Convierte tu Android en una SEGA Mega Drive y Master System

La última sorpresa que me he llevado con mi Xperia Neo con Android ha sido su capacidad hardware para emular mis dos consolas más añoradas, cuyos juegos quedan de maravilla en la pequeña pantalla y están muy bien para pasar el rato si nos toca estar en alguna cola de espera o similar.

Para conseguir convertir nuestro smartphone Android en una Mega Drive o Master System, no tenemos más que instalar el emulador gratuito GENPlusDroid del Android Market y copiar algún ROM de nuestro juego favorito en el directorio GENPlusdroid/roms de la sdcard.

Al instante de cargar el ROM, se iniciará el juego, perfectamente emulado en gráficos y sonido. Aún así, en las opciones del GENPlusDroid, conviene cambiar el “frameskip” a 0 para no perdernos detalle y ganar en fluidez de movimientos (a no ser que se ralentice el juego). También, según gustos, querremos cambiar el visionado a modo “toda pantalla”.

Y nada, con esto ya podemos echarnos unas partiditas al Sonic en cualquier lugar y, tal vez, matar ese antojo incumplido de tener una consola portátil.

Software que vale la pena comprar

Uno de mis programas favoritos es el FL Studio. Éste es uno de los mejores y más sencillos secuenciadores de música para PC, usado por varios músicos famosos principalmente para hacer pruebas y prototipos en cualquier lugar, pues con llevar consigo el portátil es suficiente. Con FL Studio no se necesita saber solfeo ni saber tocar un instrumento para componer. Para el usuario doméstico, permite obtener unos resultados bastante profesionales con unos recursos hardware mínimos.

Lo primero a mencionar en favor de Image-Line, la empresa detrás de FL Studio, es que ofrece actualizaciones gratuitas de por vida. Es decir, si compras el programa, directamente obtienes gratis todas las futuras versiones. Y versiones aparecen constantemente, con correcciones y siempre con novedades. Además, con cada nuevo FL Studio, se añaden nuevos plugins gratuitos y nuevas funcionalidades, evidentemente. Hay un gran trabajo detrás del programa, y se nota.

Y aquí es adonde quería llegar. En palabras de Image-Line, de las que no tengo motivos para dudar, si tan solo uno de cada diez usuarios “ilegales” comprase el programa, ellos podrían ofrecer con cada nueva versión el doble de plugins gratuitos (y, sin duda, podrían pulir y crear nuevos plugins más rápido).

Otro punto a su favor es que, de vez en cuando, conmemorando el lanzamiento de un nuevo plugin, lo ofrecen los primeros días a un precio irrisorio, de “ponle tú el precio”, a partir de un precio básico que suele rondar 1 o 2 euros. El precio final de los plugins suele estar entre 60 y 100 euros. Así ocurrió con el genial Harmless que ofrece unos sonidos increíbles, y más recientemente con el Newtone y el Pitcher, unos plugins al estilo de Melodyne y Antares Autotune para ajustar el tono vocal que se defienden bastante bien para ser la primera versión. No aposté por el Harmless cuando tuve oportunidad de pillarlo barato y ahora me arrepiento…

Bien, no quiero con esto hacer apología antipiratería ni nada parecido. Solo quiero expresar que hay empresas que se merecen que les vaya bien, por su buen hacer y por el beneficio de todos los usuarios.

Android 2.3.4 llega a Xperia Neo

Ayer recibí notificación de la actualización oficial de Sony Ericsson para el Xperia Neo, que de serie venía con Android 2.3.3. Tras un rato considerable y un montón de reinicios (que llega a dar la sensación de que algo fue mal y que el terminal no es capaz de iniciar con normalidad ya cuando parece que la instalación ha finalizado -debemos ser pacientes con esto-), se produce el primer arranque del nuevo software, que tarda más de la cuenta, pero solo la primera vez.

Una vez pasado el proceso, verificamos que se ha instalado Android 2.3.4 (versión que ya viene de serie en los Xperia Neo V), y que trae consigo algunas novedades y correcciones varias. Visualmente, todo sigue en su sitio y nuestros ajustes personales, así como datos guardados, agenta, etc., se mantienen.

