Sobre las bicicletas nuevas

Estrenar bicicleta es siempre un momento de ilusión, sin embargo, muchas veces se produce una gran decepción en las primeras salidas. Hay muchas cosas que siempre ocurren, pero nadie le cuenta a un usuario sin experiencia. Pero para eso estamos aquí.

Lo primero que puede resultar en decepción es, por supuesto, la forma física. Si comenzamos en este deporte, la primera ruta, sobre todo si tenemos bastante desnivel, será un horror. Esto pasa siempre, y hay que darle tiempo para que llegar a la cima pase de ser un horror a una diversión. Cansancio extemo de piernas en la subida y dolor/adormecimiento de manos/brazos en una bajada larga de montaña es lo que vamos a conseguir en nuestras primeras rutas.

Por otro lado tenemos la ergonomía. La primera ruta con una bicicleta nueva puede ser un poco desastre, incluso para ciclistas experimentados. Siempre hay cambios de postura, que si manillar más ancho o más corto, que si geometría de la bicicleta… Además, si no lo hemos ajustado a conciencia, puede que llevemos la biomecánica mal adaptada. Hay que encontrar el punto ideal del sillín, el de las calas (si estrenamos zapatos), el de las manetas de cambio y frenos, etc.

Y, desde luego, nada nos desanima más que tener una caída y rallar nuestra bicicleta nueva. Por eso, especialmente en la montaña, siempre tenemos que ir pensando en que las caídas son inevitables y que rallar nuestra montura va a suceder sí o sí, antes o después. De este modo, conseguiremos que la ilusión no torne en completo desánimo. Un rallazo no tiene importancia, y un componente roto se puede arreglar o cambiar. No pasa nada, mientras nosotros estemos bien.

También hay cosas inherentes a la mecánica de la bicicleta que pueden dar al traste con nuestras primeras experiencias con nuestra recién estrenada montura. Es decir, muchas cosas no van finas en una bicicleta nueva y hay que darle tiempo. ¿Qué nos podemos encontrar?

  • Horquillas de suspensión. Estrenar una nueva horquilla, aunque supuestamente sea mejor que la que teníamos, siempre nos puede llevar a decepción. ¿Por qué? Porque las horquillas al principio no trabajan demasiado finas. Hay que darles unas cuantas rutas de margen para que se suavicen los retenes y comencemos a disfrutarlas al 100%.
  • Frenos que no frenan. Al igual que en un coche, los frenos nuevos no frenan correctamente. Tanto las pastillas como los discos han de coger mordida para estar a plena capacidad.
  • Cambios que no van bien, cadenas que se salen. Los cambios en una bicicleta nueva deberían funcionar de manera muy fina, sin embargo, muchas veces los mecánicos nos ponen la bicicleta a punto un poco a la ligera y eso resulta en unos cambios imprecisos o bien en salidas de cadena que nos rompe la moral. Además, unos cambios nuevos bien ajustados pueden desajustarse tras unas salidas, pues los cables hay de asentar bien.
  • Algún tornillo flojo / cierre de rueda flojo. Nuestra seguridad en una bicicleta depende totalmente de unos tornillos bien apretados. Una vez más, los mecánicos a veces meten la pata, incluso los mejores, y se les puede olvidar algo tan importante como apretar bien un tornillo o incluso el cierre de las ruedas. Tanto a mí como a mi hermano nos han pasado estos dos casos. A mi hermano le dieron una vez la bicicleta con las bielas sin apretar; a mí, me la entregaron con el eje pasante de la horquilla suelto. Echar un pequeño vistazo de que todo esté bien ajustado antes de estrenar la bicicleta o después de haberla llevado a reparar nos puede salvar la vida. También hay que prestar atención a cosas raras que podamos notar. Las cosas raras, no suelen ser normales.
  • Ruedas que pinchan el primer día / presiones mal calibradas / neumáticos incorrectos. Uno de los peores chascos que se puede llevar un ciclista es pinchar en la primera ruta (o en las primeras), tema que sufrirá sobre todo alguien inexperto y más, si cabe, si ocurre en la rueda trasera. Las bicicletas nuevas acostumbran a traer neumáticos básicos, sin líquido anti pinchazos, y esto siempre suele terminar en pinchazo más bien a corto plazo. Así, los ciclistas experimentados ya piden un tipo de neumático en concreto antes de sacar una bicicleta de la tienda, o bien es lo primero que cambian. Por otro lado, una presión mal calibrada para nuestro peso puede dar al traste con nuestra experiencia ciclista. De nuevo, este tema afectará más a ciclistas primerizos, al igual que sacarse una bicicleta de montaña y ver que lastra demasiado o que agarra demasiado poco. Es difícil que una bicicleta de montaña traiga de serie justo el tipo de neumático con el tipo de taqueado que necesitamos para nuestras rutas.
  • Calas que no calan bien, o que van excesivamente duras. Con las calas de montaña nunca me ha ocurrido de que las calas no calasen bien siendo nuevas, en cambio, con las Shimano de carretera me ha pasado en un par de ocasiones que una de las dos no me calaba bien del todo recién estrenada. Al ser calas plásticas, ha sido cuestión de rodar unos 20 kilómetros para que se limaran asperezas y comenzaran a calar correctamente. Ni que decir que da mucha inseguridad sentir que el pie no ha hecho el correcto “click” de la cala. Por otro lado, cuando una cala va demasiado dura, suele ser cuestión de ajustar el tornillo de dureza del pedal y se soluciona el tema, pero a veces los ciclistas noveles no se dan cuenta de este asunto y sufren sus primeras caídas a cuenta de este tema, y ya piensan en mandar la bicicleta a la mier** (razón no les falta). Quizás tampoco les han dicho que con las calas, la primera caída tonta la vas a tener sí o sí. Es cuestión de saberlo y así practicar bien el tema antes de salir a rodar a un lugar peligroso.
  • Sillín que nos hace insoportable la ruta. Hay sillines a los que uno no se acostumbra ni aunque vayan pasando los días, ni tampoco por mucho “culo ciclista” que se tenga. Cada uno tiene su sillín perfecto. Hay algunos incómodos al principio, pero a los que uno se puede llegar a acostumbrar; otros, directamente, ni de coña. Un mal (o incorrecto) sillín arruina por completo nuestra experiencia ciclista, así que hay que tratar de encontrar la horma de nuestro culo jaja. No es mala idea, cuando cambiamos de bicicleta, en quedarnos con nuestro “viejo” y cómodo sillín, si ese es el caso.

