las Racing 5 LG con un rodar fino, con una rigidez muy buena (aunque no llegue a las cotas del Mega G3), y con apenas 90 gramos más por par, todo, por 150 euros menos.

En cuanto a las cubiertas GP 4000S II, he de decir que, en esta ocasión, las presiones recomendadas no se llevan bien conmigo. Al igual que en su versión 23c, las 25c admiten un máximo de 8.5 bar. En las 23c, el fabricante recomienda (en general) llevarlas a 7.5 bar, mientras que las 25c recomiendan llevarlas a 6.5 bar. Esta presión la he probado unos días y creo que irá bien para zonas de firme en mal estado o adoquinado, pero en mi caso notaba que la bicicleta se hundía demasiado al ponerme en pie para pedalear. He encontrado la presión perfecta para mí en los 7 bar.

Selle Italia SLR

Llevo ya unos tres años usando un Selle Italia SLS en la flaca, un sillín de buen precio, peso muy contenido y muy muy cómodo. Sin embargo, el SLS ya no lo encuentro a la venta, así que me moví para un SLR (hay toda una variedad de SLRs disponibles), que en ergonomía se supone que es igual al SLS. ¿Qué me he encontrado? Tenemos un sillín marginalmente más ligero (unos 35 gramos) a cambio de que tenemos un sillín más rígido. Más rígido, en términos de cicloturismo, significa más incómodo a medida que pasan las horas. Yo voy perfecto con él, aunque tuve que acostumbrarme durante unas cuantas rutas a esa dureza extra que se hacía algo molesta al principio. La clave aquí está, en gran medida, en la calidad de la badana que usemos.

Ultegra 50/34 + 11-25.

Tras dos años con los 52/36 + 11-28/11-32 (según época) y 11-30 más recientemente, me apetecía cambiar de aires y me he vuelto al Compact con un casete 11-25, lo cual resulta en un desarrollo que uso por completo prácticamente todos los días. Pros y contras. Como pros, tenemos algo menos de peso en el conjunto (evidentemente, imperceptible al rodar) y, lo que sí se nota, es que tenemos unos cambios muy progresivos, que van muy finos para cuando vamos “llaneando” a ritmo. Como contras, en pequeños repechos, donde antes aguantaba con el 52 metido, ahora, con este casete tan compacto, he de tirar más de plato pequeño. Dicho esto, creo que no es un casete que vaya a repetir. Me parece que un 11-28 es más adecuado para conjuntarlo con el 50/34 para un uso genérico. Por un lado, mantendremos el 50 engranado más tiempo. Por otro, encuentro que el 25 con el 34, pese a que cuando vamos frescos se lleva bien en porcentajes de +- 15%, cuando venimos de hacer una ruta de fondo, lo sufriremos por encima del 10%, de modo que tener ese 28 de reserva para algún momento crítico, no está de más. Además, el 28 nos ayuda a afrontar repechos del 20%, si los tenemos en nuestras rutas. En cuanto al desarrollo en bajada, el 50×11 me da para pedalear en descensos en buen estado de hasta el 7% de inclinación. Digamos que es un desarrollo con el que pedaleo hasta un tope de unos 60 km/h, mientras que con el 52 pedaleaba hasta unos 65 km/h.

Cubiertas Continental en Bikester.es