Yo diría que la novedad más interesante de cara al usuario medio es que, en esta versión, se ha incluido Gesture input, una tecnología desarrollada por Sony Ericsson que viene a ser lo mismo que el famoso Swype, aunque, según tengo visto en vídeos de Swype,  Gesture input pudiera ser un poco más ágil. Como no he probado Swype en sí, no puedo concretar. Sea como sea, la tecnología es similar, solo que Swype pertenece a Nuance y tal vez Sony ha pensado que, a la larga, ahorrará dinero en licencias creando su propio “Swype” sin tener que depender de otra empresa.

También hay otras novedades, como poder usar teclado y ratón para controlar la interfaz del móvil, la posibilidad de sacar fotos panorámicas o la posibilidad de tomar un “screenshot” de cualquier pantalla que estemos viendo en nuestro terminal.

Así pues, si no os ha saltado la notificación, cargar pilas (no se os ocurra actualizar con la batería baja), conectar a las 3G o al WiFi (abstenerse internet por GSM), buscar la actualización oficial vía OTA (el aviso ya debería saltar de forma automática), y proceded a su instalación, que vale la pena.

Os dejo este enlace a un vídeo en YouTube con todas las novedades de Android 2.3.4 para la gama Xperia.

Gesture input (Swype): aprobado

No hace mucho tiempo que hablé sobre las que yo considero las bondades del teclado numérico con texto predictivo tradicional para escribir grandes cantidades de texto en un móvil Android frente al qwerty o Swype: velocidad y precisión, al tener que lidiar únicamente con nueve teclas en lugar de con todo el alfabeto.

Lo que dije, no lo retiro: creo que la velocidad de escritura que se puede alcanzar con el texto predictivo en teclado numérico no tiene rival en un móvil (a no ser con reconocimiento de voz). No obstante, la tecnología Swype y similares (Gesture input de Sony Ericsson en mi caso) me está resultando muy atractiva por otro motivo diferente a la velocidad: comodidad.

Y es que, por mucho que conozco bien la situación de las letras en un teclado qwerty, nada me resulta más veloz para escribir que lo dicho, el teclado numérico. Sin embargo, estoy encontrando más confortable la comodidad del teclado tipo Swype a la hora de introducir texto en el móvil que estar “golpeando” repetidamente con el índice la pantalla del aparato. Es cierto, escribo algo más lento cualquier cosa con Swype, pero la agradable sensación de, símplemente, arrastrar el dedo de aquí para allá (y el buen desempeño de Gesture input en el reconocimiento de lo que se quiere decir) son unas buenas bazas que sopesar.

¿Más velocidad o mayor comodidad en la introducción de texto? En mi caso, tengo “el corazón” algo dividido con este tema, y depende un poco del momento y de lo largo que sea lo que tengo pensado escribir, aunque la práctica con este tipo de teclado y el aprendizaje de preferencias de palabras de Gesture input, que acorta las distancias de velocidad con el teclado numérico, hace que “Swype” lleve las de ganar conmigo.

“Amanecer: Parte 1″: aprobada

Tanto me gustaron los libros de la saga Crepúsculo que las tres primeras películas me decepcionaron bastante, sobre todo la primera. No obstante, por el mismo hecho de haber leído los libros, pensé que me faltaba objetividad con las películas, por lo cual en su día decidí borrar las críticas que les había realizado, así como no volver a escribir críticas de películas cuyos libros hubiese leído. Está claro que, conociendo el final de una historia, el trayecto sin misterio no es lo mismo.

No obstante, y dicho esto, no puedo dejar en esta ocasión esta crítica de lado, pues, aún conociendo la historia, como se desarrolla y como termina, y yendo al cine por mera curiosidad, la película me ha cautivado. Por fin se acabó lo de ir identificando las escenas del libro: Amanecer me conectó con los personajes y con lo que iba narrando; me hizo vivir la historia de Bella y Edward como nunca, provocándome más de un momento de intensa emoción; me hizo vivir la historia que ya conocía por el libro como si fuera nueva.