En definitiva, me gustaría que este artículo sirviese para evitar o paliar esas primeras decepciones con nuestra bicicleta nueva. Feliz rodaje ;)

Piezas y componentes en Bikester.es

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6,8 kg

Estos días nos encontramos en pleno Tour 2018, comentado en TDP por Carlos de Andrés y Pedro Delgado, junto a un tercer participante rotativo.

Me encontraba ayer siguiendo la aburrida etapa más larga de este año cuando abrieron momentáneamente el debate sobre los 6,8 kg de límite UCI para las bicicletas de los corredores. ¿Para qué mantener este límite cuando hay bicicletas que pesan menos y hay que añadir peso inútil extra para alcanzar esos 6,8 kg? Más o menos, los tres comentaristas estaban de acuerdo en revisar el límite UCI.

Poco después, se abrió el debate sobre el presupuesto de los equipos, donde el Sky se desmarca del resto. En esta ocasión, se habló de si no debería haber límite de presupuesto en los equipos para que en la competición todos los corredores optasen más o menos a los mismos recursos.

¿No llegamos en este punto a un sinsentido? Es decir, los 6,8 kg equiparan el peso de la montura para que todos los corredores puedan escalar en igualdad de condiciones. De esta manera, la victoria dependerá únicamente de las capacidades del corredor y su equipo.

Este tema hace que me pregunte, también, por qué habrá marcas que ofrezcan bicicletas para competición por debajo de los 6,8 kg. Es decir, tener una bicicleta que pese menos que la competencia puede vender de cara al aficionado, está claro. Sin embargo, tener una bicicleta de menos peso a la que luego haya que añadir peso inútil, no tiene sentido para mí, ya que ese peso muerto que hay que añadir a la hora de la competición podría haberse usado para mejorar las capacidades escaladoras de la bicicleta en cuestión, ya sea añadiendo peso al cuadro para mejorar su rigidez o su aerodinámica.