¿Cómo lo han hecho para lograrlo conmigo en esta ocasión? Bien, creo que la “culpa” la tienen unos actores que van cogiendo algo de veteranía, una banda sonora constante y bien cuadrada, una buena selección de escenas y guión, una caracterización de Bella muy lograda y unos detalles en ciertos momentos con efectos especiales que han engrandecido como debían a la historia de ciencia ficción que estaban contando.

Ha tenido que ser a la cuarta, pero gracias ¡al fin! por haber llevado a esta peculiar familia de vampiros al cine. Y el caso es que, por primera vez, ¡me he quedado con ganas de la siguiente parte! A esperar toca…

El peligro de las pantallas planas

Hace tiempo que las pantallas planas han dejado de formar parte del mundo geek y han pasado al usuario común, a la mayoría de los hogares, bien sea en forma de televisor, monitor de ordenador o pantalla de móvil.

Sin embargo, la mayoría de los usuarios nunca se leerá los manuales, donde se especifica claramente el peligro y toxicidad extrema del cristal líquido que va en el interior de estas pantallas, líquido que no se debe tocar nunca con la piel, ¡ni siquiera con la ropa!, en caso de rotura de la pantalla, ya que se absorbe por la piel y pasa al organismo.

En el caso de los móviles, se especifica que no se ha de usar una pantalla que haya resultado dañada de algún modo, aunque solo parezca ligeramente agrietada, pues el líquido podría llegar a la piel en cantidades pequeñas, sin darnos cuenta.

La Wikipedia lo cuenta así: ” Los cristales líquidos del interior de la pantalla son extremadamente tóxicos. No deben ser ingeridos, o tocados por la piel o la ropa. Si se producen derrames debido a que la pantalla se agrieta, lávese inmediatamente con agua y jabón.” Esto es, más o menos, lo que también cuentan los manuales de cualquier dispositivo que incorpore una pantalla plana con cristal líquido.

No estaría de más que esta toxicidad la avisaran claramente con una etiqueta bien visible al desembalar uno de estos trastos, pero, ya que al menos lo sabemos por nuestros propios medios, tenedlo en cuenta, sobre todo con especial atención a los más pequeños de la casa.

Teclado numérico: el gran olvidado de Android

Es un hecho, Android se ve en todas partes. Amigos y conocidos, desconocidos también, todos con su Android de entre tres y cuatro pulgadas. Los vemos a menudo, en todas partes, escribiendo mensajes, correo, publicando en el Facebook…

Todos tienen algo en común: aprovechan su gran pantalla para usar un teclado qwerty, bien sea en horizontal o vertical, y los vemos teclear a duras penas, quien mejor quien peor, buscando la b, corrigiendo las letras con el retroceso, algo lamentable, en el mejor de los casos. Yo venía del T9 del Nokia, en numérico, y me tiraba para atrás el Android cada vez que veía a alguien escribir en su flamante Galaxy S a ritmo de tortuga.

Alguien ideó el Swype y similares, técnica “revolucionaria” con la que se consigue escribir hasta 40 palabras por minuto en qwerty. Revolucionaria respecto al qwerty en móvil, no lo dudo, pero en cuanto a la velocidad con la que se teclea con el índice en predictivo en 9 teclas, lo dudo mucho.

No digo que no sea rápido el Swype, pero con el texto predictivo del teclado numérico de Android, que va de maravilla, me río yo de todos los vídeos que llevo vistos de la supuesta velocidad del Swype. ¿Que no?

Lo único a lamentar es que Android necesita un buen terminal para que el texto predictivo sea instantáneo y, por tanto, usable de manera agradable. Claro que eso, tanto en un caso como en el otro.

Creo que sería una auténtica tortura para esos amigos y conocidos que tengo visto el obligarles a editar un post como este en su qwerty móvil, cosa que a mí me ha llevado unos minutos. Si ya conocemos la situación, al dedillo, de las letras en teclado numérico de móvil, tras tantos años de uso que les hemos dado, ¿por qué no darle una oportunidad en el Android a ese mejorado sistema?