Para finalizar, hay que recordar que la UCI fija sus normas para todas las competiciones, y no sólo para las más profesionales. En las categorías inferiores del ciclismo, a los equipos o a los corredores que se costean ellos mismos sus bicicletas, les cuesta bastante disponer de monturas que rocen los 6,8 kg. Hay que recordar, también, que este límite de peso, pese a que digan que está obsoleto, sigue siendo difícil de alcanzar hoy en día, y está prácticamente reservado para las bicicletas a partir de 5000 € que cuenten con los componentes más punteros.

Ruedas en Bikester.es

Prueba de material // MSI PL62 7RC

Los equipos informáticos, tanto PCs como móviles, aguantan cada vez mejor el paso de los años. No obstante, siempre llega el punto en el que ya no dan más de sí con el software más moderno, además de quedar obsoleto con las conexiones. Eso ha pasado con mi “sobremesa” Compaq, con lo que llegó el día de cambiarse.

En esta ocasión he elegido un portátil, ya que estaba cansado de tener “cientos” de cables acumulando polvo, además de que quería movilidad. La búsqueda fue árdua. Me podía ir a Acer, marca siempre económica y que en casa nos ha dado buena utilidad y cero problemas; podía optar por HP, ya que mis últimos sobremesas han sido HP-Compaq y muy contento con ellos. Los Asus, equipos un poco más caros pero que siempre gustan a sus usuarios. Pero al final me decanté por una marca para mí poco conocida, MSI, pero que hace buenas migas con la comunidad gamer por su desempeño y calidad. Buscando un poco, encontré un equipo que parecía coincidir con mis expectativas de hardware y, sobre todo, precio. Hablo del MSI PL62 7RC, un portátil de 800 € que lo encontramos mientras escribo este artículo por unos razonables 650 €.

Existen diversas configuraciones hardware dentro del PL62. En mi caso, contamos con:

  • Intel CORE i7 7700HQ (2.8 GHz, 4 núcleos, 8 hilos, 45 W)
  • 8 GB DDR4
  • GeForce MX 150 (2 GB GDDR5 dedicada)
  • HDD 1 TB
  • WiFi, Bluetooth, 1 USB 2.0, 2 USB 3.0, 1 USB Tipo-C, HDMI, mini DisplayPort, lector SD, RJ45, conexiones de audio.

* No cuenta con lector DVD (ni falta que hace, ¿no?), ni tampoco viene con sistema operativo, así que ya puedes echar mano de tu propio Windows o Linux. En cuanto a Windows 10, el disco duro incorpora una partición de serie con todos los drivers necesarios para este sistema. No obstante, no es necesaria. En cuanto actualizas Windows, todos los drivers se instalan desde el Windows Update en su versión más actual.

Experiencia de uso

En casa tenemos, como decía, un Acer de gama básica, punto de referencia que usaré para comparar equipos.

Tenemos la típica pantalla 15,6″ 1366×768. No es el punto fuerte de este portátil. No es IPS y los ángulos de visión son pobres. No obstante, la pantalla ofrece una buena nitidez y una buena legibilidad al incorporar un panel anti-reflejos que funciona de maravilla. Mejor usarla para ofimática/internet. De cara a juegos/vídeo, va bien con contenidos con colores claros, pero de todas formas, mejor añadir una pantalla externa para una mejor experiencia visual. El brillo en exteriores no lo he probado (ni creo que lo vaya a probar), pero en interior bien iluminado tengo que bajarlo un poco para que sea confortable. Podemos optar, por ejemplo, por el MSI GL62M, un ordenador con IPS 1080p y una mejor gráfica GTX 1050, no obstante, si no queremos un ordenador marcadamente gaming, es mejor pillar el PL62 y, con la diferencia de precio, pillarse un buen monitor.

El audio es potente, pero carece de bajos. A día de hoy me sorprende mucho que la calidad de sonido de un smartphone esté muy por encima de la de un portátil moderno. Para solucionar el problema, nada mejor que unos cascos Bluetooth.

El teclado me encanta. Teclas muy cómodas y bien espaciadas. El el Acer tengo problemas para escribir cómodamente viniendo de un teclado tradicional, ya que las teclas de los bordes me quedan demasiado alejadas. En este MSI, ningún problema. El TouchPad tampoco está mal. Es amplio y permite mover el cursor por la pantalla velozmente. Los botones no me gustan, los encuentro demasiado duros, pero con los gestos del touchpad no es necesario recurrir a ellos. De todos modos, contar con un ratón tradicional siempre me parece mejor opción.