He aquí un ejemplo de lo dicho. Un fenómeno el chaval. Yo esto lo consigo, pero con el índice; el dedo gordo se me descoyuntaría ;)

Ideas sobrevaloradas

El mundo actual parece moverse en torno al valor de las ideas y sus patentes, más que del trabajo en sí que cuesta cualquier desarrollo. “¡Es mía, yo la pensé primero!”, piensan y dicen muchos de los que algún día tuvieron una acertada idea.

Creo que está sobrevalorado lo que es la idea en sí. Todos tenemos, o hemos tenido en algún momento de nuestra vida, alguna que otra idea genial, que mejoraría la vida de todos (fin del hambre, trabajo para todos, útiles nuevos…) o que les gustaría su resultado (una canción, libro, película…). Pero no las patentamos, ni, más importante, no las trabajamos para llevarlas a cabo. Por tanto, ¿si la hubiésemos patentado en su momento, deberíamos cobrarle a otro u otros que se pusieran manos a la obra a desarrollar lo que, un día, por pura casualidad, nos vino a la mente? No me parece lógico.

Vamos a ver, el mundo se ha formado a base de “copiar” y mejorar las buenas ideas y desechar las malas. ¿Qué hay de malo? Que unos cuantos no podrían “vivir del cuento”.

Ahora bien: una cosa es copiar y mejorar ideas y, otra muy distinta, para mí, copiar trabajo. Es decir, uno tiene una idea más o menos revolucionaria. Se busca la vida, el apoyo, la financiación, si hace falta, y se invierten muchas horas y trabajo en desarrollarla. Al final del proceso se obtienen planos, código, etc. ¿Es lícito copiar éstos a fin de mejorarlos? Yo aquí no estoy a favor.

Es decir, si yo desarrollo alguna idea con mucho trabajo a mis espaldas, me parece normal que esa idea le haya gustado a alguien y haya trabajado por su cuenta en desarrollarla hasta el punto de competir con mi trabajo. Si no he sido capaz de hacerlo mejor que él, enhorabuena. Pero si directamente ha copiado mis planes y mejorado éstos ligeramente y sin esfuerzo y ahora me hace la competencia, creo que, moralmente, ha robado y se beneficia de mi trabajo.

Tener una idea no nos cuesta trabajo, y, tarde o temprano, a otro se le ocurriría lo mismo. Pero realizar un trabajo, en el que has tinvertido tiempo, ganas, ilusión…, y que venga otro, que se salta esos pasos a tu costa, y te gana sin una competencia leal, me parece deplorable y triste, ¡y reclamable legalmente, por qué no!

Por ejemplo, en software. Si uno tuvo una idea de poner cierto botón en cierto sitio y que haga cierta cosa. Luego viene la competencia y se curra lo mismo, con su propio trabajo, eso sí, y luego, mejoran o cambian ese aspecto, ¿por qué han de reclamar los primeros? Sin embargo, si el trabajo de la competencia ha consistido en un copia/pega de código, evidentemente creo que sí hay motivo para la reclamación.

En efecto, a menudo es difícil discernir cuando la copia ha sido de la idea o del trabajo en sí, pero, aunque el efecto parece o es el mismo, moralmente una acción me parece “legal” mientras que la otra no.

Por ejemplo, en software libre, a base del trabajo de decenas o cientos de personas se consigue emular o mejorar el funcionamiento de una aplicación de las “grandes” aplicaciones… Pues enhorabuena muchachos. Ahora bien, que unos se han colado en los servidores de X empresa y han copiado código y reutilizado este sin permiso expreso… Pues no me parece correcto.

Un poco de respeto mutuo nunca está de más, ¿no? Aparte, creo que el trabajo por realizar una idea nos convierte en expertos en el tema, mientras que, con el copia/pega, nunca llegaremos a dominar lo que tenemos entre manos y los errores serán nuestros acompañantes. Si uno no ha trabajado en su obtención, ¿va a hacerlo en su comprensión?

Cuidado de baterías de litio

A estas alturas, todavía hay gente que trata las baterías de ión-litio como las antiguas baterías de Ni-Cd o Ni-MH. Luego, claro, la vida de sus baterías se acorta.

Aún esta semana me habló una compañera de trabajo de si no tendría una batería “viciada”. ¿Viciada? Ya el término arcaico, prácticamente no aplicable a las baterías de litio, deja entrever que se ha quedado en el pasado de las baterías, como tanta gente. Se decía “viciada” de una batería, por el efecto memoria de las antiguas baterías de Ni-Cd, que al no realizar una carga y descarga completa, se creaban unos cristales químicos en su interior que acortaban visiblemente su capacidad de carga. Este efecto, aunque también presente en las baterías de litio, lo es en una reducida y despreciable medida.

En realidad, el funcionamiento óptimo de una batería de litio está en la media carga. Es decir, este tipo de baterías se estropean más rápido cuando están cargadas al 100% y al 0%. Por tanto, son estos los valores que hay que evitar. Lo mejor para mantener el buen estado de nuestras baterías es cargarlas cuando llegan al 15-20% de su capacidad y desconectarlas del cargador cuando alcanza sobre el 90%. La propia Apple así lo recomienda para sus dispositivos, mientras que otras compañías como Sony han incorporado a sus terminales un aviso de poner a cargar la batería cuando alcanza el 15% y una luz exterior que se ilumina en verde para avisar de desconectar el dispositivo cuando este se llena al 90%. Incluso han incorporado un sistema que hace que la batería se comience a descargar automáticamente cuando se llena al 100% y se nos olvida desconectar el dispositivo de la red.

Una carga y descarga completa es recomendable solo una vez al mes, principalmente para que el contador de carga se reajuste al valor correcto y no nos informe erróneamente.

Cuando debemos guardar por un tiempo largo una batería de litio o un dispositivo que use una, lo recomendable es guardarla cargada al 50 o 60%, que es la medida en la que la batería aguantará mejor el tiempo de inactividad. Es por eso que, cuando adquirimos un móvil nuevo, por ejemplo, este trae la batería parcialmente cargada, mientras que antes venían descargadas. Muchos aún piensan que esto es para que puedan comenzar a usar el nuevo móvil cuanto antes. Nada de eso, es por razones de conservación de la batería mientras no se estrene el dispositivo.

En la práctica, da un poco igual si maltratamos la batería con cargas y descargas completas o si la cargamos aleatoriamente, pues las modernas aguantan estoicamente el tirón, pero que sepáis cual es la mejor forma de cuidar las baterías de litio.

Un apunte especial lo tenemos con los portátiles. Es muy perjudicial para su batería tener el portátil siempre enchufado a la red, al 100%. Su vida se acortará mucho en poco tiempo. Usar con éstos los consejos de carga aquí descritos para mantener la buena vida de su batería.

“Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio”: aprobada

Esta noche tocó cambio de hora en España, y, más o menos a esa hora, ahí estaba yo, disfrutando del nuevo largometraje de animación de título “Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio“.

Dirigida por Steven Spielberg, esta película narra las aventuras del mítico Tintín como nunca antes lo habíamos visto. Incluso para quienes “Tintín” no suene a nada de interés, puede que se vean gratamente sorprendidos por lo que este filme les puede ofrecer.

Y es que “El secreto del unicornio” es una película grande en casi todos los sentidos. Animación por ordenador con captura de movimientos al estilo Avatar es solo una parte técnica, pues todo el procesado informático ofrece un acabado visual de lujo, que además va mucho más allá de lo que hasta ahora conocíamos como cine de animación estilo “dibujos animados”. De ahí pasamos a una historia… tal vez no muy novedosa, pero sí contada a lo grande, con unas situaciones muy pensadas y trabajadas, acción constante con humor, genial banda sonora de mano del gran John Williams y un doblaje a la altura, tema del que pecan otras películas de animación al querer usar el reclamo de actores de doblaje famosos por ser conocidos, pero no por lo bien que doblan películas, precisamente…

Como siempre, recomendaba en 2D ;), que la disfrutéis.

No os olvidéis de curiosear el tráiler.

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