La batería no está mal. Jugando se va en una hora, no obstante, navegando por internet o con tareas ofimáticas puede aguantar por encima de las cuatro horas.

Aunque no cuenta con SSD, el arranque del sistema (Windows 10) es muy rápido, apenas 15 segundos desde apretar el botón de encendido. La experiencia con el disco duro en general y a la hora de realizar trasbases entre discos externos/SD y el interno es positiva respecto a lo que he usado anteriormente. Donde flaquea el disco es cargando juegos pesados como pudiera ser un Just Cause 3.

En cuanto a juegos, pues no está mal. Permite jugar a títulos actuales sin mucho problema y, por supuesto, va perfecto con los “antiguos”. Venía de una tarjeta 650 Ti en un equipo con 4 GB RAM y un dual core 2.6 GHz y la diferencia es notoria. Títulos que arrastraba a duras penas, como el Mad Max, aquí van sobrados.

Concluyendo. Existen en el mercado ordenadores portátiles más económicos, pero si buscas uno que pueda con todo, creo que va a ser difícil encontrar alguno que ofrezca tanta potencia por un precio tan ajustado.

Ubuntu 18.04 LTS

Fue en septiembre cuando hablábamos aquí de la próxima aparición de Ubuntu 17.10, que traería consigo el abandono de Unity y la adopción de Gmone 3 como escritorio por defecto de la distro de Canonical. Ese paso se dio en una iteración normal del sistema operativo (soporte de actualizaciones durante 9 meses), que sería la previa de la actual LTS (soporte de 5 años).

Supongo que no fue por casualidad que quisieran hacer este cambio en una edición previa a una LTS, pues habría un margen de error para que los usuarios probasen la integración de Gnome 3 con Ubuntu en el tipo de experiencia de usuario que Canonical busca para sus usuarios, y así se terminaría de probar la integración de cara a la siguiente versión 18.04 LTS.

Y hoy (en realidad desde abril) tenemos a nuestra disposición Ubuntu 18.04 LTS, una versión que, como casi todas las LTS que he probado, me parece muy sólida y bien resuelta. Además, creo que Gnome 3 le cae genial a este sistema operativo. Todo esto es música para los oídos de todo usuario que pretende instalar un sistema operativo y olvidarse durante unos años de cambiarlo o de cambiar la forma de trabajar con él.

Y como ya hay mucha gente que ha realizado artículos más exhaustivos del nuevo sistema, si queréis saber más sobre los entresijos de la nueva versión de Ubuntu, os animo a leer este artículo de Genbeta.

Y volvieron los plataformas…

Años 90. Atari 2600. Master System/NES. Mega Drive/Super Nintendo. Diversidad de juegos donde los plataformas eran mis favoritos, ya que me parecía que ofrecían la mayor variedad de mecánicas, momentos, acciones y localizaciones.

Los plataformas prosperaban a buen ritmo, y las nuevas generaciones de consolas parecían presagiar que su calidad aumentaría, tanto en mejoras gráficas como en variedad de situaciones y acciones, momentos inolvidables, tal vez, dentro de grandes escenarios repletos de “vida” y elementos con los que interactuar. Del Alex Kidd al Sonic, del Super Mario al Donkey Kong Country, del Mickey Mouse y el Duck Tales, al Aladdin y al Rey León. Y qué decir de las recreativas, con ese fabuloso Metal Slug que nos hacía la boca agua.

Entonces entran en escena las 3D, y el panorama cambia totalmente. Y no nos equivoquemos, las 3D atraían a todo el mundo al poder vivir por primera vez un mundo de manera más inmersiva con los shooters, sin embargo, muchos de esos primeros pasos en las 3D (y muchos actuales) ofrecían y ofrecen experiencias de juego muy por debajo de lo que es ponerse al mando de un buen plataformas.

Los plataformas clásicos de scroll lateral parecían tener ya los días contados en un panorama que se construía por completo en mundos tridimensionales, salvo contados indies, y hubo que esperar muchos años para que los desarrolladores vieran que los clásicos plataformas volvían a tener tirón, y que había que volver a trabajar en serio en el tema.

Y así, afortunadamente, a día de hoy podemos disfrutar de grandes títulos que cumplen con nota con las expectativas que hace 20 años tenía puestas en el futuro de los plataformas. A los nuevos títulos de los clásicos Donkey Kong, Sonic, Duck Tales, Rayman (con su excelentísimo Rayman Legends), etc., se unen propuestas originales y únicas, como Ori and the Blind Forest o Unravel.

Quién sabe, tal vez no era el momento, tal vez había que dejar enfriar un género que estaba ya muy visto, pero ha vuelto, ha vuelto con ganas, y muchos no podemos estar más contentos.

Prueba de material // Garmin Forerunner 25

Actualmente tenemos el mercado plagado de dispositivos GPS deportivos dedicados. Los hay de tipo reloj y los que van en un soporte en el manillar de la bicicleta, los hay también de mayor y de menor calidad, con batería de mayor y menor duración, con mapas integrados o no, dedicados a algún deporte específico, capaces de leer las notificaciones del móvil y con capacidades multimedia… Las posibilidades se disparan y a veces “perdemos el rumbo” con los GPS.

Hoy quería hablar del dispositivo que me he pillado para grabar carreras y caminatas, que no es otro que el Garmin Forerunner 25.

En el punto de mira estuvieron otros dispositivos tales como el Lezyne Micro GPS y el TomTom Runner. Buscaba un dispositivo útil, sencillo y eficaz, y creo que he acertado de pleno. Lo he estado probando durante unas semanas y realmente estoy encantado con este GPS. ¿Por qué?

El Forerunner 25 es un dispositivo que, a día de hoy, es bastante económico, ya que lo encontramos por debajo de los 90 euros. Por ese precio obtenemos un GPS que incorpora todas las funciones básicas que puede necesitar alguien que corra a nivel no profesional, incluidos temporizadores y alarmas para realizar series, alarmas por zonas cardíacas (necesitas banda de pecho) y también sirve como monitor de actividad diario. Es un reloj de bajo peso y reducidas dimensiones, con pantalla monocromo de buena legibilidad y batería para unas 10 horas de ruta (formato L) o varias semanas en “modo reloj”. Además, es capaz de leer notificaciones del móvil, así como permite sincronizar las rutas de manera inalámbrica con la aplicacion de Garmin. El menú es sencillo e intuitivo, y el funcionamiento impecable.

Hay personas que se quejan de que tarda un montón de tiempo en sincronizarse con los satélites GPS. Esto puede ocurrir cuando usamos el reloj sin haberlo sincronizado con la aplicación móvil recientemente, ya que, cuando sincronizamos, se cargan los datos actuales de los satélites en el reloj, lo que ayuda a captar la señal en cuestión de segundos. En cualquier caso, si vemos que tarda en recibir la señal, basta con sincronizarlo con el móvil un momento, hasta que pilla señal, y después ya podemos usarlo sin necesidad de llevar el móvil encima. En mi caso, pilla señal perfectamente incluso iniciándolo en el interior de casa y sin conectarlo al móvil.

El Forerunner 25 es un GPS centrado en el running, pero esto no quiere decir que no nos vaya a solucionar la grabación de nuestras rutas en bicicleta. Lo único que sucede es que, en esa tesitura, no nos ofrecerá en directo datos relativos a la altura o grado de desnivel, entre otros, ni tampoco nos ofrece la opción de seguir una ruta prediseñada. En cualquier caso, una vez sincronizada la actividad con la web (también se puede cargar automáticamente en el Strava, por supuesto), basta con especificar qué tipo de deporte estuvimos haciendo para que los datos se muestren acorde a lo que hemos practicado, con todos los datos bien representados.

Relojes GPS en Bikester.es

Tercer día de running: tocado y hundido

Un poco tocado es como salí a correr en mi tercer día, y hundido es como terminé el día.

Pongámonos en situación. Uno sabe que da igual que seas un “pro” del ciclismo… uno sabe que cambiar de deporte es tener que acostumbrar el cuerpo a un reto nuevo, y que no va a ser fácil. Uno se busca un planning para empezar desde cero en lo de correr, realiza sus estiramientos y no sale dos días seguidos a correr. Camina dos minutos, intenta correr suave otro minuto y medio. Uno se siente patoso y novato en el nuevo deporte, pero no queda otra para llegar a buen puerto…

Uno sale a correr el tercer día aún con alguna molestia del segundo día, pero cree que será cosa de calentar un poco y listo. Uno sigue corriendo suave y caminando; aún estamos en la primera semana. Uno ve que algo no va bien con las molestias y decide caminar más que correr. Termina la sesión del día, se ducha, va al trabajo y nota como un tobillo va cogiendo cojera a lo largo del día, hasta terminar la jornada caminando a duras penas y con el tobillo inflamado. Veredicto: esguince, con pronóstico de dos a tres semanas por delante para recuperarlo.

Uno no se explica cómo puede haber un esguince sin haber doblado el tobillo en ningún momento, y habiendo seguido una pauta tranquila en los primeros compases del nuevo deporte. Pero ha sucedido, y ya no tiene remedio, más que guardar reposo en cuanto al deporte se refiere.

Así que, chavales, el consejo que hoy quiero dar con esto es mantener siempre un respeto a la hora de comenzar a practicar cualquier nuevo deporte. Si hay molestias sospechosas, mejor parar y dejarlo para otro día, que romper algo y tener que guardar reposo durante semanas para recuperarlo.

Primera experiencia running

Es curioso como cambia la mentalidad, a veces de un día para otro. Después de años de decir que el correr no va conmigo, de pronto me pica el gusanillo de probar a salir a correr. Y como soy siempre técnico, me empapo de información sobre zapatillas y sobre planes para comenzar a correr, y me veo comprando mis primeras zapatillas y saliendo a probar qué es eso de correr.

Amigos y compañeros runners del trabajo te dicen: “anímate a correr, que para ti va a ser fácil, que ya tienes el fondo de hacer ciclismo”. ¡Los cojones! (con perdón) jaja. El resultado de haber salido un día a correr, de suave y siguiendo un plan básico para comenzar en el mundo del running, han sido unas contundentes agujetas que me han tenido dos días roto de piernas, y que se han prolongado durante cuatro días. ¡Agujetas! Éstas sí que me han pillado por sorpresa, no por tenerlas, sino por la severidad de las mismas, aún habiendo comenzado de suave, realizando los estiramientos oportunos tras la sesión, y con esas piernas que crees que tienes cinceladas a base de rodar en bicicleta. Gemelos, tibiales y compañía de la parte baja de la pierna han sido los más afectados. Además de eso, compruebas que el fondo de bicicleta parece que no vale de nada al cambiar de deporte: pulso que se dispara y un aguante corriendo que no da más de sí que lo que recomienda el plan de comenzar a correr. Es decir, viniendo del ciclismo y teniendo el cuerpo preparado para el deporte, quise saltar la primera semana y comenzar por 2 minutos de correr y 2 de caminar, pero comprobé pronto que 2 minutos se me iban de las manos.

En definitiva, el día uno me ha roto tanto que me puedo hacer la idea de los beneficios que puedo sacar de todo esto con constancia. Lejos y duro se ve llegar a correr entre media y una hora seguida, pero si cuesta, es que vale la pena, ¿no?

Zapatillas running en Bikester.es

Shimano mueve ficha: XTR M9100

Shimano ha presentado hace pocos días su nuevo XTR de 12 velocidades, llamado M9100. Dado que los entresijos del grupo se han dejado ver en múltiples artículos, no vamos a tratarlos aquí. Os dejo un enlace a ESMTB donde cuentan bien claro las novedades que nos encontraremos en este nuevo XTR.

Lo que en este artículo quería tratar, no obstante, es la decepción que muchos hemos tenido con el nuevo XTR. Hay que ponerse para ello en los antecedentes de que SRAM lleva ya dos años con su Eagle comiéndole terreno al gigante asiático, en especial desde la aparición del GX Eagle el pasado año. Dado los dos años “de retraso” que llevaba Shimano a cuestas, muchos éramos los que pensábamos que darían un golpe en la mesa avanzando directamente hacía las 13 o 14 velocidades de una tacada. Pero no ha sido así, y es una pena.

En cualquier caso, el nuevo XTR de 12 velocidades lo veo con buenos ojos, ya que creo que no sólo igualan la apuesta de SRAM en 12 velocidades, sino que la superan en varios puntos y opciones de configuración, en especial manteniendo el doble plato como opción. El problema es que habrá de pasar un año más hasta que veamos las 12 velocidades de Shimano en formato XT, y supongo que dos años hasta que haga su entrada en el más “mundano y terrenal” SLX, y eso es mucho tiempo en el que el Eagle seguirá manteniéndose como el rey de las 12 velocidades.

Componentes Shimano en Bikester.es